¿Quién debe tomar el Poder durante la revolución?, ¿qué clases deben empuñar el timón de la vida política y social? ¡El pueblo, el proletariado y los campesinos!, contestaban y contestan los bolcheviques. Estos opinan que la victoria de la revolución es la dictadura (Poder soberano) del proletariado y de los campesinos, encaminada a conquistar la Jornada de 8 horas, a confiscar todas las tierras de los terratenientes y a establecer un régimen democrático. Los mencheviques están en contra del Poder soberano del pueblo y hasta ahora no habían dado una respuesta concreta a la pregunta de quién debe tomar el Poder. Ahora, cuando los mencheviques se han vuelto claramente hacia los demócratas constitucionalistas, afirman con mayor atrevimiento que el Poder deben tomarlo éstos, y no el proletariado y los campesinos. Escuchad: “La dictadura del proletariado y de los campesinos es... una paradoja” (una incongruencia)... Es “inclinarse por los puntos de vista de los eseristas” (v. el órgano menchevique “Na Ocheredi”, núm. 4, págs. 4-5, artículo de Potrésov). Cierto es que el destacado marxista C. Kautsky, dice claramente que la dictadura democrática del proletariado y de los campesinos es indispensable, pero ¿cómo puede C.

Kautsky rivalizar con Potrésov?: ¡todo el mundo sabe que Potrésov es un auténtico marxista y Kautsky no! Otro menchevique añade: “La consigna de un ministerio responsable se convertirá en la consigna de la lucha por el Poder, de la lucha por el paso del poder de manos de la burocracia a manos del pueblo” (ídem, pág. 3, artículo de Koltsov). Como veis, la consigna de un ministerio responsable debe convertirse, según Koltsov, en la consigna de la lucha del pueblo; es decir, el proletariado y los campesinos deben luchar precisamente bajo esta consigna y deben derramar su sangre no por la república democrática, sino por un ministerio demócrata constitucionalista. ¡He ahí lo que los mencheviques llaman conquista del Poder por el pueblo! ¡Pensad por un momento resulta que la dictadura del proletariado y de los campesinos es nociva, y la dictadura de los demócratas constitucionalistas, beneficiosa! ¡Nosotros, dicen, no queremos el Poder soberano del pueblo, sino el Poder absoluto de los demócratas constitucionalistas! ¡Sí, sí! ¡Por algo los enemigos del pueblo, los demócratas constitucionalistas, ensalzan a los mencheviques!...

Publicado sin firma el 13 de marzo de 1907 en el núm. 2 del periódico “Dro”. Traducido del georgiano.