29 de octubre de 1918 (Referencia de prensa) - Huelga demostrar -dice el camarada Stalin- que las fuerzas de la Rusia Soviética crecen. Buena prueba de ello son sus éxitos. Pero nunca los enemigos de la Rusia Soviética habían puesto tanto empeño en vencernos como ahora. El plan de los enemigos de la Rusia Soviética es arrebatarle las zonas cerealistas más ricas y obligarla a rendirse sin combate. Hace unos cinco o seis meses se eligió Samara y Siberia para la realización de este plan. Los dos últimos meses han demostrado a nuestros enemigos que su plan es irrealizable. Ahora tratan de reanudar esta aventura en el Sur. El Sur tiene un gran poder de atracción. Allí hay, por lo menos, 150.000.000 de puds de cereales disponibles. Allí hay centenares de miles de puds de carbón. Todavía es mayor su importancia desde el punto de vista estratégico. Es una región donde se está formando un nuevo nudo internacional. Así se ve por la actividad que se despliega allí. En Ekaterinodar se ha constituido un nuevo gobierno, presidido por Krasnov. Allí se han agrupado tres ejércitos. Deseosos de apoderarse del Sur, los contrarrevolucionarios dirigen el golpe principal sobre Tsaritsin. En agosto, Krasnov dio la orden de tomar Tsaritsin. La orden no fue cumplida, y el ejército de Krasnov hubo de salvarse dándose a la fuga.

En octubre, Krasnov dio una nueva orden: tomar Tsaritsin a toda costa antes del 15 de octubre y unirse con los checoslovacos. Fueron lanzados al combate, por lo menos, cuarenta regimientos de los ejércitos agrupados de toda una serie de generales. Sin embargo, los generales tuvieron que salvarse dándose a la fuga, con tanta prisa, que uno de ellos perdió una bota. (Risas.) Sólo entonces comprendieron los generales que nuestro ejército constituye una fuerza verdadera, en constante aumento, y que ellos no estaban en condiciones de hacerle frente. ¿En qué reside la fuerza de nuestro ejército? ¿Por qué bate tan certeramente a los enemigos? La fuerza de nuestro ejército reside en su conciencia y en su disciplina. La conciencia y la disciplina proletaria constituyen una de las causas de nuestro éxito en el Frente del Sur. La segunda causa es la aparición de la nueva oficialidad roja, formada, en su mayor parte, por ex soldados que han recibido el bautismo de fuego en multitud de batallas y que conocen bien el arte de combatir. Ellos conducen a nuestras tropas a la victoria. Tales son los factores principales que determinan el éxito de nuestro ejército, por eso estimo que jamás las bandas reaccionarias conseguirán vencer a nuestro ejército en el Sur.

Publicado el 30 de octubre de 1918 en el núm. 237 de “Izvestia”.