Llego tarde con mi carta, Camarada. No tuve ni el tiempo ni la inclinación para escribir. Tuve que viajar por todo el Cáucaso, hablar en debates, animar a los camaradas, y demás. Hubo una ofensiva general de los mencheviques por todos lados, y era necesario repelerlos. Casi no teníamos gente (y todavía tenemos muy poca, dos o tres veces menos que los mencheviques), y uno tenía que hacer el trabajo de tres... El estado de cosas es el siguiente. Tiflis está casi enteramente en manos de los mencheviques. La mitad de Bakú y Batumi también está con los mencheviques. La otra mitad de Bakú, parte de Tiflis, todo Yelisavetpol, todo el distrito de Kutaisi con Chiatura (un distrito minero de manganeso, 9,000-10,000 trabajadores), y la mitad de Batumi están con los bolcheviques. Guria está en manos de los conciliadores, que han decidido pasarse a los mencheviques. Las acciones de los mencheviques todavía están en alza.

Ostrovsky, A.V. Quién Estaba Detrás de Stalin. p. 232.