Estrictamente secreto.
A todos los miembros del CC del PCR
Al vicepresidente del Sovnarkom, camarada Tsiurupa,
Al vicepresidente del Gosplán, camarada Piatakov
Con motivo de las cartas del camarada Trotski del 24/XII y del 26/XII.
(sobre el Gosplán y el STO)
Ante todo, algunas observaciones de hecho.
1) En sus cartas sobre el Gosplán, tanto las de diciembre (de 1922) como las de abril (también de 1922, cuando el camarada Trotski polemizaba con el camarada Lenin), el camarada Trotski ha defendido invariablemente la idea de otorgar al Gosplán un papel dirigente en el trabajo de los órganos económicos del Estado.

Esto se expresó de manera especialmente clara en la carta del 24/XII-22, donde propuso acercar al Gosplán "al papel de unificador práctico y director de la actividad de los órganos de la economía estatal". Quién debe ser el director de los órganos económicos del Estado, el STO o el Gosplán: en eso consiste, por tanto, la esencia de la cuestión, y no en la concesión al Gosplán de unos u otros derechos administrativos.

Exactamente así fue valorada esta propuesta del camarada Trotski en los plenos del CC tanto a comienzos de 1922 como a finales del mismo. Por ello no hay motivos, a mi juicio, para acusar a los miembros del CC de haber entendido mal al camarada Trotski.
2) Es completamente incorrecta, a mi juicio, la afirmación del camarada Trotski de que el CC se limita a constatar el caos en la dirección de la actividad de nuestros órganos económicos (véase la carta del camarada Trotski del 24/XII: "...considero un crimen limitarse a constatar el caos, y eso fue lo que hicieron en el Pleno casi todos, sin buscar vías de salida").

Resulta que en un año el CC no hizo nada para salir del "caos". Sin embargo, es sabido que en el año transcurrido hemos avanzado considerablemente en la liquidación del "caos", creando la institución de los vicepresidentes del Sovnarkom y concentrando la tarea de unificación del trabajo de nuestros órganos económicos en manos del STO y sus dirigentes: los vicepresidentes.

Difícilmente se atreverá alguno de los miembros imparciales del CC a negar que en un año (desde comienzos de 1922 hasta su final) hemos avanzado del "caos" al orden, precisamente gracias al trabajo de los vicepresidentes, tanto en el STO como en el Comité Financiero.

La situación sería, por supuesto, aún mejor si tuviéramos entre los vicepresidentes del Sovnarkom al camarada Trotski. Pero ¿por qué el camarada Trotski no se encontró entre los vicepresidentes, por culpa de quién? Por culpa del propio camarada Trotski, pues ante la propuesta del camarada Lenin (11/IX-22) de nombrar al camarada Trotski vicepresidente, el camarada Trotski respondió con una negativa categórica, por lo cual el Politburó se vio obligado a constatar la negativa del camarada Trotski y limitarse al nombramiento del camarada Kámenev.

Dónde está aquí el crimen (hablando en el lenguaje del camarada Trotski): ¿en que el CC, con el fin de acelerar la liquidación del "caos", propuso al camarada Trotski como vicepresidente, o en que el camarada Trotski, a pesar del "caos", rechazó el cargo de vicepresidente? Que juzguen los miembros del CC.
Pasemos ahora al fondo de la cuestión.
1) A mi juicio, el plan del camarada Trotski de otorgar al Gosplán un papel de hecho dirigente en la economía nacional, con la condición de nombrar al presidente del VSNJ como presidente del Gosplán y manteniendo en los detalles la construcción actual de los órganos reguladores centrales existentes, es inaceptable. Es inaceptable porque:
a) o bien el Gosplán, en tales condiciones, se convertiría en un instrumento auxiliar del VSNJ, por lo cual el Gosplán perdería toda autoridad ante los demás comisariados económicos (Comisariado de Abastecimiento, Comisariado de Finanzas con el Banco del Estado, Comisariado de Vías de Comunicación, NKVT), lo cual es inconveniente e incompatible con la naturaleza del Gosplán;
b) o bien el Gosplán, que es una comisión del STO, el cual a su vez es una comisión del Sovnarkom, se convertiría en un órgano verdaderamente dirigente de la economía nacional (y no solo de la industria), y entonces al Sovnarkom y al STO, propiamente hablando, no les quedaría nada que hacer, lo cual altera radicalmente las bases de la construcción de nuestros órganos centrales de poder (ya no hablo de que no se puede entregar la economía nacional a una organización de especialistas, como indudablemente es y seguirá siendo en el futuro el Gosplán, por mucho que cambiemos la composición de su cúpula);
c) es imposible, en general, mejorar seriamente la regulación de la actividad de nuestros órganos económicos, eludiendo completamente la cuestión de la composición y de cierta modificación de la estructura de algunos de nuestros órganos reguladores centrales.
Partiendo de lo dicho anteriormente, creo que habría que:
1) Concentrar la tarea de coordinación y dirección de la actividad de nuestros órganos económicos no en el Gosplán, sino en el STO, y transformar el STO de una comisión interministerial conciliatoria en una comisión supraministral dirigente, incorporando a su composición exclusivamente a los vicepresidentes del Sovnarkom, más el presidente del Gosplán, más el Comisario de Finanzas, y transfiriendo al STO, de esta manera, también las funciones del Comité Financiero;
2) mantener el Gosplán como comisión del STO, que emite dictámenes para el STO;
3) poner al frente del VSNJ al camarada Piatakov y darle como uno de sus adjuntos al camarada Bogdánov (para mí está claro que el camarada Bogdánov no ha podido ni podrá reunir bajo su mando a los trusts desbocados); 4) nombrar al camarada Trotski vicepresidente del Sovnarkom (propuesta del camarada Lenin), encomendándole como tarea especial el VSNJ.
Creo que estos cambios podrían facilitar nuestro trabajo de liquidación del "caos".
Miembro del CC:
I. Stalin
6 de enero de 1923
Sájarov V.A. "El testamento político" de Lenin: La realidad de la historia y los mitos de la política. Pp. 658–660.
RGASPI. F. 5. Op. 2. D. 274. L. 1–2.