Del Comisariado del Pueblo de las Nacionalidades. En los periódicos del domingo apareció una noticia sobre la ocupación de Bakú y de la península de Apsberón por los ingleses. La noticia dice así: “Según comunican los periódicos de Odessa, personas llegadas de Bakú informan qué hace tres semanas entraron en la ciudad, a bordo de camiones, tropas inglesas que, procedentes de Mesopotamia, han penetrado en el Cáucaso a través de Persia. El destacamento es numeroso y, por lo visto, constituye la vanguardia. Circula la versión de que los ingleses están estableciendo contacto con los destacamentos de Kornílov. Otro periódico comunica que los ingleses han ocupado la península de Apsherón y Bakú, desde donde avanzan hacia Tiflis, Alexandrópol, Sarikamish, Kars y Erzerum. 24 de mayo”. El Comisariado del Pueblo de las Nacionalidades debe declarar a este propósito que estas informaciones provocadoras, cuyo origen es, por otra parte, sumamente enigmático, no tienen nada que ver con la realidad. Ningún destacamento inglés ha aparecido en Bakú ni podía aparecer, siquiera sea porque toda la provincia de Bakú y todo el Este de la Transcaucasia están custodiados por tropas soviéticas, dispuestas al primer llamamiento a combatir contra toda fuerza exterior, cualquiera que sea la forma que revista. Según informe del comisario extraordinario, Sbaumián, del 25 de mayo, “a Bakú y sus zonas no le amenaza hasta ahora ningún peligro por parte de nadie, a no ser por parte de los terratenientes tártaros, que hace unos días han organizado un ataque contra Adzhikabul, siendo obligados por las unidades soviéticas a efectuar una profunda retirada hacia el Oeste”. En cuanto a la situación en el Sur de la Transcaucasia, existe, sí, un peligro, pero no por parte de los ingleses, sino de los turcos, que avanzan por la línea Alexandrópol-Dzhulfa en dirección a Tabriz “para rechazar a los ingleses en el Norte de Persia”.

Veamos lo que comunica a este respecto el miembro de la Dieta de la Transcaucasia, Karchikián, el 20 de mayo: “El 13 de mayo, Turquía ha presentado en Batum la exigencia de que se deje pasar a las tropas turcas por el ferrocarril Alexandrópol- Dzhulfa a Persia, aduciendo como motivo que los ingleses presionan por la parte de Mosul y que los turcos necesitan ocupar en el plazo más breve el Norte de Persia. Turquía respalda con la fuerza su exigencia. El 15 por la mañana ha comenzado el bombardeo de Alexandrópol. Nuestras unidades, pilladas de sorpresa, no han podido contener la ofensiva, y el 16 han cedido Alexandrópol. El 17, los turcos han exigido que se les garantice el libre paso de las tropas a Dzhulfa, prometiendo no molestar, a la población. En caso contrario, amenazaban con pasar por la fuerza. Teniendo en cuenta que la retirada de Alexandrópol ha desorganizado por completo las tropas y que, en caso de resistencia, toda la población de los distritos de Surmalín y de Echmiadzín sufriría horribles calamidades, nos hemos visto obligados a acceder a la exigencia de los turcos. La población del distrito de Alexandrópol ha evacuado como un solo hombre, concentrándose en la zona de Bambak-Lorí. Igualmente ha procedido la población del distrito de Surmalín. Hoy se han recibido noticias de que la población del distrito de Ajalkalaki se ha retirado y se dirige hacia Tsalka. La delegación en Batum ha presentado una protesta contra el ultimátum, aunque sin hacer de ello un casus belli y decidiendo proseguir las negociaciones”. Al comunicar todo esto, el Comisariado del Pueblo de las Nacionalidades no puede por menos de hacer constar que las noticias falsas procedentes de Odessa tienen por fin, evidentemente, encubrir la invasión turca, que viola todos los derechos y que se propone adueñarse del ferrocarril persa.

Publicado el 28 de mayo de 1918 en el núm. 104 de “Pravda”.