Camarada Anvelt! Disculpe que no tenga tiempo de escribir detalladamente. Escribo sobre lo más necesario. 1) Debe saber que de nuestra parte se le asegura un apoyo total. Si alguna vez duda de esto, será un pecado. 2) En su decreto sobre la independencia de Estonia hemos soslayado un poco la cuestión militar y ferroviaria, ya que estas cuestiones están estrechamente ligadas a la cuestión de la estrategia, la cual (la estrategia) debe ser única en todo el Báltico. Pensamos todos que de esto solo saldrán ganando. Por supuesto, formalmente es incómodo si el gobierno no tiene su propio comandante, pero usted siempre puede nombrar a un comisario militar (parece que usted es el dirigente de las fuerzas militares de Estonia), recordando, sin embargo, que tal nombramiento no debe violar la unidad de estrategia en todas las regiones ocupadas. 3) Obligar a los agentes de "Rosta" a escribir no "nuestras tropas han ocupado tal y tal cosa", sino "las tropas del Gobierno Soviético de Estonia han liberado tal y tal cosa". Yo, por mi parte, obligaré a la "Rosta" de aquí a escribir solo de la manera indicada. 4) El camarada Scheffer será el enlace entre el Sovnarkom y usted. Procure organizar las cosas de modo que todas sus proclamas, etc., le sean transmitidas a él para el Sovnarkom. Yo, a mi vez, también le suministraré informaciones. 5) Alrededor del 17, según parece, aparecerán dos nuevos gobiernos soviéticos, en Letonia y el Lituano. Le estrecho la mano. Saludos a los camaradas Pechenman, Kingisepp. P.D. Comuníqueme la fecha de convocatoria de sus Soviets. Stalin.

Dirección bolchevique. Correspondencia. 1912–1927. Pág. 63. RGASPI. F. 558. Op. 1. D. 4574. L. 1.