Moscú - Kremlin, solo a Lenin.

Járkov 24/7

Primero, la situación en el frente de Budionni es buena. El enemigo, al parecer, se ha propuesto agotar a las unidades de Budionni, pues en lugar de las unidades destrozadas del enemigo aparecen cada vez otras nuevas y se lanzan sobre Budionni como moscas.

Esta circunstancia retrasa algo nuestro avance. Ayer ordenamos a Budionni romper el frente y tomar Lvov antes del treinta de julio; es posible que esta operación tenga éxito. Segundo, en el frente de Crimea preparamos una ofensiva, que no podrá comenzar antes del cinco al diez de agosto.

Si el enemigo no anticipa nuestra ofensiva, la operación debe tener éxito con seguridad. Tomamos medidas de garantía. Tercero, transmito mi opinión en respuesta a su nota n.° 371. Ahora, cuando tenemos la Comintern, una Polonia derrotada y un Ejército Rojo más o menos aceptable, cuando, por otra parte, la Entente busca un respiro en favor de Polonia para reorganizar, rearmar al ejército polaco, crear caballería y luego golpear de nuevo, quizá en alianza con otros Estados, en un momento así y ante tales perspectivas sería un pecado no alentar la revolución en Italia.

Hay que reconocer que ya hemos entrado en una fase de lucha directa con la Entente, que la política de maniobra ya ha perdido su significado predominante, que podemos ahora y debemos llevar a cabo una política ofensiva (que no debe confundirse con la política de escaramuzas), si queremos conservar la iniciativa en los asuntos exteriores que hemos conquistado recientemente.

Por lo tanto, en el orden del día de la Comintern es necesario poner la cuestión de la organización de la insurrección en Italia y en Estados tan poco consolidados como Hungría y Chequia (a Rumanía habrá que derrotarla). Trescientos mil lumpen en Alemania, aunque realmente existieran en la naturaleza, por supuesto no cambian ni pueden cambiar el asunto.

En resumen: hay que levar anclas y ponerse en camino, mientras el imperialismo aún no ha tenido tiempo de reparar mínimamente su carro descompuesto, pues todavía puede repararlo de algún modo por un cierto período y no ha pasado él mismo a la ofensiva decidida.

Cuarto, la conversación por teléfono no se logró, pues alguien escucha en la línea y estorba. Sobre la situación en el frente informaré diariamente por escrito.

Stalin.

La dirección bolchevique. Correspondencia. 1912-1927. P. 148.

RGASPI. F. 558. Op. 1. D. 5551. L. 3-4.