Estrictamente secreto

A todos los miembros del CC

Creo que, tras el intercambio de opiniones por vía epistolar entre el camarada Trotski y yo, se puede llegar a algunas conclusiones que faciliten el trabajo de los miembros del CC en la resolución de la cuestión de nuestros órganos reguladores.

1) ¿Dónde debe concentrarse la tarea de regulación, en el Gosplán o en el STO reorganizado según los principios expuestos en mi carta del 17 de enero? Propuse como tal órgano el STO, compuesto por los vicepresidentes, más el Comisario de Finanzas, más el presidente del VSNJ, más el presidente del Gosplán.

Motivos: a) en la composición del STO predominarán los vicepresidentes, que son por su posición (y no por sus cualidades) extraministeriales, y la extraministerialidad es la primera condición necesaria para la coordinación del trabajo de los distintos comisariados desde un punto de vista extraministerial, estatal general; b) entre los vicepresidentes estará distribuida la supervisión del trabajo de los comisariados, los vicepresidentes, por tanto, estarán familiarizados de la manera más directa con la actividad de los comisariados, y tal familiaridad por parte de personas extraministeriales es la primera condición necesaria para una dirección correcta desde el centro desde el punto de vista de la economía planificada.

Razonando así, partía no de las cartas del camarada Trotski escritas "hace dos años", cuando el Gosplán apenas nacía y el Comité Financiero y los vicepresidentes aún no existían, sino de la práctica de estos órganos.

¿Qué nos mostró esta práctica?

Mostró, en primer lugar, que el Gosplán, compuesto principalmente por especialistas, no fue en su desarrollo más allá de un órgano auxiliar del STO, que prepara materiales para el STO y elabora las tareas de este último. ¿Se deduce de ello que el Gosplán, que es una comisión del STO, el cual a su vez es una comisión del SNK, debe ser convertido en un órgano dirigente en la práctica de nuestros comisariados, que aplique sus dictámenes sin la sanción obligatoria del STO? No, no se deduce.

Mostró, en segundo lugar, que el actual STO, compuesto en su mayoría por representantes de los ministerios, no ha podido cumplir la tarea de regulación, pues los representantes de los ministerios, naturalmente, tiran cada uno para su lado, y esta circunstancia excluye la posibilidad de regulación desde un punto de vista estatal general.

Mostró, en tercer lugar, que debido a la debilidad del STO en materia de regulación, la dirección pasó de hecho a manos del Comité Financiero, no previsto por las resoluciones soviéticas, compuesto por tres vicepresidentes y el Comisario de Finanzas.

De aquí la conclusión: o bien legalizar el Comité Financiero y suprimir el STO, o bien suprimir el Comité Financiero y hacer del STO el único órgano dirigente de la economía planificada, transformándolo de comisión interministerial conciliatoria del SNK en comisión supraministral dirigente.

Ya dije en las cartas anteriores que considero la segunda combinación como la única conveniente en este momento.

No encontré objeciones serias contra tal combinación en las cartas del camarada Trotski, así como tampoco encontré argumentos convincentes a favor de la transformación del Gosplán en órgano dirigente.

2) No tiene razón el camarada Trotski al afirmar que los derechos y obligaciones de los vicepresidentes no están claros (véase la carta del camarada Trotski del 20/I). Los vicepresidentes ayudan al presidente del SNK a corregir las deficiencias de los comisariados y a coordinar el trabajo de estos desde el punto de vista de la economía planificada.

Son auxiliares del presidente. Los derechos y obligaciones de los vicepresidentes están claros. Si el presidente del SNK, camarada Lenin, en su carta del otoño pasado, considera necesario tener cuatro vicepresidentes (Rýkov, Kámenev, Trotski, Tsiurupa), creo que esto no se puede ignorar.

Además, la práctica de los vicepresidentes muestra que uno o dos vicepresidentes, dada la fatiga y el agotamiento de nuestros trabajadores dirigentes, no podrán con todo. La cuestión no es dirigir las sesiones del SNK y del STO, sino ante todo estar al corriente del trabajo cotidiano de los comisariados.

3) Un vicepresidente ucraniano es necesario no en calidad de comisario para Ucrania, pues entonces habría que tener un comisario para Bielorrusia, un comisario para Transcaucasia, un comisario para la RSFSR, etc., lo cual, naturalmente, es inaceptable. Un vicepresidente ucraniano es necesario en la composición del SNK de la Unión, como vicepresidente con plenos poderes igual a los demás vicepresidentes y verdadero vicepresidente.

¿A quién sustituirá este vicepresidente?, pregunta el camarada Trotski. Evidentemente, al presidente del SNK de la Unión. A nadie más. ¿Por qué no podría ser un ucraniano uno de los vicepresidentes del presidente del SNK de la Unión, supervisando la actividad de los comisariados de la Unión, digamos, de relaciones exteriores (NKID más NKVT)?

4) Me referí en la carta anterior a la propuesta del camarada Lenin sobre el nombramiento del camarada Trotski como vicepresidente del SNK, teniendo en cuenta la afirmación incorrecta del camarada Trotski de que tal propuesta (supuestamente) no fue discutida en el Politburó.

Las actas del Politburó del 14/IX muestran que fue discutida en el Politburó y fue aprobada después de que el camarada Trotski rechazara categóricamente la vicepresidencia en la votación de los miembros del Politburó por teléfono. El camarada Trotski tenía en sus manos estas actas ya en septiembre del año pasado y, si consideraba incorrecto el proceder del Politburó, podía, naturalmente, durante más de cuatro meses, impugnarlo en el Pleno o exigir una nueva discusión, cosa que, sin embargo, por alguna razón no hizo. Stalin, aquí evidentemente no tiene nada que ver.

5) En cuanto a las apelaciones al pasado y al desenterramiento innecesario de viejos documentos, para cualquiera es evidente que el camarada Trotski carga la culpa ajena sobre los inocentes. Basta con mirar los viejos documentos adjuntos a su última carta, que distribuye entre los miembros del CC, creo, por tercera vez, para convencerse de ello.

6) Creo que habría que pasar de las palabras a los hechos y plantear las cuestiones abordadas en la correspondencia para su discusión en el Politburó en los próximos días.

24 de enero de 1923

Miembro del CC

I. Stalin

Sájarov V.A. "El testamento político" de Lenin. La realidad de la historia y los mitos de la política. Pp. 669–671.

RGASPI. F. 5. Op. 2. D. 276. L. 2–5.