Conocí al camarada Kotovski como un militante ejemplar del Partido, un experimentado organizador militar y un hábil comandante. Lo recuerdo especialmente bien en el frente polaco en 1920, cuando el camarada Budionni se abría paso hacia Zhitómir en la retaguardia del ejército polaco, mientras Kotovski conducía su brigada de caballería en ataques desesperadamente audaces contra el ejército polaco de Kiev.

Era el terror de los polacos, pues sabía "destrozarlos" como nadie, según decían entonces los soldados del Ejército Rojo. El más valiente entre nuestros modestos comandantes y el más modesto entre los valientes: así recuerdo al camarada Kotovski. Eterna memoria y gloria para él.
I. Stalin
Cartas de I.V. Stalin a V.M. Mólotov. 1925–1936. Pág. 43.
RGASPI. F. 558. Op. 1. D. 2809.