3 (16) de agosto de 1917

Camaradas, la resolución presentada en una de las sesiones anteriores fue reelaborada en la comisión de resoluciones. Se la presento en su forma modificada.

SOBRE LA SITUACIÓN POLÍTICA

1. El desarrollo de la lucha de clases y la interrelación de los partidos en la situación de guerra imperialista, en relación con la crisis en el frente y la creciente dependencia de Rusia del capital aliado, han conducido a la dictadura de la burguesía contrarrevolucionaria imperialista, apoyada en la camarilla militar de los altos mandos y encubierta por el biombo revolucionario de los líderes del socialismo pequeñoburgués.

2. Tras el derrocamiento del zarismo, el poder pasó a la burguesía gracias a su fuerza económica y su organización política. Pero, al aspirar a la continuación de la guerra imperialista y a la protección de las ganancias depredadoramente altas del capital y de la propiedad terrateniente, la burguesía no podía mantener el poder en condiciones de plena libertad política y armamento de las masas, que la revolución había dado.

El proletariado y el campesinado, organizándose en Sóviets de diputados obreros, soldados y campesinos, aspiraban inevitablemente a poner fin a la carnicería imperialista de los pueblos por los intereses de los capitalistas y a frenar su rapiña en los suministros de guerra, así como a la entrega de las tierras de los terratenientes a los campesinos.

La primera crisis, estallada el [3-4 de mayo] 20-21 de abril, habría conducido inevitablemente a la caída del Gobierno Provisional burgués y al traspaso pacífico del poder a manos de los Sóviets, si los líderes de estos, los eseristas y mencheviques, no hubieran salvado al gobierno de los capitalistas, vinculando a los Sóviets con su destino bajo la apariencia de un ministerio de coalición.

3. El dominio de los partidos pequeñoburgueses eserista y menchevique entre los representantes del campesinado y los pequeños propietarios en general, así como de una parte de los obreros aún no liberados de la influencia de la burguesía, se formó naturalmente en virtud del carácter pequeñoburgués de la masa predominante de la población de Rusia. Dada la actitud crédula e inconsciente de esta masa hacia los capitalistas, era natural durante cierto tiempo el entusiasmo con el sueño de sustituir la aguda lucha de clases por un pacífico conciliadorismo de los obreros con los capitalistas, de los campesinos con los terratenientes.

4. Bajo el dominio de estos partidos, los Sóviets descendían inevitablemente cada vez más bajo, dejaban de ser órganos de insurrección, así como órganos de poder estatal, y sus decisiones se convertían inevitablemente en resoluciones impotentes e inocentes deseos.

Mientras tanto, la burguesía, jugando con los ministros «socialistas», aplazaba las elecciones a la Asamblea Constituyente, frenaba el traspaso de la tierra a los campesinos, saboteaba toda lucha contra la ruina, preparaba —con el apoyo de la mayoría de los Sóviets— la ofensiva en el frente, es decir, la reanudación de la guerra imperialista, organizando con todo ello las fuerzas de la contrarrevolución.

5. El crecimiento del descontento de las masas por la carestía, la ruina y la prolongación de la guerra se expresaba en la agudización de la lucha entre la burguesía y el proletariado, que empujaba hacia delante la revolución y permanecía inquebrantablemente hostil a la guerra imperialista. Ante esta agudización de la lucha de clases, los eseristas y mencheviques, enredados en el conciliadorismo con la burguesía y en el apoyo a la política de ofensiva, pasaron inevitablemente a apoyar a los kadetes contrarrevolucionarios contra el proletariado.

Ya durante la crisis del [22] 9 de junio, Tsereteli proponía desarmar a los obreros petersburgueses y a los regimientos revolucionarios. La manifestación del [1 de julio] 18 de junio mostró con particular claridad que los eseristas y mencheviques se habían separado definitivamente de las aspiraciones de las masas.

Y cuando estalló el movimiento espontáneo del [16-17] 3-4 de julio, cuando el partido del proletariado, cumpliendo su deber revolucionario, se puso del lado de las masas justamente indignadas y sublevadas, entonces los eseristas y mencheviques, puestos ante la necesidad de romper con la burguesía, pero temiendo ante todo esa ruptura, respondieron con el paso decidido a la lucha abierta contra el proletariado revolucionario y las tropas revolucionarias, llamaron a Piter tropas inconscientes, aprobaron los asaltos y el cierre de los periódicos internacionalistas, el desarme de las tropas revolucionarias y los obreros, la pena de muerte en el frente, los arrestos de los bolcheviques, etc., etc.

6. En virtud de tal curso de los acontecimientos, en el momento presente el poder estatal ha resultado estar de hecho en manos de la burguesía contrarrevolucionaria, apoyada por la camarilla militar. Es precisamente esta dictadura imperialista la que ha llevado a cabo y lleva a cabo todas las medidas arriba enumeradas de destrucción de la libertad política, de violencia contra las masas y de persecución despiadada del proletariado internacionalista, con la más completa impotencia e inacción de la institución central de los Sóviets, el Comité Ejecutivo Central.

Los Sóviets atraviesan una agonía penosa, descomponiéndose como consecuencia de no haber tomado a tiempo todo el poder estatal en sus manos.

7. La consigna de la transmisión del poder a los Sóviets, planteada por el primer ascenso de la revolución, que propagaba nuestro partido, era una consigna del desarrollo pacífico de la revolución, del traspaso indoloro del poder de la burguesía a los obreros y campesinos, de la superación gradual por parte de la pequeña burguesía de sus ilusiones.

En el momento actual, el desarrollo pacífico de la revolución y el traspaso indoloro del poder a los Sóviets se han hecho imposibles, pues el poder ya ha pasado de hecho a manos de la burguesía contrarrevolucionaria.

La consigna correcta en el momento actual solo puede ser la completa liquidación de la dictadura de la burguesía contrarrevolucionaria. Solo el proletariado revolucionario, a condición de ser apoyado por el campesinado más pobre, está en condiciones de cumplir esta tarea, que es la tarea de una nueva revolución en Rusia.

8. El éxito de este ascenso depende de que la mayoría del pueblo tome conciencia con suficiente rapidez y firmeza de lo funesto de las esperanzas en el conciliadorismo con la burguesía, esperanzas expresadas y sostenidas por los partidos eserista y menchevique. El curso de los acontecimientos refuta estas esperanzas de un modo extremadamente cruel.

El partido debe asumir el papel de combatiente de vanguardia contra la contrarrevolución; defender enérgicamente todas las libertades conquistadas y los derechos afirmados por vía de hecho; defender contra los atentados contrarrevolucionarios todas las organizaciones de masas (Sóviets de diputados obreros, soldados y campesinos, comités de fábrica, comités de soldados y campesinos); conservar y fortalecer por todos los medios las posiciones conquistadas en estos órganos por el ala internacionalista; luchar enérgicamente por la influencia en ellos, agrupando en torno a sí todos los elementos que pasan al punto de vista de la lucha consecuente contra la contrarrevolución.

El proletariado no debe dejarse provocar por la contrarrevolución, que mucho desearía en este momento empujarlo a un combate prematuro. Debe dirigir todos sus esfuerzos a la organización y preparación de fuerzas para el momento en que la crisis nacional y el profundo ascenso de masas creen condiciones favorables para que los pobres de la ciudad y el campo pasen al lado de los obreros contra la burguesía.

9. La tarea de estas clases revolucionarias será entonces la concentración de todas las fuerzas para la toma del poder estatal en sus manos y para dirigirlo, en alianza con el proletariado revolucionario de los países avanzados, hacia la paz y hacia la transformación socialista de la sociedad.

Presidente

(Ya.M. Sverdlov.
— Red
.). En vista de que la resolución en su conjunto fue sometida a un examen detallado, propongo discutirla por puntos en la presente sesión. ¿No hay objeciones? Pasamos a la lectura por puntos.
Stalin
lee el punto 1:
«1. El desarrollo de la lucha de clases y la interrelación de los partidos en la situación de guerra imperialista, en relación con la crisis en el frente y la creciente dependencia de Rusia del capital aliado, han conducido a la dictadura de la burguesía contrarrevolucionaria imperialista, apoyada en la camarilla militar de los altos mandos y encubierta por el biombo revolucionario de los líderes del socialismo pequeñoburgués».
Presidente
. ¿Hay enmiendas a este punto? No se han presentado enmiendas. Someto a votación el punto 1.
Se vota el punto 1.
Presidente
. Aprobado.
Stalin
lee el punto 2:
«2. Tras el derrocamiento del zarismo, el poder pasó a la burguesía gracias a su fuerza económica y su organización política. Pero, al aspirar a la continuación de la guerra imperialista y a la protección de las ganancias depredadoramente altas del capital y de la propiedad terrateniente, la burguesía no podía mantener el poder en condiciones de plena libertad política y armamento de las masas, que la revolución había dado.

El proletariado y el campesinado, organizándose en Sóviets de diputados obreros, soldados y campesinos, aspiraban inevitablemente a poner fin a la carnicería imperialista de los pueblos por los intereses de los capitalistas y a frenar su rapiña, principalmente en los suministros de guerra, así como a la entrega de las tierras de los terratenientes a los campesinos.
La primera crisis, estallada el [3-4 de mayo] 20-21 de abril, habría conducido inevitablemente a la caída del Gobierno Provisional burgués y al traspaso pacífico del poder a manos de los Sóviets, si los líderes de estos, los eseristas y mencheviques, no hubieran salvado al gobierno de los capitalistas, vinculando a los Sóviets con su destino bajo la apariencia de un ministerio de coalición».
Ioffe
. Presento la siguiente enmienda. Hay que añadir: «en vista de la renuncia voluntaria de los líderes del proletariado al poder», lo que fue constatado por Miliukov.
Stalin
. La renuncia efectivamente se produjo, pero para nosotros lo importante es el hecho objetivo —la insuficiente conciencia de las masas dirigidas por los eseristas y mencheviques—, y no el motivo subjetivo —la falta de voluntad de los líderes para tomar el poder—. Por ello propongo rechazar esta enmienda.
Presidente
. Someto la enmienda a votación.
Se vota la enmienda.
Presidente
. Rechazada.
Pavlóvich
. Propongo o eliminar las palabras «en los suministros de guerra» o bien insertar antes de estas palabras «por ejemplo» o «principalmente», ya que los suministros de guerra son solo uno de los tipos de rapiña practicados por la burguesía.
Stalin
. No me opongo a esta enmienda, pero preferiría insertar «principalmente».
Presidente
. Someto la enmienda a votación.
Se vota la enmienda.
Presidente
. Aprobada.
Rávich
. Propongo subrayar el papel del capital extranjero en los destinos de nuestra revolución, señalando que el poder pasó a manos de la burguesía no solo por las causas enumeradas, sino también «gracias al apoyo de la burguesía extranjera».
Stalin
. Considero innecesaria esta inserción, ya que el papel del capital extranjero se ha aclarado en el punto anterior, donde se habla del papel del capital aliado.
Presidente
. Someto la enmienda a votación.
Se vota la enmienda.
Presidente
. Rechazada. ¿No hay más enmiendas? Someto a votación el punto 2.
Se vota el punto 2.
Presidente
. Aprobado.
Stalin
lee el punto 3:
«3. El dominio de los partidos pequeñoburgueses eserista y menchevique entre los representantes del campesinado y los pequeños propietarios en general, así como de una parte de los obreros aún no liberados de la influencia de la burguesía, se formó naturalmente en virtud del carácter pequeñoburgués de la masa predominante de la población de Rusia. Dada la actitud crédula e inconsciente de esta masa hacia los capitalistas, era natural durante cierto tiempo el entusiasmo con el sueño de sustituir la aguda lucha de clases por un pacífico conciliadorismo de los obreros con los capitalistas, de los campesinos con los terratenientes».
Presidente
. ¿No hay enmiendas? Someto a votación el punto 3. Aprobado.
Stalin
lee el punto 4:
«4. Bajo el dominio de estos partidos, los Sóviets descendían inevitablemente cada vez más bajo, dejaban de ser órganos de insurrección, así como órganos de poder estatal, y sus decisiones se convertían inevitablemente en resoluciones impotentes e inocentes deseos.

Mientras tanto, la burguesía, jugando con los ministros «socialistas», aplazaba las elecciones a la Asamblea Constituyente, frenaba el traspaso de la tierra a los campesinos, saboteaba toda lucha contra la ruina, preparaba —con la aprobación de la mayoría de los Sóviets— la ofensiva en el frente, es decir, la reanudación de la guerra imperialista, organizando con todo ello las fuerzas de la contrarrevolución».
Presidente
. Se ha presentado una enmienda: sustituir las palabras «apoyada por los Sóviets» por las palabras «[con la aprobación de] la mayoría de los Sóviets».
Stalin
. No me opongo a esta enmienda.
Presidente
. Someto a votación la enmienda presentada. Aprobada.
Slésarev
. Propongo sustituir las palabras «órganos de insurrección» por las palabras «órganos de revolución».
Presidente
. Someto la enmienda a votación. Rechazada. Someto a votación el punto 4. Aprobado.
Stalin
lee el punto 5 de la resolución:
«5. El crecimiento del descontento de las masas por la carestía, la ruina y la prolongación de la guerra se expresaba en la agudización de la lucha entre la burguesía y el proletariado, que empujaba hacia delante la revolución y permanecía inquebrantablemente hostil a la guerra imperialista. Ante esta agudización de la lucha de clases, los eseristas y mencheviques, enredados en el conciliadorismo con la burguesía y en el apoyo a la política de ofensiva, pasaron inevitablemente a apoyar a los kadetes contrarrevolucionarios contra el proletariado.
Ya durante la crisis del [22] 9 de junio, Tsereteli proponía desarmar a los obreros petersburgueses y a los regimientos revolucionarios. La manifestación del [1 de julio] 18 de junio mostró con particular claridad que los eseristas y mencheviques se habían separado definitivamente de las aspiraciones de las masas.

Y cuando estalló el movimiento espontáneo del [16-17] 3-4 de julio, cuando el partido del proletariado, cumpliendo su deber revolucionario, se puso del lado de las masas justamente indignadas y sublevadas, entonces los eseristas y mencheviques, puestos ante la necesidad de romper con la burguesía, pero temiendo ante todo esa ruptura, respondieron con el paso decidido a la lucha abierta contra el proletariado revolucionario y las tropas revolucionarias, llamaron a tropas inconscientes a Piter, aprobaron los asaltos y el cierre de los periódicos internacionalistas, el desarme de las tropas revolucionarias y los obreros, la pena de muerte en el frente, los arrestos de los bolcheviques, etc., etc.».
Pavlóvich
. Propongo añadir al comienzo del punto, después de las palabras «proletariado», las palabras «y las tropas revolucionarias».
Stalin
. Tal inserción se hace más adelante, por lo que propongo retirar la enmienda.
Presidente
. Camarada Pavlóvich, ¿no insiste en su enmienda? La enmienda se retira.
Yurénev
. Propongo sustituir la palabra «aprobaron» por la palabra «provocaron», ya que esto refuerza la culpabilidad de los partidos pequeñoburgueses, que en aquel momento tenían el poder en sus manos. La prueba es el discurso de Voitinski en el CEC y en el Sóviet, donde se aprobaban todas las medidas contrarrevolucionarias, hasta la propuesta de hundir barcos.
Stalin
. Estoy en contra de la enmienda presentada, ya que la mayoría de los partidos pequeñoburgueses no conocía de antemano todas las medidas adoptadas, y por tanto la responsabilidad de que estas medidas fueran «provocadas» no recae sobre toda la pequeña burguesía, sino sobre sus líderes. Los partidos menchevique y eserista no protestaron contra la aplicación de las medidas enumeradas, y por consiguiente las «aprobaron».
Presidente
. Someto la enmienda a votación. Rechazada.
Yurénev
. Propongo eliminar la palabra «inconscientes» antes de la palabra «tropas», ya que tal calificación es innecesaria.
Stalin
. Insisto en esta calificación, ya que fueron llamadas expresamente tropas inconscientes, reaccionarias, compuestas por cosacos, cadetes, etc. Esto fue declarado oficialmente en el Sóviet. Después, los propios partidos pequeñoburgueses se asustaron de lo que habían hecho, pues los oficiales estaban dispuestos a reprimir no solo a los bolcheviques, sino también a los mencheviques y eseristas. «Sangre por sangre», decían.
Presidente
. Someto la enmienda a votación. Rechazada. ¿No hay más enmiendas? Someto a votación el punto 5. Aprobado.

Stalin
lee el punto 6:
«6. En virtud de tal curso de los acontecimientos, en el momento presente el poder estatal ha resultado estar de hecho en manos de la burguesía contrarrevolucionaria, apoyada por la camarilla militar. Es precisamente esta dictadura imperialista la que ha llevado a cabo y lleva a cabo todas las medidas arriba enumeradas de destrucción de la libertad política, de violencia contra las masas y de persecución despiadada del proletariado internacionalista, con la más completa impotencia e inacción de la institución central de los Sóviets, el Comité Ejecutivo Central».
Skrýpnik
. Propongo restablecer la redacción anterior del punto 6 o, al menos, insertar las palabras «en los puntos decisivos, a saber, en el frente y en Piter».
Presidente
. Someto la enmienda a votación. Rechazada.
Stalin
. Propongo añadir a este punto la parte del séptimo, suprimida en la comisión:
«Los Sóviets atraviesan una agonía penosa, descomponiéndose como consecuencia de no haber tomado a tiempo todo el poder estatal en sus manos».
Soloviov
. Estoy en contra de esta inserción, ya que tal calificación no es en absoluto aplicable a los Sóviets de provincias, donde siguen desarrollándose.
Stalin
. Me pronuncio a favor de la inserción de este párrafo, porque no solo en Piter, sino también en provincias, los Sóviets han perdido su poder. ¡Que intenten ahora arrestar o destituir a algún funcionario, como solía ocurrir antes! A eso puede seguir la disolución de los Sóviets. La contrarrevolución se ha expresado con más fuerza en la capital, pero avanza también en las provincias.
Presidente
. Someto la adición a votación. Aprobada.
Yurénev
. Propongo eliminar del añadido aprobado la palabra «descomponiéndose».
Stalin
. Camaradas, la descomposición de los Sóviets es un hecho objetivo, y no somos nosotros, los bolcheviques, quienes debemos ocultar los hechos.
Presidente
. Someto a votación la enmienda del camarada Yurénev. Rechazada. Someto a votación el punto 6. Aprobado.

Stalin
lee el punto 7:
«7. La consigna de la transmisión del poder a los Sóviets, planteada por el primer ascenso de la revolución, que propagaba nuestro partido, era una consigna del desarrollo pacífico de la revolución, del traspaso indoloro del poder de la burguesía a los obreros y campesinos, de la superación gradual por parte de la pequeña burguesía de sus ilusiones.
En el momento actual, el desarrollo pacífico de la revolución y el traspaso indoloro del poder a los Sóviets se han hecho imposibles, pues el poder ya ha pasado de hecho a manos de la burguesía contrarrevolucionaria.
La consigna correcta en el momento actual solo puede ser la completa liquidación de la dictadura de la burguesía contrarrevolucionaria».
Skrýpnik
. Propongo subrayar aún más la necesidad de la lucha contra la contrarrevolución y, a diferencia de los oportunistas, señalar la inevitabilidad de la lucha contra la burguesía.
Stalin
. Estoy de acuerdo en lo esencial con el camarada Skrýpnik, pero no ha presentado una enmienda concreta.
Smilgá
. Propongo, después de las palabras sobre la necesidad de la lucha contra la contrarrevolución, insertar las palabras eliminadas del antiguo punto 8:
«Solo el proletariado revolucionario, a condición de ser apoyado por el campesinado más pobre, está en condiciones de cumplir esta tarea, que es la tarea de una nueva revolución en Rusia».
Insisto en esta inserción, ya que en ella se esboza con claridad el papel del proletariado y del campesinado más pobre en el nuevo ascenso de la revolución.
Skrýpnik
. ¿Por qué la comisión se pronunció en contra de tal final del punto?
Noguin
. La mayoría de la comisión estaba en contra de una repetición innecesaria, ya que esta idea figura ya en otros puntos.
Presidente
. Someto la enmienda a votación. Aprobada. Someto a votación el punto 7. Aprobado.

Stalin
lee el punto 8:
«8. El éxito de este ascenso depende de que la mayoría del pueblo tome conciencia con suficiente rapidez y firmeza de lo funesto de las esperanzas en el conciliadorismo con la burguesía, esperanzas expresadas y sostenidas por los partidos eserista y menchevique. El curso de los acontecimientos refuta estas esperanzas de un modo extremadamente cruel.
El partido debe asumir el papel de combatiente de vanguardia contra la contrarrevolución; defender enérgicamente todas las libertades conquistadas y los derechos afirmados por vía de hecho; defender contra los atentados contrarrevolucionarios todas las organizaciones de masas (Sóviets de diputados obreros, soldados y campesinos, comités de fábrica, comités de soldados y campesinos); conservar y fortalecer por todos los medios las posiciones conquistadas en estos órganos por el ala internacionalista; luchar enérgicamente por la influencia en ellos, agrupando en torno a sí todos los elementos que pasan al punto de vista de la lucha consecuente contra la contrarrevolución.
El proletariado no debe dejarse provocar por la contrarrevolución, que mucho desearía en este momento empujarlo a un combate prematuro. Debe dirigir todos sus esfuerzos a la organización y preparación de fuerzas para el momento en que la crisis nacional y el profundo ascenso de masas creen condiciones favorables para que los pobres de la ciudad y el campo pasen al lado de los obreros contra la burguesía».
Yurénev
. Propongo insertar en primer lugar «Sóviets de diputados obreros, soldados y campesinos».
Stalin
. Acepto esta enmienda.
Presidente
. Someto a votación la enmienda presentada. Aprobada.
Soloviov
. Propongo eliminar la palabra «nacional».
Stalin
. Me pronuncio a favor de conservar esta definición, ya que podemos hablar de la crisis en el frente y de la crisis económica, pero en este lugar queremos señalar precisamente la magnitud de esta crisis, su escala nacional.
Presidente
. Someto la enmienda a votación. Rechazada. Someto a votación el punto en su conjunto. Aprobado.

Stalin
lee el punto 9 de la resolución:
«9. La tarea de estas clases revolucionarias será entonces la concentración de todas las fuerzas para la toma del poder estatal en sus manos y para dirigirlo, en alianza con el proletariado revolucionario de los países avanzados, hacia la paz y hacia la transformación socialista de la sociedad».
Preobrazhenski
. Propongo otra redacción del final de la resolución: «para dirigirlo hacia la paz y, ante la presencia de la revolución proletaria en Occidente, hacia el socialismo».
Si aceptamos la redacción de la comisión, resultará una discrepancia con la resolución ya aprobada del camarada Bujarin.
Stalin
. Estoy en contra de tal final de la resolución. No se excluye la posibilidad de que sea precisamente Rusia el país que abra el camino hacia el socialismo. Hasta ahora ningún país ha gozado de una libertad como la que hubo en Rusia, ninguno ha intentado realizar el control obrero sobre la producción.

Además, la base de nuestra revolución es más amplia que en Europa Occidental, donde el proletariado se encuentra cara a cara con la burguesía en completa soledad. Entre nosotros, a los obreros los apoyan las capas más pobres del campesinado. Finalmente, en Alemania el aparato del poder estatal funciona incomparablemente mejor que el imperfecto aparato de nuestra burguesía, que es a su vez tributaria del capital europeo.

Hay que desechar la concepción caduca de que solo Europa puede indicarnos el camino. Existe un marxismo dogmático y un marxismo creador. Yo me sitúo en el terreno de este último.
Presidente
. Someto a votación la enmienda del camarada Preobrazhenski. Rechazada.
Yurénev
. Propongo sustituir la palabra «combate» por la palabra «actuación», ya que el sentido seguirá siendo el mismo, pero desaparecerá el carácter criminal del punto.
Stalin
. Estoy en contra de esta enmienda. Las enmiendas deben presentarse por el fondo. El congreso no puede partir de la «criminalidad» de tal o cual expresión. Si sustituimos la palabra «combate», se crea la impresión de que renunciamos a toda actuación (manifestaciones, huelgas, etc.), cuando lo que queremos es contener al proletariado solo del combate al que quiere provocarlo la burguesía.
Presidente
. Someto la enmienda a votación. Rechazada.
Skrýpnik
. Propongo sustituir «la tarea de estas clases revolucionarias» por las palabras «la tarea del proletariado».
Presidente
. Someto la enmienda a votación. Rechazada. Someto a votación el punto 9. Aprobado.
Skrýpnik
. Propongo dividir el último punto en dos partes.
Presidente
. Someto la propuesta a votación. Aprobada. Someto a votación la resolución en su conjunto. Aprobada por unanimidad con 4 abstenciones. Se concede la palabra al camarada Stalin.
Stalin
. Camaradas, propongo presentar como candidatos a la Asamblea Constituyente a los camaradas Lenin, Zinóviev, Kolontái, Trotski, Lunacharski. (
Ruidosos aplausos.
)
Noguin
. Propongo confirmar todas las resoluciones de la conferencia de abril. (
Aplausos
.)
Stalin
. Camaradas, la comisión encargada de elaborar el manifiesto a todos los obreros del mundo no ha tenido tiempo de terminar su trabajo. Propongo que lo publique el CC en nombre del congreso.
Protocolos del VI Congreso del POSDR(b). M., 1934.
Pp. 14-21, 27-29, 107-111, 117-120, 138-140, 226-234.