La directiva del Sindicato de Obreros Petroleras ha decidido tomar medidas para acelerar la convocatoria del Consejo de apoderados. Han motivado esta decisión de la directiva las numerosas declaraciones de los obreros, que no quieren esperar más y exigen la convocatoria inmediata del Consejo de apoderados. En este mismo sentido ha resuelto actuar el Sindicato de Obreros Mecánicos. Días pasados ambos sindicatos elevaron al inspector jefe fabril la correspondiente demanda. Es de suponer que la cuestión será pronto resuelta en uno u otro sentido. Nosotros, como es natural, no sabemos todavía qué contestación darán a la demanda de los sindicatos los detentadores del Poder y del capital. Puede ocurrir que accedan a la petición de los obreros y convoquen sin demora el Consejo de apoderados, en cuyo caso lo más probable es que la Conferencia se desarrolle “normalmente”. Puede ocurrir también que den largas al asunto y, por el momento, no respondan nada concreto. En uno y en otro caso debemos estar preparados a todo, para impedir que los industriales del petróleo puedan engañar a los obreros. Debemos estar preparados en todo momento para enfrentarnos bien pertrechados con los industriales petroleros. Para ello es necesario ocuparse sin tardanza de elaborar las reivindicaciones. Vamos a una Conferencia con garantías. Pero ¿con qué nos presentaremos ante los industriales petroleros, si no es con reivindicaciones aprobadas por toda la masa del proletariado de la industria del petróleo? Elaboremos, pues, las reivindicaciones obreras sobre el salario, sobre la jornada de trabajo, sobre las colonias obreras, sobre las casas populares, sobre la asistencia médica, etc. Nuestro sindicato ya ha puesto manos a la obra. En las páginas de “Gudok” ha expresado su opinión en cuanto a las colonias obreras, la asistencia médica, las casas populares y las escuelas.

Estas reivindicaciones las ha hecho ya públicas el sindicato en un folleto especial, titulado “Materiales para la Conferencia”. Pero eso no es aún suficiente. Es necesario someter al juicio de las masas todas estas reivindicaciones, para que las discutan y manifiesten su opinión, la única para ellas mismas obligatoria. Además, las cuestiones del salario y de la jornada de trabajo no han sido todavía elaboradas por el sindicato; por tanto, es necesario pasar en seguida a elaborar también las reivindicaciones correspondientes. A dicho fin, nuestro sindicato elegirá una comisión especial para la elaboración de las reivindicaciones. Esta comisión se relacionará con los apoderados de la Conferencia y con las comisiones de los pozos y de las fábricas de las cuatro zonas, a fin de estudiar juntamente con ellas los problemas palpitantes de nuestra vida diaria. Después, se reunirán las asambleas generales por fábricas, pozos y cuarteles-viviendas y se aprobará definitivamente las reivindicaciones. Tal debe ser el plan de nuestra preparación para una Conferencia con garantías. Sólo después de haber elaborado las reivindicaciones y de haberlas hecho llegar a la conciencia de las masas, podremos agrupar estrechamente a estas mismas masas en torno al Consejo de apoderados. Reuniendo a las masas en torno a su Consejo, podremos ponerlas a salvo de cualquier sorpresa por parte de los industriales petroleros. Ante los acontecimientos que se avecinan, no debemos entregarnos a un estéril filosofar sobre la “concreción” de los puntos de las garantías (v. “Promislovi Véslnik”59) ni a clamores frívolos sobre “la llegada de la primavera” (recordemos a los eseristas), sino que, ante todo, debemos entregarnos a un trabajo tenaz para elaborar las reivindicaciones obreras. Así, pues, ¡preparémonos, aún más unidos, para una Conferencia con garantías!

Publicado sin firma el 16 de marzo de 1908 en el núm. 23 del periódico “Gudok”. Se publica de acuerdo con el texto del periódico.