¡Camaradas! La situación general que se ha creado durante el año en el país y en torno al partido puede caracterizarse como una situación favorable. Los hechos fundamentales: auge de la economía del país, crecimiento de la actividad en general, crecimiento de la actividad de la clase obrera en particular, animación de la vida del partido.

La cuestión se reduce a en qué medida el partido logró utilizar durante el año esta situación para reforzar su influencia en las organizaciones de masas que rodean al partido, en qué medida logró mejorar su composición, mejorar su trabajo en general, mejorar el registro de los trabajadores responsables, su distribución, su promoción y, finalmente, en qué medida logró el partido mejorar la vida interna de sus organizaciones.

De aquí las ocho cuestiones de las que voy a hablar:

a) el estado de las organizaciones de masas que rodean al partido y lo vinculan con la clase, y el crecimiento de la influencia comunista en estas organizaciones;

b) el estado del aparato estatal, del comisarial y del de autofinanciamiento, así como del aparato soviético de base, y el crecimiento de la influencia comunista en esta esfera;

c) la composición del partido y la incorporación leninista;

d) la composición de los órganos dirigentes del partido, los cuadros del partido y la juventud partidista;

e) el trabajo del partido en materia de agitación y propaganda, el trabajo en el campo;

f) el trabajo del partido en materia de registro, distribución y promoción de trabajadores responsables, del partido y sin partido;

g) la vida interna del partido;

h) conclusiones.

En lo que sigue tendré que citar una serie de cifras, pues sin ellas el informe será incompleto e insatisfactorio. Debo hacer la salvedad de que no creo en la exactitud absoluta de estas cifras, pues la estadística entre nosotros cojea, ya que el sentimiento elemental de honor profesional no lo tienen, lamentablemente, todos los estadísticos soviéticos.

Hecha esta necesaria salvedad, paso a las cifras.

1. Organizaciones de masas que vinculan al partido con la clase

a) Sindicatos. El año pasado estaban organizados en los sindicatos, según datos de la estadística, 4.800 mil personas. Este año, 5 millones. El aumento es indudable. Si se toman los 12 sindicatos de producción principales, se toma el número de obreros ocupados en esas producciones y el número de organizados, resulta un 92% de organización. En las ramas principales de la industria, la organización profesional da un 91-92% de toda la clase obrera. Esto es en el ámbito de la industria.

Peor están las cosas en la agricultura, donde hay obreros agrícolas alrededor de 800 mil, y si se toman los obreros agrícolas que no trabajan en empresas estatales, la organización profesional es del 3%.

En cuanto a la influencia comunista en los sindicatos, hay datos sobre los presidentes de los consejos sindicales provinciales y de los consejos sindicales de circuito. Hacia el XII Congreso, los presidentes clandestinos eran el 57% y algo más. Hacia el actual Congreso, solo el 35%. Disminución. En cambio, aumentó el porcentaje de los ingresados en el partido después de febrero de 1917. Esto se explica por el hecho de que el número de organizados en los sindicatos creció, no alcanzan los clandestinos, y la juventud partidista acudió en ayuda de los cuadros. De estos presidentes, los obreros eran el 55%, pasaron a ser el 61%. Mejora de la composición social de los órganos dirigentes.

b) Cooperativas. En esta esfera las cifras son más confusas que en cualquier otra y no inspiran confianza. En la cooperación de consumo, el año pasado había cerca de 5 millones de miembros. Este año, cerca de 7 millones. Ojalá cada día año nuevo, pero no creo en estas cifras, pues la cooperación de consumo aún no ha pasado completamente a la voluntariedad, y las almas muertas, sin duda, existen. En la cooperación agrícola había, supuestamente, el año pasado 2 millones (aunque yo tengo datos numéricos recibidos el año pasado de la Unión Agrícola sobre 4 millones de miembros), y este año 1.500 mil miembros. La caída de la organización en la cooperación agrícola es indudable. La composición del partido en los órganos dirigentes en el centro de la cooperación de consumo era el 87% el año pasado, y ahora es del 86%. Disminución. En las uniones provinciales y de distrito era del 68% de comunistas, y ahora ha pasado al 86%. Aumento de la influencia. Sin embargo, si se plantea la cuestión no sobre los órganos "dirigentes", sino sobre los trabajadores responsables que realmente dirigen, resulta que los comunistas entre todos los trabajadores responsables son solo el 26%. Esta cifra la considero más verosímil. En la cooperación agrícola, la composición de los órganos dirigentes da las cifras: 46% el año pasado y 55% este año. Pero si se profundiza y se toman los dirigentes responsables, resulta que los comunistas entre ellos son solo el 13%.

Así es como algunos de nuestros estadísticos saben adornar la fachada, el aspecto exterior, ocultando de la vista lo podrido.

c) Liga de la Juventud. El número de miembros y candidatos el año pasado era de 317 mil (aunque tengo cifras del año pasado, firmadas por un miembro del CC de la LKCJ, que indica 400 mil), y este año el número de miembros y candidatos es de 570 mil. A pesar de cierta confusión en las cifras, el crecimiento de la organización es aquí indudable. Los obreros en la LKCJ eran el año pasado el 34%, este año el 41%; los campesinos eran el año pasado el 42%, este año el 40%. Los estudiantes en las escuelas de aprendices de fábrica eran el año pasado 50 mil personas, este año 47 mil. El número de miembros del PCR(b) en toda la Liga de la Juventud el año pasado era cerca del 10%, este año el 11%. El crecimiento también es indudable.

d) Organizaciones de obreras y campesinas. La organización básica en esta esfera son las reuniones de delegadas. Aquí hay cifras confusas de sobra, pero si se analiza bien, resulta que en las ciudades el año pasado había 37 mil delegadas, y este año 46 mil, es decir, algo más que el año pasado. En las aldeas, el año pasado había 58 mil delegadas, y ahora 100 mil. Qué cantidad de las amplias masas de campesinas y obreras agrupan estas delegadas, no logré obtener cifras medianamente exactas.

Dada la especial importancia de la cuestión de la incorporación de obreras y campesinas al trabajo soviético y partidista, no estará de más seguir el porcentaje de participación de obreras y campesinas en los órganos profesionales, en los Soviets, en los comités provinciales y de distrito del partido. En los Soviets rurales, el año pasado había mujeres cerca del 1% (terriblemente poco). Este año el 2,9% (también muy poco), pero el aumento de todos modos existe. En los comités ejecutivos de cantón había el 0,3% de mujeres el año pasado, este año el 0,5%: un aumento mínimo del que no vale la pena hablar. En los comités ejecutivos de distrito el año pasado había cerca del 2% de mujeres, y este año algo más del 2% (doy las cifras por la RSFSR, pues no hay datos por todas las repúblicas). En los comités ejecutivos provinciales de la RSFSR el año pasado había algo más del 2%, ahora algo más del 3%. Miembros de sindicatos mujeres: el 26% este año; del año pasado no hay datos. Miembros de comités de fábrica: el 14%. Miembros de secciones provinciales: mujeres el 6%; en los comités centrales de los sindicatos: algo más del 4%. En el partido el año pasado había cerca del 8%, pasó a cerca del 9%. Candidatas había cerca del 9%, pasó a cerca del 11%. Todo esto antes de la incorporación leninista. En los comités provinciales al XIII Congreso había el 3% de mujeres, en los comités de distrito cerca del 6%. Comunistas en las principales organizaciones femeninas, las reuniones de delegadas, había el 10%, pasó al 8%. La disminución se explica por el crecimiento del número de delegadas sin partido. Hay que reconocer que la mitad de la población de nuestra Unión Soviética —las mujeres— sigue todavía al margen, o casi al margen, del gran camino de la construcción soviética y partidista.

e) Ejército. En el ejército, en las instituciones de enseñanza militar y en la flota, el número total de comunistas disminuyó de 61 mil a 52 mil. Este es un defecto que debe corregirse. Al mismo tiempo, el número total del mando militar del partido aumentó. Hacia el XII Congreso, los comunistas del mando militar eran el 13%, ahora tenemos el 18%. Es interesante la composición del partido en el ejército desde el punto de vista de la antigüedad partidista. De los 52 mil comunistas que trabajan en las filas del ejército, los clandestinos son el 0,9%, ni siquiera el uno por ciento; los ingresados después de febrero hasta octubre de 1917: algo más del 3%; los ingresados hasta 1919: el 11%; en 1919: el 22%; en 1920: el 23%; en 1921-1923: el 20%. De esto ven que nuestro ejército está atendido principalmente, si no exclusivamente, por la juventud partidista.

f) Organizaciones voluntarias de iniciativa social. Llama la atención el hecho de que durante este año ha surgido un nuevo tipo de organización: las organizaciones voluntarias, organizaciones de iniciativa social, todo tipo de círculos y sociedades culturales y educativas, organizaciones deportivas, sociedades de ayuda, organizaciones de corresponsales obreros y campesinos, etc. El número de estas organizaciones crece sin cesar, y hay que señalar que entre ellas hay no solo organizaciones simpatizantes del Poder Soviético, sino también hostiles. Si se toma la RSFSR, estas organizaciones de iniciativa social el año pasado se podían contar alrededor de 78-80, este año más de 300. Si se toma la organización de cultura física de la RSFSR, el número de miembros de esta organización era el año pasado de 126 mil, este año de 375 mil. La composición social de esta organización: obreros el año pasado el 35%, ahora el 42%. Los centros principales de estas organizaciones son los comités de fábrica y los clubs en las fábricas, los comités campesinos de ayuda mutua [35] en las aldeas. Llaman la atención las organizaciones de corresponsales obreros y corresponsales rurales, que tienen por objetivo ser expresión de la opinión pública proletaria. Las organizaciones de corresponsales obreros abarcan 25 mil personas, las de corresponsales rurales 5 mil. Si se pasa a la composición de los órganos provinciales de estas organizaciones, resulta que el año pasado había por la RSFSR el 19% de comunistas, este año más del 29%. Finalmente, no se puede dejar de mencionar una nueva organización que ayer hizo una manifestación ante nosotros frente al mausoleo de Lenin [36], la organización de pioneros, cuyo número el año pasado para junio, según los cálculos de nuestra estadística (que, como ya dije, cojea un poco), era de 75 mil, y este año para abril más de 161 mil. Entre los pioneros, los hijos de obreros en las provincias industriales son el 71%, los hijos de campesinos el 7%. En las regiones nacionales, los hijos de obreros en esta organización son el 38%. En las provincias campesinas, los hijos de obreros el 36%.

Así están las cosas con las organizaciones de masas que rodean al partido y lo vinculan con la clase. En lo fundamental, el crecimiento de la influencia del partido en estas organizaciones es indudable.

2. Aparato estatal

a) Número de funcionarios. Según los datos de la estadística, los funcionarios de comisariados, es decir, los funcionarios de aquellas instituciones que están en el presupuesto estatal, eran el año pasado 1.500 mil y algo más, este año quedaron supuestamente 1.200 mil. Reducción de 300 mil. Pero si se pasa a las instituciones que trabajan sobre la base del autofinanciamiento, resulta que este año tenemos en esta esfera cerca de 200 mil (no hay cifras del año pasado), es decir, lo que ganamos en las instituciones del presupuesto estatal en materia de reducción, lo perdimos en buena medida en las instituciones que trabajan sobre la base del autofinanciamiento. Ya no hablo del hecho de que parte de los funcionarios pasó al presupuesto local, es decir, no entró en este cómputo. En general, la cantidad de funcionarios quedó la misma, si no aumentó. Quedan los funcionarios de la cooperación, que eran el año pasado 103 mil, ahora 125 mil: aumento; los funcionarios de los sindicatos, que eran 28 mil, ahora 27 mil; y los funcionarios del aparato partidista, que eran 26 mil, y ahora 23 mil. En total, 1.575 mil, sin contar los funcionarios del presupuesto local. Como ven, por ahora no hay motivos para hablar de éxitos en la reducción de funcionarios en general y especialmente de funcionarios del aparato estatal.

b) Composición del partido en los órganos supremos del país. Si se cuentan los miembros de las instituciones superiores, los miembros de los colegios, los jefes de departamentos principales y sus ayudantes (sin la industria), resulta que en 1923 los comunistas eran el 83%, este año el 86%. Cierto progreso existe sin duda, si se compara con la situación que vivíamos hace un par de años. Obreros en estos órganos dirigentes: el año pasado el 19%, este año el 21%. Poco, pero de todos modos hay aumento.

c) Composición del partido en los órganos industriales. En cuanto a los órganos industriales, trusts, sindicatos industriales y las mayores empresas, obtenemos el siguiente cuadro: en los trusts de toda la URSS, en todo el aparato, los comunistas eran algo más del 6% el año pasado, este año algo más del 10%. En los órganos dirigentes de trusts, sindicatos industriales y las mayores empresas: el año pasado algo más del 47%, este año algo más del 52%. Si se toman los directores de las mayores empresas, el año pasado teníamos el 31%, este año el 61% de comunistas. En los trusts de la RSFSR, en todo el aparato, había el 9,5% de comunistas, este año algo más del 12% (cerca del 13%). En la composición dirigente de los trusts de la RSFSR había el 37% de comunistas, ahora el 49%. En los sindicatos industriales el año pasado había el 9%, este año el 10% en todo el aparato en su conjunto. En la composición dirigente de los sindicatos industriales había el 42%, pasó al 55%.

En general hay que reconocer que en los órganos económicos, si se toma la composición dirigente, tenemos alrededor del 48-50% de comunistas.

d) Composición del partido en las instituciones comerciales y crediticias. Un cuadro completamente diferente presentan nuestras instituciones comerciales y crediticias, que han adquirido en el momento actual una importancia excepcional en toda nuestra economía. Tomemos, por ejemplo, el Comercio Interior, que tiene una importancia de primer orden en todo nuestro desarrollo. Hasta la última reforma, allí en la institución central, en la composición dirigente, había tan solo un 4% de comunistas. Si se toma el órgano más importante del Comercio Exterior, Gostorg, resulta que tenemos allí entre los trabajadores responsables tan solo el 19% de comunistas, y de qué comunistas se trata, pueden juzgar por el hecho de que en la institución central de Gostorg los comunistas han sido depurados al 100%. (Risas.) Otro órgano importante, que tiene seria importancia en toda la economía, es Jleboprodukt, que presenta el siguiente cuadro. En 58 oficinas de Jleboprodukt, sin contar el aparato de la institución central, los delegados y los adjuntos, en total hay 9.900 empleados. De ellos, comunistas el 5,9%, miembros de la LKCJ el 0,7%, y el resto sin partido. En los órganos que más directamente se relacionan con el campesinado, en los puntos de acopio, en los puntos auxiliares y entre la agencia, los comunistas son solo el 17%. En la institución central de Jleboprodukt hay 137 trabajadores responsables, de ellos miembros del PCR(b): 13 personas, el 9%. Hay que señalar que los militantes del partido en Jleboprodukt se utilizan de la manera más irracional: solo el 20% de ellos están en trabajo responsable, y el restante 80% son empleados subalternos. No están mejor las cosas en una institución crediticia como el Banco del Estado. Es la institución crediticia más importante, que tiene seria importancia en toda nuestra vida económica. Ustedes conocen la fuerza del crédito: es una fuerza con cuya ayuda se puede arruinar o levantar a cualquier capa de la población, basta con poner en marcha el llamado crédito preferencial. Y he aquí que este Banco del Estado tiene en todo su aparato tan solo el 7% de comunistas, en la composición dirigente solo el 12%, y entre tanto el Banco del Estado decide el destino de toda una serie de empresas y de muchas instituciones económicas.

e) Composición del partido en los Soviets. Hay datos por la RSFSR. En los Soviets rurales teníamos el año pasado cerca del 6% de comunistas, y ahora algo más del 7%. En los comités ejecutivos de cantón había algo más del 39% de comunistas, pasó al 48%. En los comités ejecutivos de distrito había algo más del 80%, pasó a algo más del 87%. En los Soviets de ciudades de distrito había el 61%, y bajó al 58%. En los comités ejecutivos provinciales había el 90%, pasó al 89%. En los Soviets de ciudades provinciales había el 78%, pasó al 71%. En estos tres últimos Soviets —Soviets de ciudades de distrito, comités ejecutivos provinciales y Soviets de ciudades provinciales— la influencia de los sin partido es insignificante, pero de todos modos crece. En cuanto a los plenos de los comités ejecutivos provinciales, hay datos de 69 provincias, y hay información sobre 2.623 trabajadores. ¿Y qué resulta? Los miembros sin partido de los plenos de los comités ejecutivos provinciales son cerca del 11%. El porcentaje más alto de sin partido lo tenemos en Siberia y en la región del Lejano Oriente, donde es igual al 20. En cuanto a las repúblicas nacionales, allí el 7% de sin partido. Este es el menor porcentaje de sin partido en los comités ejecutivos provinciales. ¡Y esto en las repúblicas nacionales, donde en general hay pocos militantes del partido!

3. Composición del partido. La incorporación leninista

a) Número. Hacia el XII Congreso teníamos miembros y candidatos del partido 485 mil y algo más. Ahora hay 472 mil sin la incorporación leninista. Con la incorporación leninista, si se toman los datos al 1 de mayo (hasta esa fecha fueron admitidos 128 mil), nuestra composición se determina en 600 mil personas. Si se supone que dentro de un par de semanas la incorporación leninista será de no menos de 200 mil, el número del partido puede determinarse en 670-680 mil personas.

b) Composición social del partido. Obreros había el año pasado el 44,9%, este año, sin la incorporación leninista, el 45,75%: aumento del 0,8%. Campesinos había el 25,7%, ahora pasó al 24,6%, es decir, disminuyó en el 1,1%. Empleados y otros había algo más del 29%, ahora pasó al 29% con un ligero aumento, es decir, aumento insignificante. Si se toma la composición social con la incorporación leninista al 1 de mayo, de los miembros y candidatos del PCR(b) resultan obreros el 55,4%, campesinos el 23%, empleados y otros el 21,6%.

c) Composición desde el punto de vista de la antigüedad partidista. Ingresados en el partido antes de 1905 el año pasado era el 0,7%, pasó al 0,6%. Ingresados en 1905-1916 era el 2%, quedó el 2%. Ingresados en 1917 era algo más del 9%, quedó algo menos del 9%. Ingresados en 1918 era el 16,5%, quedó el 15,7%. Ingresados en 1920 era el 31,5%, quedó el 30,4%. Ingresados en 1921: el 10,5%, quedó el 10,1%. Ingresados en 1922: no hay cifras de aquel año, ahora el 3,2%. Ingresados en 1923: el 2,3%. Todo esto sin contar la incorporación leninista.

d) Composición nacional y por sexo. Grandes rusos en el partido hacia el XIII Congreso: el 72%, evidentemente después de la incorporación leninista el porcentaje debe aumentar. El segundo grupo, ucranianos: el 5,88%. El tercer grupo, judíos: el 5,2%. Después vienen las nacionalidades túrquicas: algo más del 4%, y tras ellas otras nacionalidades, como letones, georgianos, armenios, etc. Mujeres miembros del partido hacia el XII Congreso eran el 7,8%, pasaron al 8,8%. Candidatas eran el 9%, pasaron al 10,5%. En la incorporación leninista han sido admitidas el 13% de mujeres del total, lo que aumentará algo el porcentaje de mujeres mencionado arriba.

Finalmente, los comunistas de la fábrica al 1 de diciembre de 1923 (miembros y candidatos): el 17%, con la incorporación leninista, si se cuenta la cifra de 128 mil: el 35,3%.

e) Organización partidista de la clase obrera. Si se cuenta toda la parte obrera de nuestro partido, es decir, tanto la cantidad existente al 1 de mayo como la cantidad que tendremos dentro de un par de semanas, cuando la incorporación leninista llegue (y quizás supere) los 200 mil, entonces la cantidad total de la parte obrera de nuestro partido será de 410 mil de la suma total de 672 mil. Esto constituye, en relación con todo el proletariado industrial y agrícola de la Unión, que cuenta 4.100 mil, el 10%.

Hemos logrado que por cada 100 obreros tengamos organizados en el partido 10 personas.

4. Composición de los órganos dirigentes del partido. Cuadros y juventud

a) Composición de los órganos locales. Tomo los plenos de los comités provinciales y regionales de 45 organizaciones. Los clandestinos constituyen en los plenos de los comités provinciales y regionales algo más del 32%, el restante 67% lo constituyen los ingresados en el partido más tarde: ingresados en 1917 el 23%, en 1918-1919 el 33%, en 1920 el 9%. En los órganos dirigentes locales, tanto en los comités provinciales como en los regionales, predominan no los clandestinos, sino los ingresados después de Octubre. Si se toman los presídiums de comités provinciales y regionales de 52 organizaciones sobre las que hay datos de antigüedad partidista, los ingresados antes de la revolución son el 49%, después de febrero en 1917 el 19%, ingresados en 1918-1919 el 26% y el resto el 6%. Aquí tenemos de todos modos un predominio de los miembros del partido ingresados después de febrero en nuestro partido. Clandestinos jefes de departamento organizativo de comités provinciales y regionales: hacia el XII Congreso el 27,4%, hacia el XIII Congreso el 30%; jefes de agitprop clandestinos: hacia el XII Congreso el 31%, ahora el 23%. En cuanto a los secretarios de comités provinciales y regionales, tenemos la tendencia contraria. Clandestinos entre los secretarios de comités provinciales y regionales hacia el XII Congreso: el 62,5%, hacia el actual Congreso el 71%.

La tarea está clara: hay que reducir la antigüedad de los secretarios de comités provinciales.

Composición de los plenos de comités de distrito de 67 distritos: clandestinos el 12%; ingresados en 1917 el 22%; ingresados en 1918-1919 el 43%. Secretarios de comités de distrito, según datos de 248 distritos: clandestinos hacia nuestro XIII Congreso el 25%; ingresados en 1917, antes de Octubre, el 27%; ingresados hasta 1919 el 37%. Secretarios de células de 28 provincias (hay datos sobre 6.541 secretarios): clandestinos tan solo algo más del 3%; la cifra principal, el 55%, recae sobre el grupo de ingresados en el partido después de Octubre, en 1917-1918.

Por la composición social, en 45 organizaciones, los obreros en los comités provinciales y regionales este año eran el 48%. En los presídiums de comités provinciales y regionales de 52 organizaciones, los obreros eran el 41%. Entre los secretarios de comités provinciales y regionales, hacia el XII Congreso los obreros eran el 44,6%, hacia el XIII Congreso el 48,6%. En los plenos de comités de distrito (de 67 distritos), los obreros eran el 63,4%. Entre los secretarios de comités de distrito (de 248 distritos), los obreros el 50%.

Todos estos datos se refieren al período anterior a las últimas conferencias partidistas, provinciales y de distrito.

Pero he recibido algunos datos sobre los resultados de las últimas conferencias antes del congreso del partido. Estos datos, referidos a 11 provincias y 16 regiones, muestran que el número de clandestinos en los plenos de comités provinciales y regionales disminuyó hasta el 27%, y el número de obreros aumentó hasta el 53%.

De esto está claro que nos encontramos ante dos tendencias: la penetración de la juventud en los cuadros y la ampliación de los cuadros, por un lado, y la mejora de la composición social de las organizaciones del partido, por otro.

b) Composición del CC y de la Comisión Central de Control. Si se toman los candidatos y miembros del CC, en total 56 personas, de ellas obreros el 44,6%, campesinos e intelectuales el 55,3%. Hay que, pues, ampliar el CC a costa del aumento de su composición obrera. En la CCC, de los miembros y candidatos, obreros el 48%, campesinos e intelectuales el 52%. Aquí la conclusión es la misma. Por antigüedad partidista, los clandestinos en la composición de miembros y candidatos del CC son el 96%. Todos ellos ingresaron antes de febrero. De los 56 miembros y candidatos del CC hay tan solo 2 que ingresaron más tarde, lo que constituye el 4%. Lo mismo en la CCC. De 60 personas, 57 clandestinos y 3 (lo que constituye el 5%) no clandestinos. Hay que, pues, añadir gente joven.

c) Composición del presente Congreso. En total se han registrado 742 delegados. De ellos, obreros el 63,2%, clandestinos el 48,4%. El resto más o menos jóvenes.

5. Trabajo del partido en materia de agitación y propaganda

a) Formación comunista. Salta a la vista el gran porcentaje de analfabetismo político dentro del partido: en algunas provincias llega al 70%. Como promedio de varias provincias de la Rusia central (se comprobaron 60 mil personas), los políticamente analfabetos son el 57%; el año pasado era cerca del 60%. Este es uno de los defectos fundamentales de nuestro trabajo. Evidentemente, el trabajo va más en extensión que en profundidad. El número de escuelas político-soviéticas, o más exactamente de alumnos de escuelas político-soviéticas, disminuyó algo porque parte de las escuelas político-soviéticas pasó al presupuesto local. El número de estudiantes de universidades comunistas aumentó en comparación con el año pasado. Habrá que reducirlo un poco, sin embargo, para poder, proporcionalmente con los medios disponibles, mejorar su situación material y presionar para la profundización de la formación comunista. Hay que subrayar especialmente la propaganda del leninismo, que tiene una importancia decisiva en la formación comunista.

b) Prensa. Periódicos teníamos el año pasado 560, este año ha bajado a 495, pero la tirada aumentó de 1,5 millones a 2,5 millones. Es interesante el crecimiento de los periódicos en lenguas no rusas. Tenemos incluso repúblicas donde no sale ni un solo periódico ruso, por ejemplo Armenia, donde el 100% de los periódicos sale en armenio. En Georgia el 91% de los periódicos sale en georgiano. En Bielorrusia el 88% en no ruso. El crecimiento de la cantidad de periódicos nacionales se observa literalmente en todas las regiones y repúblicas nacionales. Hay que prestar atención a la composición de los redactores de nuestros órganos periódicos. Se han examinado 287 órganos de prensa, y resulta que en estos órganos de prensa los redactores clandestinos son tan solo el 10%. Las cifras más altas recaen sobre los miembros del partido de 1918-1919. Este es un defecto que habría que corregir enviando en ayuda de los jóvenes trabajadores periodísticos a los viejos y más experimentados.

c) Trabajo entre los campesinos. En esta esfera hay toda una serie de aspectos negativos. Los Soviets en las aldeas y cantones siguen siendo todavía órganos del aparato tributario. Los campesinos los valoran ante todo como órganos que recaudan impuestos. El trabajo de los órganos locales en las aldeas, según opinión general de los trabajadores que conocen el campo, es tal: nuestra política es correcta, pero se lleva a cabo incorrectamente en las localidades. La composición de los órganos soviéticos en aldeas y cantones deja mucho que desear. Influye negativamente en el trabajo el carácter administrativo de las células en las aldeas. Influye peor aún el desconocimiento de las leyes soviéticas por parte de los trabajadores cercanos al campo y la incapacidad de explicar estas leyes a los pobres del campo, la incapacidad de defender sobre la base de las leyes soviéticas los intereses de los pobres y campesinos medios contra el dominio del kulak, sobre la base de aquellas ventajas que las leyes soviéticas otorgan a los pobres. Además, un error general: la gente quiere acercarse al campesino desde el punto de vista de la agitación verbal, sin comprender que al campesino le hace falta una agitación concreta, no verbal, una agitación que proporcione beneficio directo. La incorporación a las cooperativas, el aprovechamiento de las ventajas para los pobres, el crédito agrícola, la ayuda mutua organizada por los comités campesinos: he aquí, ante todo, las cuestiones que pueden interesar al campesino.

6. Trabajo del partido en materia de registro, distribución y promoción de trabajadores

a) Registro y distribución. El año pasado se habían registrado trabajadores responsables cerca de 5 mil, en el año actual tenemos trabajadores responsables registrados de todas las escalas cerca de 15 mil. Nuestro registro mejora, esto es indudable. Las cifras dicen que el año pasado fueron distribuidos 10 mil trabajadores de todo tipo, de ellos responsables algo más de 4 mil. Este año han sido distribuidos 6 mil, de ellos responsables 4 mil. El trabajo principal del partido en materia de distribución giraba en torno al abastecimiento de trabajadores ante todo al propio partido, luego a los órganos del Consejo Superior de Economía Nacional, y finalmente a los órganos del Comisariado del Pueblo de Finanzas, principalmente su aparato tributario. Todas las demás ramas de trabajo fueron abastecidas con comunistas en menor grado. Este es un gran error en nuestro trabajo. Mientras el centro de la vida económica se ha desplazado hacia el comercio, nosotros hemos mostrado insuficiente iniciativa y decisión para pasar a la vía del máximo abastecimiento con los trabajadores más activos de las instituciones comerciales y crediticias, sus representaciones en las localidades y en el extranjero. Me refiero en particular a órganos como Gostorg y Jleboprodukt.

7. Vida interna del partido

No voy a enumerar cuántas cuestiones fueron examinadas en el CC y sus órganos ni de qué tipo eran: esto no tiene importancia decisiva, y además ya se dijo en el informe escrito que les fue distribuido. Solo quisiera llamar la atención sobre las siguientes circunstancias.

En primer lugar, la vida interna de nuestras organizaciones ha mejorado indudablemente. Se tiene la impresión de que las organizaciones se han asentado, hay pocas intrigas, el trabajo va adelante. Hay excepciones en las periferias, donde junto a los viejos trabajadores, no muy firmes en el comunismo, crecen cuadros de jóvenes trabajadores marxistas que estuvieron en Svérdlovsk y otras instituciones educativas, fuertes en el trabajo partidista y terriblemente débiles en el soviético. Estos conflictos en las periferias entre los trabajadores jóvenes y los viejos no se liquidarán pronto todavía. En este sentido las periferias constituyen una excepción. En cuanto a la mayoría de las provincias de la Rusia central, hay que considerar que las organizaciones se han asentado y el trabajo va adelante. La república más conflictiva —Georgia, de la que tanto hablamos en el congreso anterior—, ahora resulta estar pacificada en el aspecto partidista. Las mejores personas de entre los antiguos desviacionistas, como Filip Majaradze y Okudzava, rompieron definitivamente con los desviacionistas extremos y declararon su disposición a trabajar en unidad.

En segundo lugar, en los comités provinciales, y especialmente en el CC del partido, durante este año se ha producido un desplazamiento del centro de gravedad en el trabajo de los burós o presídiums a los plenos. Antes, los plenos del CC delegaban al Politburó la resolución de las cuestiones fundamentales. Ahora ya no es así. Ahora las cuestiones fundamentales de nuestra política y nuestra economía son resueltas por el pleno. Miren el orden del día de nuestros plenos, las actas taquigráficas que se distribuyen a todos los comités provinciales, y comprenderán que el centro de gravedad se ha desplazado del Politburó y el Orgburó al pleno. Esto es muy importante en el sentido de que en el pleno se reúnen unos cien o ciento veinte personas (son miembros del CC y de la CCC y candidatos a ellos), y debido al desplazamiento del centro al pleno, el pleno se ha convertido en la mayor escuela de formación de líderes de la clase obrera, de dirigentes políticos de la clase obrera. Ante nuestros ojos crecen y florecen personas nuevas, los dirigentes de mañana de la clase obrera: en esto reside la importancia inestimable de nuestros plenos ampliados.

Es característico que la misma tendencia se observa en las localidades. Las cuestiones más importantes se desplazan de los burós de los comités provinciales a los plenos, los plenos se amplían, sus sesiones se hacen más prolongadas, se atrae a ellos a los mejores trabajadores de la provincia, y de este modo los plenos de los comités provinciales se convierten en escuela de líderes de significación local y regional. Hay que lograr que esta tendencia en las localidades, en las provincias y distritos, se convierta en un hecho.

En tercer lugar, la vida interna de nuestro partido durante este año ha sido de una intensidad sin precedentes, se puede decir que bullía. Nosotros, los bolcheviques, estamos acostumbrados a manejar grandes asuntos y a menudo, al realizar los actos más importantes, no lo advertimos. Hechos como la discusión y la incorporación leninista —no hace falta demostrarlo— son los acontecimientos más grandes del país y del partido, y, por supuesto, no podían dejar de animar la vida interna del partido.

¿De qué hablan estos dos hechos? De que nuestro partido, que ha superado la discusión, es firme como una roca. De que nuestro partido, que ha admitido 200 mil nuevos miembros por voluntad y con la aprobación de toda la clase obrera, es esencialmente un partido electivo, un órgano electivo de la clase obrera.

8. Conclusiones

1. De las organizaciones de masas que rodean a nuestro partido, hay que prestar especial atención a la cooperación y a las organizaciones de obreras y campesinas. Destaco estas organizaciones porque son en el momento actual las más amenazadas.

a) Es indudable que el aparato de la cooperación de consumo, llamado a vincular la industria estatal con la economía campesina, no ha estado a la altura de la tarea. Así lo demuestra el hecho indudable de que el sector campesino de la cooperación de consumo constituye apenas un tercio del número total de miembros. Hay que lograr que los campesinos ocupen en la cooperación de consumo la posición que les corresponde. Es necesario que los comunistas trasladen el centro de trabajo de las provincias a los distritos y circuitos, con el fin de tender lazos hacia las masas campesinas y convertir así la cooperación de consumo en eslabón de enlace entre la industria y la economía campesina.

b) No están mejor las cosas en la cooperación agrícola. La confusión en las cifras, la disminución de la cantidad de miembros durante el año: todo esto son hechos sobre los que hay que reflexionar. Y aquí, como en la cooperación de consumo, los comunistas deben trasladar el centro de gravedad a los distritos y circuitos, más cerca de las masas campesinas, proponiéndose lograr que los órganos de la Unión Agrícola en las localidades no sirvan de cobertura al dominio del kulak. Pero esto no basta. Hay que reforzar con fuerzas comunistas los órganos dirigentes de la Unión Agrícola, donde últimamente las cosas han empezado a cojear en serio.

c) Peor están las cosas en el campo del trabajo entre las mujeres. Es cierto que las reuniones de delegadas obreras y campesinas crecen y se amplían, pero lo que han logrado los trabajadores del movimiento femenino en materia de agitación, está lejos todavía de haberse consolidado en el aspecto organizativo, ni siquiera en la centésima parte del mínimo necesario. El porcentaje de participación de las mujeres obreras y campesinas en los Soviets, en los sindicatos, en el partido, habla de ello con toda certeza. El partido debe tomar todas las medidas para que este vacío sea llenado en el futuro más próximo. No se puede tolerar la situación en que la mitad de la población de la Unión Soviética siga todavía al margen del gran camino del desarrollo soviético y partidista.

d) Llaman especial atención las organizaciones voluntarias de iniciativa social, especialmente las organizaciones de corresponsales obreros y rurales. Las organizaciones de corresponsales obreros y rurales tienen un gran futuro. En determinadas condiciones de desarrollo, estas organizaciones pueden desempeñar el papel de la mayor expresión y poderoso conductor de la voluntad de la opinión pública proletaria. Ustedes conocen la fuerza de la opinión pública proletaria en la tarea de denunciar y corregir los defectos de nuestra realidad soviética: es mucho más seria que la fuerza de la presión administrativa. He aquí por qué el partido debe prestar la máxima ayuda a estas organizaciones.

2. La cuestión del aparato estatal llama especial atención. La situación insatisfactoria en esta esfera difícilmente puede suscitar duda alguna.

a) Los mandatos de Lenin sobre la reducción y simplificación del aparato estatal se han cumplido solo parcialmente, en la dosis más mínima. La reducción de los aparatos de comisariados en 2-3 cientos de miles de funcionarios, mientras que al lado han surgido nuevos aparatos —trusts, sindicatos industriales, etc.—, no puede llamarse, propiamente hablando, ni reducción ni simplificación del aparato. El partido debe tomar todas las medidas para que los mandatos de Lenin en esta esfera sean llevados a cabo con mano de hierro.

b) Les he expuesto las cifras que hablan del porcentaje mínimo de participación de los sin partido en nuestros Soviets. Camaradas, así no se puede seguir viviendo, y así no se puede seguir construyendo un nuevo Estado. Sin prestar especial atención a la tarea de incorporar a los sin partido al trabajo soviético en la provincia y el distrito, un trabajo serio de construcción es imposible. Aquí se podrían trazar diversos caminos. Uno de los caminos convenientes podría ser el siguiente: junto a las secciones de los Soviets provinciales y de distrito crear secciones o, mejor aún, reuniones regulares de trabajo para los sin partido —en la ciudad, de obreros; en los distritos, de campesinos— con el fin de incorporar a los sin partido al trabajo en las diversas ramas de la administración, y luego, de entre los sin partido incorporados al trabajo, seleccionar a los mejores, los más capaces, y colocarlos en el trabajo estatal. Sin esta ampliación de la base de los Soviets urbanos y de distrito, la ampliación de la base del trabajo soviético, sin la incorporación de los sin partido, los Soviets pueden perder seriamente en su peso e influencia.

c) Existe la opinión en nuestro partido de que el verdadero trabajo del partido lo constituye el trabajo en los comités provinciales, regionales, en los comités de distrito y las células. En cuanto a todos los demás tipos de trabajo, esto supuestamente no es trabajo puramente partidista. A menudo se ridiculiza a la gente que trabaja en trusts y sindicatos industriales: "se han alejado, dicen, del partido". (Voz desde el sitio: "Los depuran".) Hay que depurar a algunos camaradas tanto en los órganos económicos como en los del partido. Pero yo no tomo el caso excepcional, tomo el caso de carácter masivo. Habitualmente entre nosotros se divide el trabajo del partido en dos categorías: la categoría superior, esto es el trabajo puramente partidista en los comités provinciales, regionales, células, en el CC, y la categoría inferior, llamada trabajo del partido entre comillas, esto es el trabajo en todos los órganos soviéticos, especialmente comerciales. ¡Camaradas! Tal actitud hacia los trabajadores económicos es profundamente contraria al leninismo. Cualquier trabajador económico que trabaja en la tienda más miserable, en la institución comercial más miserable, si construye y lleva el asunto adelante, es un verdadero trabajador del partido que merece el pleno apoyo del partido. No se puede avanzar ni un paso en nuestra construcción con semejante actitud señorial, intelectualista hacia el comercio. Hace poco leí una conferencia en la universidad de Svérdlovsk, donde dije que quizás tengamos que trasladar diez mil comunistas del ámbito del trabajo partidista o industrial al ámbito del trabajo comercial. Se echaron a reír. ¡No quieren comerciar! Sin embargo, está claro que todas nuestras conversaciones sobre la construcción socialista corren el riesgo de degenerar en cháchara vacía si no extirpamos del partido los prejuicios señorial-intelectualistas respecto al comercio, y si nosotros, los comunistas, no dominamos todas las ramas del comercio.

d) Camaradas, ningún trabajo de construcción, ningún trabajo estatal, ningún trabajo planificado es concebible sin un registro correcto. Y el registro es inconcebible sin estadística. El registro sin estadística no avanzará ni un paso. Hace poco en la conferencia, Rykov dijo que en el período del comunismo de guerra tenía en su CSEN un estadístico que hoy daba unas cifras sobre una cuestión y mañana otras sobre la misma cuestión. Lamentablemente, tales estadísticos aún no se han extinguido entre nosotros. El trabajo de la estadística es tal que las distintas ramas del conjunto constituyen eslabones continuos, y si se estropea un eslabón, todo el trabajo corre el riesgo de estropearse. En el Estado burgués, el estadístico tiene un cierto mínimo de honor profesional. No puede mentir. Puede ser de cualquier convicción y orientación política, pero en cuanto a los hechos, las cifras, se dejará matar antes que decir una falsedad. ¡Ojalá tuviéramos más de esos estadísticos burgueses, gente que se respete a sí misma y que posea un cierto mínimo de honor profesional! Si no tenemos tal organización del trabajo estadístico, el trabajo de construcción no avanzará ni un paso.

Lo mismo hay que decir de la contabilidad. Ningún trabajo económico puede avanzar sin contabilidad. Y nuestros contadores no siempre se distinguen, lamentablemente, por las propiedades elementales de un contable burgués corriente y honesto. Me inclino ante algunos de ellos; entre ellos hay trabajadores honestos y dedicados, pero que también hay de malos, capaces de componer cualquier informe y que son más peligrosos que los contrarrevolucionarios, eso es un hecho. Sin superar estas deficiencias, sin liquidarlas, no podemos hacer avanzar ni la economía del país ni su comercio.

e) El porcentaje de obreros y comunistas en los órganos dirigentes de algunas instituciones estatales sigue siendo mínimo e insuficiente. Este defecto es especialmente llamativo en lo que respecta a las instituciones dirigentes y las representaciones en el extranjero de los órganos comerciales (comercio exterior, comercio interior, sindicatos industriales) e instituciones crediticias, que tienen en el momento actual una importancia decisiva en la vida y desarrollo de la economía nacional y, ante todo, de la industria estatal. El partido debe tomar todas las medidas para que este vacío sea llenado. Sin ello no hay ni que pensar en llevar a la práctica las directivas político-económicas del partido.

f) Hasta ahora la cuestión más importante de la construcción económica era la cuestión de la organización y formalización de los trusts. Ahora, cuando el centro se ha desplazado al ámbito del comercio, han pasado al orden del día las cuestiones sobre la organización de sociedades mixtas y anónimas [37] de comercio interior y exterior. La práctica ha mostrado que, si hemos sabido resolver la cuestión de los trusts, nuestras instituciones cojean de ambos pies al resolver las cuestiones de las sociedades mixtas y anónimas. Existe la tendencia a lograr la organización de un tipo tal de instituciones comerciales que redujeran al mínimo la importancia del control estatal en esta gran empresa. No hay duda de que el partido luchará por todos los medios contra tal tendencia.

3. Hay que continuar mejorando la composición del partido en general y de sus órganos dirigentes en particular. En ningún caso deben considerarse los cuadros del partido como algo cerrado. Los cuadros deben ampliarse paso a paso a costa de la juventud partidista. La juventud partidista debe nutrir los cuadros. Sin esto, la existencia de los cuadros carece de sentido.

4. En materia de agitación:

a) Mal están las cosas con la formación política de los miembros del partido (60% de analfabetismo político). La incorporación leninista aumenta el porcentaje de analfabetismo. Se necesita un trabajo sistemático para liquidar esta deficiencia. La tarea es hacer avanzar este asunto.

b) Mal están las cosas con el cine. El cine es el mayor medio de agitación de masas. La tarea es tomar este asunto en nuestras manos.

c) La prensa se desarrolla, pero insuficientemente. La tarea es elevar la tirada del "Periódico Campesino" [38] hasta un millón, la tirada de "Pravda" hasta 600 mil, y poner en marcha un periódico popular de la incorporación leninista, llevando la tirada al menos hasta medio millón.

d) Los periódicos murales se desarrollan, pero insuficientemente. La tarea es apoyar a los corresponsales de periódicos murales y hacer avanzar el asunto.

e) Mal están las cosas con el trabajo en el campo. La agitación en el campo debe ser, principalmente, concreta, por la línea de toda clase de ayuda a los elementos pobres y medios, hasta el crédito preferencial, por la línea del desarrollo de los comienzos de haciendas colectivas (no comunas), al estilo de los comités de campesinos pobres [39] en Ucrania, donde hay cerca de 5 mil haciendas colectivas, por la línea de la incorporación del campesinado a la cooperación, ante todo a la cooperación agrícola. Hay que considerar como tarea especialmente importante el dominio de los comités campesinos. Hay que recordar las formaciones territoriales [40], que tienen gran importancia para la agitación en el campo.

5. En materia de registro, distribución y promoción de trabajadores, del partido y sin partido:

a) El registro está más o menos organizado.

b) Con la distribución las cosas están un poco peor, pues las tareas principales de reagrupamiento de fuerzas en la nueva situación de desarrollo interno, planteadas por Lenin en el XI Congreso [41], aún no han sido cumplidas. La tarea inmediata de la máxima saturación con las mejores fuerzas de todas las organizaciones comerciales espera su solución.

El año pasado la Sección de Registro y Distribución trabajó, propiamente hablando, para los órganos del CSEN y el Comisariado del Pueblo de Finanzas, especialmente su aparato tributario, abasteciendo con trabajadores preferentemente a estos órganos. Ahora la tarea consiste en girar el timón hacia los órganos comerciales y las instituciones crediticias y abastecerlos con trabajadores preferentemente sobre las demás instituciones. Aquí quizás se necesiten unos 5 mil comunistas.

Al mismo tiempo, la tarea consiste en complementar el modo existente de distribución de fuerzas con nuevos modos: el modo de la voluntariedad, el modo de la convocatoria de voluntarios para la organización del trabajo en los puntos especialmente importantes de la construcción soviética. Este modo tiene una relación directa con la cuestión de la puesta en marcha de un trabajo ejemplar en determinados distritos, sin lo cual (sin la puesta en marcha de un trabajo ejemplar) es imposible prescindir en la etapa actual. La idea de Lenin sobre el trabajo ejemplar, expuesta por él en "Sobre el impuesto en especie" [42], debe ser llevada a la práctica.

c) Especial atención debe prestarse a la promoción de trabajadores, del partido y sin partido. El método de promoción de gente nueva solo desde arriba es insuficiente. Hay que complementarlo con métodos de promoción desde abajo, en el curso del trabajo práctico, en el curso de la incorporación de nuevas fuerzas al trabajo práctico. En este sentido, en la promoción de obreros a puestos responsables en fábricas y trusts, un gran papel deben desempeñar las conferencias de producción, de fábrica y de trust. Es necesario desarrollar las secciones junto a las secciones de los Soviets en las ciudades provinciales y de distrito, convirtiéndolas en reuniones periódicas de carácter laboral e incorporando a estas reuniones tanto a los miembros de los Soviets como, especialmente, a los no miembros, obreros y obreras, campesinos y campesinas. Solo en el curso de un amplio trabajo práctico de este tipo se podrá promover a gente nueva de entre los obreros y campesinos sin partido. La ola de la incorporación leninista en las ciudades y la crecida actividad política del campesinado dicen con toda certeza que este camino de promoción debe dar grandes resultados.

6. Dos conclusiones del ámbito de la vida interna del partido:

a) El llamado "principio" de la ampliación del CC del partido ha resultado correcto. La experiencia ha mostrado que la ampliación del CC ha dado una enorme utilidad, y que los camaradas que defendían el "principio" de la reducción del CC estaban en un camino equivocado.

b) Ahora está claro para todos que la oposición durante la discusión, al hablar de la descomposición del partido, estaba doblemente equivocada. Difícilmente se encontrará en nuestro partido una sola organización seria que, observando la marcha de la vida interna del partido y su poderoso crecimiento, no dijera que las personas que graznaban recientemente sobre la perdición de nuestro partido, en realidad no conocían al partido, estaban lejos de él y se parecían mucho a personas a las que habría que llamar extranjeros dentro del partido.

Resultado: nuestro partido crece, avanza, aprende a gobernar, se convierte en el órgano de mayor autoridad de la clase obrera. La incorporación leninista es una prueba directa de ello. (Aplausos prolongados.)

"Pravda" no. 118

27 de mayo de 1924.