Nuestros artículos han despertado la encendida cólera del periódico menchevique “Lajvati”, por lo visto, la acusación ha dado en el blanco. Esto, naturalmente, es un espectáculo muy divertido... ¿Qué ocurre? Hemos dicho que el viraje de la Duma hacia la derecha no nos extraña. ¿Por qué? Porque, en la Duma domina la burguesía liberal, y esta burguesía se alía con el gobierno y rompe con los obreros y los campesinos. De ahí, la debilidad de la Duma. Si los obreros y los campesinos revolucionarios no van a la cola de la Duma antirrevolucionaria y rompen también con la mayoría de la Duma, quiere decir que en nuestro país el pueblo es más consciente que en la Francia del siglo XVIII. De ahí, nuevamente, la debilidad de la Duma. Así hemos explicado nosotros la debilidad de la Duma y su viraje hacia la derecha. Resulta que después de esta explicación nuestros mencheviques han sentido un miedo cerval y claman llenos de espanto: “¡No! Si la explicación de los bolcheviques fuese cierta, en ese caso nos veríamos precisados a darlo todo por perdido, y a decir que había llegado el fin de la revolución rusa” (v. “Lajvari”, núm. 6).

¡Pobrecillos! ¡Tienen menos fe en su espíritu revolucionario que en el de los demócratas constitucionalistas! ¡Los liberales traicionan la revolución; por consiguiente, la revolución se ha debilitado! Resulta que los obreros y los campesinos revolucionarios son un cero a la izquierda. ¡Pobres de vosotros si no tenéis mayor penetración! Ni siquiera son fieles a sí mismos. Por ejemplo, hace año y medio estos mismos mencheviques escribían en el periódico “Sjivi” algo distinto: “La huelga de diciembre apartó a la burguesía de la revolución y la hizo conservadora. La revolución deberá desarrollarse ahora en contra de los liberales. ¿Tiene la revolución fuerzas para ello? Esto depende de quién sea su motor. El jefe de la revolución es también en este caso, naturalmente, el proletariado. El solo no está en condiciones de llevarla hasta el fin, si no tiene un aliado vigoroso y fiel, y ese aliado es únicamente el campesinado” (v. “Sjivi”, núm. 12). Sí, así hablaban los mencheviques mientras se atenían al punto de vista de la socialdemocracia...

Pero ahora, cuando han vuelto la espalda a la socialdemocracia, han cambiado de tonadilla y proclaman a los liberales centro de la revolución, salvadores de ella. ¡Y después de todo eso tienen el atrevimiento de asegurarnos que los mencheviques del Cáucaso no son unos payasos, que no se visten de socialdemócratas para ocultar su naturaleza demócrata constitucionalista! “¿Cómo pudo ocurrir -dicen los mencheviques- que en la primera Duma los demócratas constitucionalistas actuasen con mayor audacia, exigiesen un ministerio responsable ante la Duma, etc.? ¿.Cómo se puede explicar que los demócratas constitucionalistas, al día siguiente de la disolución de la Duma, suscribiesen el manifiesto de Víborg? ¿Por qué no proceden así hoy? A esta pregunta la filosofía política de los bolcheviques no da y no puede dar respuesta. (Ídem). En vano os consoláis, acobardados camaradas. Hace ya tiempo que hemos contestado a esta pregunta: la actual Duma es más incolora porque el proletariado es hoy más consciente y está más unido que en el periodo de la primera Duma, y esta circunstancia empuja a la burguesía liberal hacia la reacción. Debéis meteros en la cabeza de una vez para siempre, camaradas liberalizantes, que cuanto más conscientemente luche el proletariado, tanto más contrarrevolucionaria se hará la burguesía. Tal es nuestra explicación. ¿Y cómo explicáis, amables camaradas, que la segunda Duma sea tan incolora? En el núm. 4 de “Lajvari”, por ejemplo, escribís que las causas de la debilidad de la Duma, de su falta de color, residen en “la inconsciencia y la falta de organización del pueblo”. La primera Duma, como vosotros mismos decís, fue más “audaz”; por tanto, el pueblo era entonces “consciente y organizado”. La segunda Duma es más incolora; por tanto, este año el pueblo es menos “consciente y organizado” que el año pasado; por tanto, ¡la causa de la revolución y el desarrollo de la conciencia del pueblo han dado un paso atrás! ¿No es eso lo que queréis decir, camaradas? ¿No queréis justificar así vuestra inclinación hacia los demócratas constitucionalistas, amables camaradas? Pobres de vosotros y de vuestra embrollada “lógica”, si pensáis seguir siendo unos payasos....

Publicado sin firma el 13 de abril de 1907 en el núm. 29 del periódico “Dro”. Traducido del georgiano.