Al investigar las causas de los disturbios producidos en el campo, además de averiguar el estado político general de las masas campesinas del distrito, le ruego que preste atención: 1) A la política seguida por el Departamento Agrario y la Dirección de Sovjóses en la organización de las haciendas soviéticas: si ha habido casos no autorizados por la ley de incautación de tierras que se hallen en usufructo de los campesinos, para la organización de las haciendas soviéticas; si ha ido acompañada dicha organización de otras medidas coercitivas que hayan repercutido en la situación material de la hacienda campesina. 2) A la política del Departamento Agrario en la organización de la agricultura colectiva: si ha habido elementos de coerción en la organización de las comunas y arteles agrícolas, del laboreo colectivo, etc.; si en la organización de la agricultura colectiva se ha lesionado los intereses vitales de los campesinos del lugar. 3) A la política del Comité General del Azúcar en la nacionalización de tierras para las plantaciones de remolacha azucarera: si al proceder a la nacionalización se lesionan los intereses esenciales de los campesinos; si los terrenos nacionalizados ocasionan dificultades en el usufructo de la tierra por los campesinos; si hay otros hechos que puedan motivar la indignación de los campesinos (por ejemplo, la retención, por las fábricas de azúcar, de superficies de terreno manifiestamente superiores a sus verdaderas necesidades; la nacionalización de terrenos no dedicados antes al cultivo de la remolacha azucarera, etc.). 4) Además, a las siguientes cuestiones: si la excitación en el campo es fruto de la falta de tierra en ese distrito; si han sido puestas a disposición de los campesinos las tierras de los elementos no trabajadores y en qué condiciones; si hay, en general, en la gestión del Departamento Agrario del distrito o de algunos de sus representantes, o en la gestión de los Departamentos Agrarios de los subdistritos, actos que puedan provocar la indignación de los campesinos por no responder a las instrucciones del centro o por ser inadecuados, y también si existe incuria y abusos por parte de las autoridades. Acuse recibo del telegrama e informe por telégrafo al Control Estatal de las medidas tomadas. El Comisario del Pueblo del Control Estatal, J. Stalin 7 de mayo de 1919.

Se publica por primera vez.