Camaradas! En la historia del Poder Soviético, el día de hoy representa un punto de inflexión. Marca los hitos entre el viejo período, ya superado, cuando las repúblicas soviéticas, aunque actuaban juntas, marchaban por separado, ocupadas ante todo en la cuestión de su propia existencia, y el nuevo período, ya inaugurado, cuando se pone fin a la existencia separada de las repúblicas soviéticas, cuando las repúblicas se unen en un único Estado federal para luchar con éxito contra la devastación económica, cuando el Poder Soviético ya no piensa solo en la existencia, sino también en desarrollarse hasta convertirse en una fuerza internacional seria, capaz de influir en la situación internacional, capaz de modificarla en interés de los trabajadores.

¿Qué era el Poder Soviético hace cinco años? Una magnitud pequeña, apenas perceptible, que provocaba burlas entre todos sus enemigos y pesar en muchos de sus amigos. Era el período de la devastación militar, cuando el Poder Soviético se apoyaba no tanto en sus propias fuerzas como en la impotencia de sus adversarios, cuando los enemigos del Poder Soviético, divididos en dos coaliciones, la coalición austro-alemana y la coalición anglo-francesa, estaban ocupados en la guerra entre sí y no tenían la posibilidad de volver las armas contra el Poder Soviético. Era el período de la devastación militar en la historia del Poder Soviético. Sin embargo, en la lucha contra Kolchak y Denikin, el Poder Soviético creó el Ejército Rojo y salió con éxito del período de la devastación militar.

Posteriormente se abrió un segundo período en la historia del Poder Soviético, el período de lucha contra la ruina económica. Este período está lejos de haberse agotado, pero ya ha dado sus resultados, pues durante este período hemos tenido una lucha exitosa del Poder Soviético contra el hambre que azotó al país el año pasado. Durante este período hemos tenido un considerable auge de la agricultura, una considerable animación de la industria ligera. Ya contamos con cuadros destacados del personal dirigente de la industria, que constituyen nuestra esperanza, nuestra confianza. Pero todo esto está aún muy lejos de ser suficiente para superar la ruina económica. Para derrotar y liquidar la ruina, es necesario sumar las fuerzas de todas las repúblicas soviéticas, es necesario lanzar todas las posibilidades financieras y económicas de las repúblicas a la causa de la restauración de las ramas fundamentales de nuestra industria. De ahí la necesidad de unir las repúblicas soviéticas en un solo Estado federal. El día de hoy es el día de la unión de nuestras repúblicas en un solo Estado para sumar fuerzas en la causa de la restauración de nuestra economía.

El período de lucha contra la ruina militar nos dio el Ejército Rojo, uno de los fundamentos de la existencia del poder soviético. El período siguiente, el período de lucha contra la ruina económica, nos da un nuevo marco para la existencia estatal: la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la cual, sin duda, impulsará la causa de la restauración de la economía soviética.

¿Qué es ahora el poder soviético? Una gran potencia laboriosa, que entre los enemigos ya no provoca burlas, sino crujir de dientes.

Tales son los resultados del desarrollo del poder soviético durante los cinco años de su existencia.

Pero, camaradas, el día de hoy no es solo un día de balance, es al mismo tiempo un día de triunfo de la nueva Rusia sobre la vieja, sobre la Rusia gendarme de Europa, sobre la Rusia verdugo de Asia. El día de hoy es un día de triunfo de la nueva Rusia, que ha roto las cadenas de la opresión nacional, que ha organizado la victoria sobre el capital, que ha creado la dictadura del proletariado, que ha despertado a los pueblos de Oriente, que inspira a los obreros de Occidente, que ha convertido el estandarte rojo de bandera de partido en bandera estatal y ha agrupado en torno a esta bandera a los pueblos de las repúblicas soviéticas para unirlos en un solo Estado, en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, prototipo de la futura República Socialista Soviética Mundial.

A nosotros, los comunistas, a menudo nos insultan, afirmando que somos incapaces de construir. Que la historia del Poder Soviético durante los cinco años de su existencia sirva como prueba de que los comunistas también saben construir. Que el congreso de los Soviets de hoy, llamado a aprobar la Declaración y el Tratado sobre la Unión de Repúblicas, adoptados ayer por la conferencia de delegaciones plenipotenciarias, que este congreso de la Unión muestre a todos aquellos que aún no han perdido la capacidad de comprender que los comunistas saben construir lo nuevo tan bien como saben destruir lo viejo.

He aquí, camaradas, la Declaración aprobada ayer por la conferencia de las delegaciones plenipotenciarias[54]. La leo (véase el anexo n.º 1).

Y aquí está el texto del Tratado aprobado por la misma conferencia. Lo leo (véase el anexo № 2).

Camaradas, por encargo de la conferencia de las delegaciones plenipotenciarias de las repúblicas soviéticas, tengo que proponerles que aprueben los textos recién leídos de la Declaración y del Tratado sobre la formación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

Camaradas, propongo aceptarlos con la unanimidad propia de los comunistas e inscribir así un nuevo capítulo en la historia de la humanidad. (Aplausos.)

"Pravda" nº 298,

31 de diciembre de 1922.