Rostov. 12/VII.
¡Camarada Mólotov!
Me gustaría que, después de leer esta carta, la dieras a conocer al grupo de los siete.
1) Me visitaron los camaradas de Rostov. Resulta que la cosecha bruta de este año se aproxima a la cifra de 500 millones de puds, es decir, a la cifra récord de 1914 (hablo del Sureste). Hay un excedente de 270–300 millones de puds. Según la opinión de los amigos de Rostov, nuestros aparatos de exportación (en el Sureste) pueden absorber 150–170 millones de puds. Así que 150–170 millones de puds se pueden exportar al extranjero desde la región del Sureste. No está mal. Habría que tener en cuenta este hecho.
2) Por los periódicos se ve que los órganos económicos de la URSS ya han esbozado un programa de construcción de nuevas fábricas. Temo que empiecen a construir en las regiones fronterizas sin tener en cuenta una serie de factores desfavorables en este sentido, y después, si dejamos pasar el momento, será imposible corregir los errores cometidos.

Quieren, por ejemplo, construir nuevas fábricas en Petersburgo, en Rostov, lo cual no es conveniente. Creo que al elaborar el programa de construcción habría que tener en cuenta, además del principio de aproximación de las fábricas a las materias primas y al combustible, otras dos consideraciones: la alianza con el campo y la posición geográfico-estratégica de las regiones de las nuevas fábricas.

Nuestra retaguardia fundamental es los Urales, el Volga, el Sur de Tierras Negras (Tambov, Vorónezh, Kursk, Oriol, etc.). Precisamente estas regiones (si no contamos los Urales) carecen de industria. Sin embargo, precisamente estas regiones representan la retaguardia más conveniente para nosotros en caso de complicaciones militares.

Por ello, precisamente en estas regiones hay que desarrollar la construcción industrial. Petersburgo en este sentido es absolutamente inconveniente. Habrá, por supuesto, presión desde las localidades, pero hay que superarla. Esta cuestión es tan importante para nosotros que habría que plantearla en el Pleno del CC, si fuera necesario para superar la presión desde las localidades. Sería bueno conocer al respecto la opinión del grupo de los siete.
Te estrecho la mano.
I. Stalin
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P.D. Hoy parto hacia Sochi.
Cartas de I.V. Stalin a V.M. Mólotov. 1925–1936. Moscú, 1995. Págs. 30–31.
RGASPI F. 558. Op. 1. D. 5388.