La liberación de las regiones periféricas orientales ha planteado ante los funcionarios del Partido y de los Soviets la tarea de incorporar a las masas trabajadoras de las nacionalidades de esas regiones a la obra común de edificar el Estado socialista. Es preciso elevar el nivel cultural de las capas trabajadoras, instruirlas en el sentido socialista, desarrollar la literatura en las lenguas nacionales, llevar a las organizaciones soviéticas a los hombres del país más afines al proletariado e incorporarlos a la administración del territorio. Sólo así se podrá hacer que el Poder Soviético sea querido por los trabajadores del Turkestán y cercano a ellos. Debe tenerse en cuenta que el Turkestán es por su situación geográfica, el puente que une la Rusia socialista con los países oprimidos del Oriente, razón por la cual el fortalecimiento del Poder Soviético en el Turkestán puede tener la mayor trascendencia revolucionaria para todo el Oriente. Por eso mismo, la tarea arriba mencionada adquiere para el Turkestán una significación de importancia excepcional. El Comisariado del Pueblo de las Nacionalidades llama la atención sobre varios acuerdos del Comité Central del Partido, del Comité Ejecutivo Central de los Soviets de toda Rusia y del Consejo de Comisarios del Pueblo, penetrados del mismo espíritu que la carta circular que se ofrece, y expresa la completa seguridad de que los funcionarios del Partido y de los Soviets del Turkestán y, ante todo, los departamentos nacionales de los Soviets de Diputados sabrán cumplir honrosamente la tarea que les ha sido encomendada. J. Stalin miembro del Buró del C. C. del Partido y Comisario del Pueblo. Moscú, 12 de febrero de 1919.

Publicado el 2 de marzo de 1919 en el núm. 7 de “Zhizn Natsionátnoslei”.