Al camarada Lenin

Unas pocas palabras.

1) Si Trotski sigue repartiendo a diestro y siniestro mandatos a Trifónov (región del Don), a Avtónomov (región del Kubán), a Koppe (Stávropol), a miembros de la misión francesa (que se han ganado el arresto), etc., se puede afirmar con certeza que en un mes habremos destruido todo en el Cáucaso Norte y perderemos definitivamente esa región. Con Trotski ocurre lo mismo que con Antónov durante un tiempo. Métele bien en la cabeza que no debe hacerse nombramientos sin conocimiento de la gente local, pues de lo contrario se produce un escándalo para el poder soviético.

2) Si no nos envían aeroplanos con pilotos, automóviles blindados y cañones de seis pulgadas, el frente de Tsaritsyn no resistirá y perderemos el ferrocarril por largo tiempo.

3) Hay mucho pan en el sur, pero para tomarlo hace falta un aparato bien organizado que no encuentre obstáculos por parte de los escalones, los comandantes de ejército, etc. Es más, es necesario que los militares ayuden a los responsables de abastecimiento. La cuestión del abastecimiento se entrelaza naturalmente con la cuestión militar. Para el bien del asunto necesito poderes militares. Ya escribí sobre ello, pero no recibí respuesta. Muy bien. En ese caso, yo mismo, sin formalismos, destituiré a los comandantes de ejército y comisarios que están arruinando el asunto. Así me lo dictan los intereses de la causa y, por supuesto, la ausencia de un papel de Trotski no me detendrá.

I. Stalin

Tsaritsyn,

10 de julio de 1918.

Publicado por primera vez