A quien lea “Zviezdá” y conozca a sus colaboradores, que lo son también de “Pravda”, no le será difícil comprender qué dirección va a seguir “Pravda” en su actividad. Iluminar el camino del movimiento obrero ruso con la luz de la socialdemocracia internacional, sembrar la verdad entre los obreros acerca de quiénes son los amigos y quiénes los enemigos de la clase obrera, defender los intereses de la causa obrera: ésos son los objetivos que ha de perseguir “Pravda”. Al imponernos tales objetivos, no queremos en modo alguno velar las discrepancias existentes entre los obreros socialdemócratas. Es más, consideramos que un movimiento poderoso y lleno de vida es inconcebible sin discrepancias; ¡sólo en el cementerio es realizable “la plena identidad de opiniones”! Pero eso no quiere decir todavía que los puntos de divergencia sean más que los de coincidencia. ¡Nada de eso! Por mucho que discrepen entre sí los obreros avanzados, no pueden olvidar que todos ellos, sin distinción de fracciones, son igualmente explotados; que todos ellos, sin distinción de fracciones, están igualmente privados de derechos. Por eso “Pravda” ha de exhortar, ante todo y sobre todo, a la unidad en la lucha de clase del proletariado, a la unidad a toda costa. En la misma medida en que debemos ser intransigentes para con los enemigos, se impone que seamos condescendientes entre nosotros.

Guerra a los enemigos del movimiento obrero, paz y trabajo unido en el seno del movimiento: ésa ha de ser la norma rectora de “Pravda” en su labor cotidiana. Es sobre todo necesario subrayar esa idea ahora, cuando los sucesos del Lena y las próximas elecciones a la IV Duma plantean con extraordinaria insistencia ante los obreros la necesidad de unirse estrechamente en una sola organización de clase... Comenzamos esta labor sabiendo que nuestro camino está sembrado de espinas. Basta recordar “Zviezdá”, que viene sufriendo un sinfín de recogidas y sanciones. Pero las espinas no son de temer si la simpatía con que los obreros rodean a “Pravda” en el presente no decae. ¡De esta simpatía sacará “Pravda” energías para la lucha! Desearíamos que esta simpatía fuese en aumento. Desearíamos, además, que los obreros no se limitasen a simpatizar y que tomasen parte activa en la edición de nuestro periódico. Que no digan los obreros que el escribir es para ellos una labor “desacostumbrada”: los obreros literatos no caen del cielo ya hechos; se van formando poco a poco, en el transcurso de la labor literaria. Lo que hace falta es poner manos a la obra con más audacia: se tropieza una o dos veces, pero después se aprende a escribir... Pues bien, ¡manos a la obra con más energía y unidad!

Publicado sin firma el 22 de abril de 1912 en el núm. 1 del periódico “Pravda”. Se publica de acuerdo con el texto del periódico.