5. X. 1918

Moscú, Kremlin, CEC, Sverdlov

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Copia al CC del partido.

La conversación con Trotski fue muy breve, deliberadamente ofensiva, incomprensible por su contenido lógico; la conversación fue cortada por Trotski, tras lo cual Sytín y Mejónoshin empezaron a transmitir sin cifrar una orden secreta y solo tras la protesta transmitieron el resto cifrado.

Reconociendo incondicionalmente la necesidad de centralización y subordinación, ahora, después de lo dicho por Trotski y después de toda la confusión de decretos, estamos en total perplejidad, pues incluso con voluntad de nuestra parte se hace imposible e irrealizable cualquier tipo de subordinación, y por ello todas las cuestiones hay que aplazarlas hasta la llegada de Stalin a Moscú.

Mientras tanto, la demora del abastecimiento repercute funestamente en el frente. Telegrama 657 recibido; el parte se envía regularmente una vez al día. Ahora será dos veces. Hoy Stalin parte.

Stalin, Minin, Voroshílov

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La dirección bolchevique. Correspondencia. 1912-1927. P. 54.

RGASPI. F. 558. Op. 1. D. 5414. L. 2-4.

NOTA

El 4 de octubre de 1918, Trotski telegrafió a Lenin desde Tambov a Moscú: «...Insisto categóricamente en el relevo de Stalin. En el frente de Tsaritsin las cosas van mal, a pesar del exceso de fuerzas. Voroshílov puede mandar un regimiento, pero no un ejército de cincuenta mil soldados; sin embargo, lo dejo como comandante del Décimo Ejército de Tsaritsin con la condición de que se subordine al comandante del [Frente] Sur, Sytín.

Hasta ahora los de Tsaritsin no envían a Kozlov ni siquiera los partes operativos; los he obligado a presentar dos veces al día partes operativos y de información; si mañana esto no se cumple, llevaré ante un tribunal a Voroshílov y Minin y lo anunciaré en la orden del ejército.

En la medida en que Stalin y Minin permanezcan en Tsaritsin, según la constitución del Consejo Militar Revolucionario, solo gozan de los derechos de miembros del Consejo Militar Revolucionario del 10.o Ejército. Su mando colegiado no lo podemos reconocer, y la responsabilidad de las acciones operativas recae directa y personalmente sobre Voroshílov.

Para la ofensiva queda un breve plazo hasta las lluvias de otoño, cuando aquí no hay camino ni para peatones ni para jinetes. Sin coordinar las acciones con Tsaritsin, las acciones serias no son posibles; para negociaciones diplomáticas no hay tiempo; Tsaritsin debe o subordinarse o marcharse.

Tenemos éxitos en todos los ejércitos excepto en el del Sur, especialmente en el de Tsaritsin, donde tenemos una superioridad colosal de fuerzas, pero una completa anarquía en las alturas. Se puede acabar con esto en 24 horas a condición de contar con su firme y decidido apoyo; en todo caso, este es el único camino que veo para mí...»

El 5 de octubre Trotski envió a Sverdlov un telegrama que había recibido de Kozlov de parte de Vátsetis: «La orden de combate de Stalin número ciento dieciocho debe ser suspendida en su ejecución. Al comandante del Frente Sur, Sytín, le he dado todas las instrucciones. Las acciones de Stalin destruyen todos mis planes...» Evidentemente, después de este telegrama Trotski mantuvo la conversación por hilo directo con Stalin, Minin y Voroshílov a la que se refiere el presente telegrama.