Ucrania, con sus riquezas, es, desde hace mucho, objeto de la explotación imperialista. Antes de la revolución, los imperialistas de Occidente explotaban a Ucrania, por decirlo así, a la chita callando, sin “operaciones militares”. Los imperialistas de Francia, de Bélgica y de Inglaterra, que habían organizado en Ucrania enormes empresas (carbón, metal, etc.) y se habían adueñado de la mayoría de las acciones, exprimían al pueblo ucraniano de un modo “legal”, sin ruido. El panorama cambió después de la Revolución de Octubre. La Revolución de Octubre, al romper los hilos del imperialismo y declarar las tierras y las empresas patrimonio del pueblo ucraniano, arrebató a los imperialistas la posibilidad de la explotación “corriente”, “silenciosa”. De tal modo, el imperialismo fue expulsado de Ucrania. Pero el imperialismo no quería cejar, no quería por nada del mundo resignarse con la nueva situación. De ahí la “necesidad” de avasallar a Ucrania por la fuerza, la “necesidad” de ocuparla. Los imperialistas austro-alemanes fueron los primeros que emprendieron la ocupación de Ucrania. La “Rada” y el “hetmanado”, con su “independencia”, eran sólo un juguete, una pantalla que encubría cómodamente esta ocupación y “sancionaba” exteriormente la explotación de Ucrania por los imperialistas austro-alemanes. ¿Quién no conoce las infinitas vejaciones y pruebas sufridas por Ucrania durante la ocupación austro-alemana, el aniquilamiento de las organizaciones obreras y campesinas, el desbarajuste completo de la industria y de los ferrocarriles, las horcas y los fusilamientos, cuadros habituales de la “independencia” de Ucrania bajo la égida de los imperialistas de Austria y Alemania? Pero la derrota del imperialismo austro-alemán y la victoria de la revolución alemana han modificado radicalmente la situación en Ucrania. Está abierto el camino por el que la Ucrania trabajadora se liberará del yugo imperialista. Tocan a su fin la ruina y el avasallamiento de Ucrania. El incendio revolucionario que se propaga en Ucrania suprimirá los últimos restos del imperialismo con sus apéndices “nacionales”.

El “Gobierno Provisional Obrero y Campesino de Ucrania”, surgido en las olas de la revolución, organizará una nueva vida sobre la base del dominio de los obreros y campesinos de Ucrania. El “manifiesto” del Gobierno Soviético Ucraniano, que devuelve a los campesinos las tierras de los terratenientes, a los obreros las fábricas y a todos los trabajadores y explotados la libertad completa, este histórico “manifiesto” recorrerá como un trueno Ucrania, para espanto de sus enemigos, sonará como feliz repiqué para alegría y consuelo de los hijos oprimidos de Ucrania. Ahora bien, la lucha aun no ha terminado, la victoria aun no está asegurada. La verdadera lucha en Ucrania no hace sino comenzar. Mientras el imperialismo alemán vive sus últimos días y el “hetmanado” se retuerce en sus últimas convulsiones, el imperialismo anglo-francés concentra tropas y prepara un desembarco en Crimea, para la ocupación de Ucrania. Los imperialistas anglo-franceses quieren suceder ahora en el lugar vacante a los invasores alemanes de Ucrania. Al propio tiempo, sale a flote el “Directorio Ucraniano”, presidido por el aventurero de Petliura, con la consigna de la vieja “independencia” bajo un “nuevo” aspecto: ¡una pantalla nueva, más cómoda que el “hetmanado”, para la nueva ocupación anglo- francesa de Ucrania! La verdadera lucha en Ucrania aun está por delante. No dudamos de que el Gobierno Soviético Ucraniano sabrá repeler del modo debido a los nuevos visitantes no invitados, los esclavizadores llegados de Inglaterra y de Francia. No dudamos de que el Gobierno Soviético Ucraniano sabrá denunciar el papel reaccionario de los buscadores de aventuras del bando de Vinnichenko-Petliura, que, voluntaria o involuntariamente, preparan la invasión de los esclavizadores anglo-franceses. No dudamos de que el Gobierno Soviético Ucraniano sabrá agrupar a su alrededor a los obreros y campesinos de Ucrania y conducidos con honor a la lucha y a la victoria. Llamamos a todos los hijos fieles de la Ucrania Soviética a ir en ayuda del Joven Gobierno Soviético Ucraniano y a facilitar su gloriosa lucha contra los verdugos de Ucrania. ¡Ucrania se libera, apresuraos a acudir en su ayuda!

Editorial publicado con la firma de Stalin el 1 de diciembre de 1918 en núm. de “Zhizn Nalsionálnostei”.