Según nuestras informaciones, en torno a Wrangel se ha reunido un grupo de generales veteranos y desesperados, capaces de todo.

Los soldados de Wrangel están perfectamente organizados en unidades, combaten con ferocidad y prefieren el suicidio a la rendición.

Desde el punto de vista técnico, las tropas de Wrangel están mejor abastecidas que las nuestras; el suministro desde occidente de tanques, vehículos blindados, aviones, municiones y uniformes continúa hasta el momento presente, a pesar de las declaraciones de Inglaterra sobre el cese del abastecimiento.

La debilidad de nuestras tropas que combaten contra Wrangel consiste en que: en primer lugar, están mezcladas con prisioneros de guerra —exdenikinianos— que con frecuencia desertan al bando enemigo, y en segundo lugar, no reciben del centro ni en grupos ni individualmente voluntarios ni comunistas movilizados.

Es necesario depurar estas tropas de los antiguos prisioneros de guerra y abastecerlas regularmente con grandes contingentes de voluntarios o comunistas movilizados, a fin de crear en ellas un punto de inflexión y darles la posibilidad de vencer al feroz enemigo.

Crimea debe ser devuelta a Rusia a toda costa, pues de lo contrario Ucrania y el Cáucaso estarán siempre amenazados por los enemigos de la Rusia Soviética.

El CC os obliga a intensificar la agitación de masas en el espíritu de la presente carta circular y a organizar sin demora el envío regular de comunistas al frente de Crimea, aunque sea en detrimento de otros frentes.

Escrito en julio de 1920.

Publicado por primera vez en 1945

en la Colección Lenin, tomo XXXV.