Se habla de la ruina. Se escribe de la ruina. Se especula con el fantasma de la ruina, aludiendo no pocas veces al espíritu “anárquico” de los obreros. Pero nadie quiere reconocer con franqueza que la ruina la crean a menudo y la agravan intencionadamente los capitalistas al cerrar las fábricas y condenar a los obreros al paro. Sobre esta cuestión, “Birzhovka” publica interesantes noticias. “En la fábrica de la sociedad ruso-francesa de hilaturas de algodón de Pávloyski Posad, provincia de Moscú, ha surgido un conflicto a consecuencia del incumplimiento del contrato elaborado por la comisión del distrito de Oréjovo- Zúievo, bajo la presidencia del ministro Prokopóvich. En la fábrica trabajan cerca de 4.000 obreros. El comité de los obreros había informado al Ministerio de Trabajo de la amenazadora situación creada a consecuencia de la negativa de los propietarios a acatar el fallo del tribunal de arbitraje y en vista de que hacían descender intencionadamente la productividad del trabajo. Las negociaciones han durado cuatro meses, y ahora ha sobrevenido el peligro de cierre de la fábrica. Al mismo tiempo, la administración de la fábrica de la sociedad ruso-francesa ha comunicado a la embajada francesa que los obreros no desean acatar el fallo del tribunal de arbitraje y que amenazan con excesos y destrucciones. La embajada francesa ha rogado al Ministerio de Negocios Extranjeros que coadyuve a la solución del conflicto”. ¿Y qué ha ocurrido? Resulta que la “administración de la fábrica” y la “embajada francesa” han mentido por igual, acusando a los obreros y tratando de exonerar a un capitalista lockoutista. Escuchad: “El asunto ha sido transferido al comisario de Moscú del Ministerio de Trabajo, quien, después de informarse del conflicto sobre el terreno, ha dado cuenta al ministro de Trabajo de que la administración de la fábrica elude sistemáticamente el cumplimiento de las disposiciones del tribunal de arbitraje. El informe del comisario de Moscú del Ministerio de Trabajo ha sido transmitido al Ministerio de Negocios Extranjeros”.

Como veis, hasta el comisario de un ministerio contrarrevolucionario ha debido reconocer que los obreros tienen razón. Pero eso no es todo. La misma “Birzhovka” da cuenta de otro hecho, todavía más interesante. “De Moscú comunican al Ministerio de Trabajo que en la fábrica de A. V. Smirnov la administración ha anunciado el cierre de esta fábrica, donde trabajan 3.000 obreros, por escasez de materias primas y de combustible y en vista de la necesidad de una reparación a fondo. Una comisión de representantes del “Comité del Combustible de Moscú” y de la Conferencia fabril de Moscú realizó con el comité obrero de la fábrica una investigación de la empresa, llegando a la conclusión de que los motivos del cierre son infundados, puesto que existe bastante cantidad de materias primas para continuar el trabajo, y la reparación puede efectuarse sin detener el funcionamiento de la fábrica. Conocido esto, los obreros han detenido al propietario de la empresa. La asamblea del zemstvo se ha pronunciado por la incautación de la fábrica. En la solución del conflicto participan el Comité Ejecutivo de Pokrovsk y el comisario de distrito del Gobierno Provisional”. Tales son los hechos. Los eseristas y los mencheviques conciliadores gritan en todas las esquinas que es necesaria la coalición con las “fuerzas vivas” del país, refiriéndose claramente a los industriales moscovitas. Al mismo tiempo, no pierden ocasión de subrayar que no se trata de la coalición verbal del Palacio de Invierno, sino de una verdadera coalición en el país... Preguntamos: ¿Es posible una coalición verdadera entre los fabricantes, que agravan intencionadamente el desempleo, y los obreros, que los detienen por eso con la participación complaciente de los comisarios del Gobierno Provisional? ¿Tiene límites la sandez de los charlatanes “revolucionarios”, que ensalzan sin cesar la coalición con los criminales lockoutistas? ¿Sospechan esos ridículos trompeteros de la coalición que la única coalición posible ahora es la coalición sobre el papel concluida entre los muros del Palacio de Invierno y condenada de antemano al fracaso?

Publicado sin firma el 30 de septiembre de 1917 en el núm. 24 de “Rabochi Put”.