14 de octubre de 1925. Pregunta. ¿Se ha producido algún cambio en la estabilización del capitalismo desde el Congreso de la Internacional Comunista? Respuesta. En los medios de nuestro Partido se habla ordinariamente de dos estabilizaciones: de la estabilización del capitalismo y de la estabilización del régimen soviético. La estabilización del capitalismo significa cierta atenuación temporal de la crisis del capitalismo acompañada del aumento de las contradicciones irreconciliables en el seno de éste, contradicciones cuyo desarrollo debe llevar a una nueva crisis, a la siguiente crisis del capitalismo. Sean cuales fueran los cambios que se produzcan en este terreno, la nueva crisis es inevitable. En cuanto a la estabilización del régimen soviético, marcha a un ritmo creciente, consolidando las fuerzas del socialismo en nuestro país y cortando las raíces de los elementos capitalistas. Es indudable que la victoria completa de los elementos socialistas de nuestro país sobre los elementos capitalistas es cuestión de los años próximos. Pregunta.

¿No llevará el creciente movimiento de izquierda en los sindicatos del Occidente a que cierta parte del proletariado se aleje de los Partidos Comunistas? Respuesta. No, no debe llevar a eso. Al contrario, la radicalización de los sindicatos debe incrementar la influencia de los Partidos Comunistas en el movimiento obrero. La fuerza de los social- reformistas en el movimiento obrero no estriba sólo, e incluso no estriba tanto, en que dispongan de los partidos socialdemócratas; su fuerza reside, principalmente, en que se apoyan en los sindicatos obreros. Basta privarles de ese apoyo para que queden colgando en el vacío. La radicalización de los sindicatos significa que buena parte de los obreros sindicados empieza a apartarse de los jefes viejos, de los jefes reformistas, y busca jefes nuevos, jefes de izquierda. El error de los Partidos Comunistas consiste en que no comprenden este benéfico proceso, y en vez de tender la mano a los obreros socialdemócratas que se están radicalizando y ayudarles a salir del pantano, empiezan a tacharles de traidores y los apartan de su lado. Debe tenerse en cuenta que el problema de los sindicatos no es en el Occidente el mismo que en nuestro país.

Nuestros sindicatos surgieron después de aparecer el Partido, cuando el Partido ya había cobrado fuerza y tenía un gran prestigio entre los obreros. Nuestros sindicatos fueron creados y organizados por el Partido, bajo la dirección del Partido, con la ayuda del Partido. A ello, entro otras cosas, se debe que en nuestro país el prestigio del Partido entre los obreros sea mucho mayor que el prestigio de los sindicatos. Algo totalmente distinto observamos en el Occidente. Los sindicatos aparecieron allí mucho antes que el Partido político de la clase obrera. El Partido no existía aún allí, cuando los sindicatos conducían a los obreros a las huelgas, los organizaban y les ayudaban a defender sus intereses en la lucha contra los capitalistas. Es más, los Partidos salieron allí de los sindicatos. A ello, entre otras cosas, se debe que en el Occidente los sindicatos gocen entre las masas de mucho más prestigio que el Partido. Buenos o malos los sindicatos y sus líderes, hay una cosa clara: allí, los obreros ven en los sindicatos sus bastiones contra los capitalistas. Al desenmascarar a los jefes reformistas de los sindicatos, hay que tener en cuenta todas esas particularidades. Con insultos y palabras fuertes contra los jefes reformistas no se sacará nada; al contrario, los insultos y las palabras fuertes únicamente pueden dar a los obreros la impresión de que no se trata de apartar a los jefes inservibles, sino de destruir los sindicatos. Pregunta. ¿Cuál es la situación del Partido Comunista Alemán después de haber sido apartados los “ultraizquierdistas”? Respuesta. No hay duda de que la medida de apartar a los “ultraizquierdistas” ha mejorado la situación del Partido Comunista Alemán. Los “ultraizquierdistas” son gente ajena a la clase obrera. ¿Qué pueden tener de común Ruth Fischer y Maslow con la clase obrera de Alemania? El apartamiento de los “ultraizquierdistas” ha permitido que en el Partido Comunista apareciesen nuevos jefes, salidos de entre los obreros. Esta circunstancia es muy favorable para el movimiento obrero de Alemania. Pregunta. ¿Se proyecta una nueva orientación de la U.R.S.S. con motivo del pacto con Alemania?

Respuesta. No. Nuestra orientación ha sido y sigue siendo una: nos orientamos hacia la U.R.S.S. y hacia su prosperidad, lo mismo en los asuntos interiores que en los exteriores. No necesitamos de ninguna otra orientación. Cualesquiera que sean los pactos que se concluyan, no pueden cambiar nada a este respecto. Pregunta. ¿Cuál es el principal método de nuestro trabajo de Partido entre las grandes masas? Respuesta. La eliminación de las supervivencias del comunismo de guerra en el trabajo de Partido y el paso al método de la persuasión. Con relación a los elementos explotadores de nuestro país, tenemos un viejo y probado método: el método de la coerción. En cuanto a los trabajadores de nuestro país, a los obreros, los campesinos, etc., debemos emplear el método de la persuasión. No se trata de que las indicaciones y directivas del Partido sean acertadas. Eso, naturalmente, está bien; pero resulta insuficiente. Ahora se trata de convencer a las grandes masas trabajadoras de que esas directivas e indicaciones son acertadas. Se trata de que las masas mismas se convenzan por experiencia propia de la justeza de las directivas e indicaciones del Partido. Eso requiere del Partido un trabajo grande y complejo, flexible y paciente, pero es el único método acertado de trabajo en las condiciones actuales, cuando aumenta la actividad de las masas trabajadoras.

Pregunta. ¿A qué asuntos deben prestar atención las secciones de agitación y propaganda con motivo del próximo Congreso del Partido? Respuesta, En primer lugar, a la industrialización de nuestro país y, en segundo lugar, a la cuestión campesina, Respecto al primer problema, se debe hacer hincapié en que la industrialización es el medio fundamental para conservar la independencia económica de nuestro país; en que, sin industrialización, nuestro país corre el riesgo de convertirse en un apéndice del sistema capitalista mundial. Respecto al segundo problema, se debe desplegar el trabajo en torno al fortalecimiento de la ligazón entre la clase obrera y el campesinado, entre la industria y la economía campesina, pues sin esa ligazón es imposible edificar en nuestro país el socialismo. Pregunta. ¿Qué problemas surgen con relación al crecimiento del Partido y a la necesidad de regular, ese crecimiento? Respuesta. En los últimos tiempos, el número de afiliados al Partido crece con rapidez. Eso, naturalmente, está bien, pues significa que aumenta la confianza de la clase obrera en nuestro Partido. Pero también tiene grandes inconvenientes. Esos inconvenientes consisten en que el rápido crecimiento del Partido lleva a cierto descenso del nivel de la conciencia de las filas del Partido, a cierto empeoramiento de la calidad del Partido.

Y la calidad debe tener para nosotros tanta importancia, si no más que la cantidad. Para eliminar esos inconvenientes, hay que poner fin al extraordinario apasionamiento de ciertos camaradas nuestros por el aumento cuantitativo del Partido; hay que frenar la afluencia en masa al Partido y adoptar la regla de que en adelante el ingreso sea concedido después de un detallado examen. Eso en primer término. Y en segundo término, hay que organizar un intenso estudio político entre los nuevos miembros del Partido, con objeto de elevar su conciencia política al nivel debido. Pregunta. ¿Qué es lo que mejor puede asegurarnos ahora la ligazón con la masa campesina sin-partido: la atracción de campesinos a las filas del Partido o la creación de un activo de sin-partido en torno al Partido? Respuesta. Necesitamos lo uno y lo otro. Es muy difícil crear un amplio activo de campesinos sin- partido en torno a nuestro Partidos, éste no cuenta en el campo con un mínimo de afiliados campesinos. Todavía es más difícil crear organizaciones fuertes del Partido en el campo careciendo de un amplio activo de campesinos sin-partido, pues las organizaciones del Partido se forman habitualmente a base de ese activo. Con todo, la creación de un amplio activo de campesinos sin-partido es una tarea más importante. ¿Qué da la fuerza al Partido desde el punto de vista de sus lazos con las masas?

El contar a su alrededor con un amplio activo de simpatizantes. El Partido no podría conducir a la lucha a masas de millones de obreros si no tuviera en torno suyo este amplio activo de simpatizantes. Sin la ayuda de este activo, el Partido no puede ejercer la dirección de las amplias masas del pueblo. Esta es una de las leyes fundamentales de la dirección. ¿Recordáis la promoción leninista, cuando en unos días ingresaron en el Partido 200.000 nuevos militantes, los mejores hijos de la clase obrera? ¿De dónde procedían esos 200.000? Salieron de las filas del amplio activo de obreros sin-partido, de simpatizantes de nuestro Partido. Por consiguiente, el activo de sin-partido es el medio con cuya savia vive y se desarrolla el Partido. Esto no sólo es cierto en cuanto a la clase obrera. También lo es en cuanto a los campesinos trabajadores. Pregunta. ¿Qué resultados reales para la ampliación de la industria pueden esperarse de las concesiones? Respuesta. Lenin dijo ya que las concesiones no habían dado resultado en nuestro país. Ahora podemos confirmar las palabras de Lenin con nuevos datos en la mano. Ahora podemos decir con absoluta seguridad que las concesiones no tienen perspectiva en nuestro país. Es un hecho que el peso específico de la industria concesionaria constituye una magnitud

insignificante en el sistema general de nuestra producción industrial; y esa magnitud tiende a reducirse a cero.

Se publica por primera vez.