27/II
¡Saludos, querido Vladímir Ilich!
En este momento Iósif está de visita en mi casa y hemos querido enviarle nuestro saludo. ¿Cómo vive? ¿Qué hace? ¿Cuál es su estado de ánimo? Escríbanos lo que pueda. Anhelamos una palabra viva. Esperaremos su carta.
Surén
Saludos a Nadezhda Konstantínovna y a Grigori, y en general a todos los amigos.
Mi saludo a usted, querido Ilich, un saludo cálido, calidísimo. Saludos a Zinóviev, saludos a Nadezhda Konstantínovna. ¿Cómo viven, cómo está su salud? Yo vivo como antes, mastico mi pan, voy cumpliendo la mitad del plazo. Aburrido, pero qué se le va a hacer.

¿Y qué hay de sus asuntos? En su caso, las cosas deben de ser más alegres... Leí recientemente los artículos de Kropotkin; el viejo estúpido ha perdido completamente la razón. También leí un articulito de Plejánov en "Rech": ¡vieja charlatana incorregible!

¡Vaya!... ¿Y los liquidacionistas con sus diputados, agentes de la Sociedad Económica Libre? ¡No hay nadie que les pegue, que el diablo me lleve! ¿De verdad van a quedar impunes? Alégrenos y comuníquenos que próximamente aparecerá un órgano donde se les azotará en la cara, y bien, y sin descanso.
Si se le ocurre escribir, envíe a la dirección: Territorio de Turujansk (provincia de Yeniséi), pueblo de Monastírskoye, a Surén Spandarián.
Suyo,
Koba
Timofei pide transmitir su
agrio
saludo a Guesde, Sembat y Vandervelde en sus gloriosos, je-je, puestos de ministros.
El liderazgo bolchevique. Correspondencia. 1912-1927. P. 21.
RGASPI. F. 558. Op. 1. D. 53. L. 1-3.