Camarada Trotski!
Ayer estuvo en mi casa Djemal Bajá (en presencia de Súrits). De la conversación (al menos para mí) quedó claro (duró tres horas) que:
1) Debemos prestar apoyo, reduciendo las exigencias de Djemal a la mitad, y las exigencias de los insurgentes en un 80 por ciento.
2) Debemos enviar a Djemal a Kabul entre 10 o 5 instructores militares experimentados, musulmanes (los tenemos), formalmente como ayuda a Djemal, de hecho para controlar el correcto empleo tanto del dinero como del abastecimiento militar (Djemal no se opone).
Para mí está claro que en las tribus musulmanas, que constituyen la mayoría en el valle del Indo y en la región del Punyab, entre las cuales Djemal goza de gran influencia, tenemos una especie de base desde la cual se puede causar un serio perjuicio a Inglaterra, si esta ataca en la primavera o el verano de 1922. Además, si damos a Djemal la posibilidad de disponer en Afganistán de, al menos, una brigada (bien organizada) con nuestros instructores y los turcos, con ello crearemos una base real para la influencia antiinglesa en Afganistán, lo cual también es muy importante para nosotros y sin lo cual la segunda tarea (la influencia directa sobre el movimiento insurgente en la India) no es realizable. Todo esto nos costará 100.000 rublos de una sola vez directamente a los líderes de los insurgentes, más 100.000 rublos en oro al año para el mantenimiento de los instructores turcos y ruso-musulmanes, más 6.000 fusiles (ingleses o alemanes), más varios millones de cartuchos ingleses, 12 ametralladoras Maxim, más 12 u 8 cañones y, finalmente, una imprenta musulmana.
Creo que podemos y debemos aceptar esto. De lo contrario, corremos el riesgo de debilitar nuestra influencia en Afganistán (y, por consiguiente, fortalecer la influencia de Inglaterra) y perder la posibilidad de causar un serio daño a Inglaterra en la primavera o el verano, si la situación internacional lo exige.
Creo que no se debe demorar más y mañana esta cuestión debe resolverse en el Politburó.
I. Stalin
2/XI-21.
La dirección bolchevique. Correspondencia. 1912–1927. P. 179.
RGASPI. F. 558. Op. 2. D. 51. L. 1.