Aunque Rakovski modificó tres veces y redujo a la cuarta parte la resolución que propuso en la sección, sin embargo estoy decididamente en contra de su enmienda, y he aquí por qué. Nuestras tesis sobre la cuestión nacional están construidas de tal manera que nos volvemos, por así decirlo, de cara al Oriente, teniendo en cuenta aquellas pesadas reservas que allí dormitan. Toda la cuestión nacional la hemos planteado en relación con el artículo de Ilich, quien al parecer no dice ni una palabra sobre Occidente, porque no es allí donde está el centro de la cuestión nacional, sino en las colonias y semicolonias de Oriente. Rakovski quiere que, habiéndonos vuelto hacia el Oriente, nos volvamos al mismo tiempo hacia Occidente. Pero esto es imposible, camaradas, y antinatural, pues las personas en general se vuelven de cara hacia un lado o hacia otro; volverse hacia ambos lados al mismo tiempo no se puede. No podemos ni debemos romper el tono general de las tesis, su tono oriental. Por eso opino que la enmienda de Rakovski debe ser rechazada.

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Considero esta enmienda cardinal por su significado. Si el congreso la acepta, debo decir que las tesis quedarán puestas patas arriba. Rakovski propone construir la segunda cámara de modo que en ella ingresen representantes de las asociaciones estatales. Él considera que Ucrania es una asociación estatal, pero Bashkiria no. ¿Por qué? Pues no suprimimos los consejos de comisarios del pueblo en las repúblicas. ¿Acaso el CEC bashkir no es una institución estatal? ¿Y por qué Bashkiria no es un Estado? ¿Acaso Ucrania dejará de ser un Estado después de ingresar en la Unión? El fetichismo estatal ha confundido a Rakovski. Si las nacionalidades son iguales en sus derechos, si tienen su propia lengua, costumbres, usos y tradiciones, si estas nacionalidades han creado sus instituciones estatales —CEC, Consejo de Comisarios del Pueblo—, ¿no es acaso evidente que todas estas formaciones nacionales son asociaciones estatales? Opino que no podemos apartarnos del punto de vista de la igualdad de las repúblicas y las nacionalidades en la segunda cámara, especialmente en relación con las nacionalidades orientales.

Rakovski, por lo visto, se deja llevar por el sistema prusiano de construcción de la federación. La federación alemana está construida de tal manera que no existe en absoluto igualdad entre los Estados. Propongo organizar el asunto de modo que junto a la representación de clase —esta es la primera cámara, que se elige en el congreso de los Sóviets de la Unión—, tengamos la representación de las nacionalidades sobre bases de igualdad. Los pueblos orientales, orgánicamente vinculados con China, con la India, vinculados con ellos por la lengua, la religión, las costumbres, etc., son importantes para la revolución ante todo. El peso específico de estos pequeños pueblos es mucho mayor que el peso específico de Ucrania.

Si cometemos un pequeño error en Ucrania, no será tan sensible para Oriente. Pero basta con cometer un pequeño error en un país pequeño, en Acharistán (120 mil habitantes), y esto repercutirá en Turquía y repercutirá en todo Oriente, pues Turquía está estrechísimamente vinculada con Oriente. Basta con cometer un pequeño error en relación con la pequeña región de los calmucos, que están vinculados con el Tíbet y China, y esto repercutirá mucho peor en nuestro trabajo que un error en relación con Ucrania. Estamos ante la perspectiva de un poderoso movimiento en Oriente y debemos dirigir nuestro trabajo ante todo por la línea del despertar de Oriente y no emprender nada que pueda, aunque sea de manera remota, aunque sea indirectamente, disminuir la importancia de cada nacionalidad individual, por pequeña que sea, en las periferias orientales. Por eso considero que sería más justo, más conveniente y más ventajoso desde el punto de vista revolucionario para la administración de un país tan grande como la Unión de Repúblicas, con 140 millones de habitantes, sería mejor organizarlo de modo que allí, en la segunda cámara, hubiese una representación igualitaria de todas las repúblicas y regiones nacionales. Tenemos 8 repúblicas autónomas, 8 independientes también, Rusia ingresará como república, tenemos 14 regiones: esta será la segunda cámara que reflejará todas las necesidades y demandas de las nacionalidades y facilitará la administración de un país tan grande. Por eso opino que la enmienda de Rakovski debe ser rechazada.

Duodécimo Congreso del Partido

Comunista (bolchevique) de Rusia.

Informe estenográfico. Moscú, 1923.