del 16 de octubre de 1917 El día de la insurrección debe ser convenientemente elegido. Sólo así se debe comprender la resolución. Se dice que hay que esperar el ataque por parte del gobierno, pero es preciso comprender qué es el ataque. El alza de los precios de los cereales, el envío de cosacos a la región del Donetz, etc. constituyen ya el ataque. ¿Hasta cuándo hay que esperar, si no se produce el ataque militar? Objetivamente, lo que proponen Kámenev y Zinóviev permitiría a la contrarrevolución prepararse y organizarse. Nosotros habríamos de retroceder sin cesar y perderíamos la revolución. ¿Por qué no podemos aseguramos la posibilidad de elegir el día y las condiciones de la insurrección, para impedir a la contrarrevolución que se organice? El camarada Stalin pasa al análisis de las relaciones internacionales y demuestra que ahora la confianza debe ser mayor. Aquí hay dos líneas: una línea pone rumbo a la victoria de la revolución y mira a Europa; la segunda no cree en la revolución y cuenta con ser sólo oposición. El Soviet de Petrogrado ha emprendido ya el camino de la insurrección, negándose a sancionar la evacuación de las tropas. La flota se ha sublevado ya, por cuanto se ha puesto contra Kerenski. En consecuencia, debemos emprender firme e irrevocablemente el camino de la insurrección.

Breves notas en el Pleno del Comité Central.