Interviú concedida al Sr. Fuse, corresponsal de la agencia japonesa “-ichi--ichi”. Preguntas del SR. Fuse y respuestas de J. V. Stalin 1ª pregunta. El pueblo japonés, por ser el más adelantado de los pueblos del Oriente, es quien tiene mayor interés en los éxitos del movimiento de liberación de esos pueblos. De buen grado se aliaría con la U.R.S.S. en la gran empresa de liberar a los pueblos esclavizados del Oriente del yugo del imperialismo de las potencias occidentales. Sin embargo, el Japón, por ser al mismo tiempo un Estado capitalista, tiene a veces que ir contra ese movimiento y ocupar el mismo frente que las potencias occidentales. (Por ejemplo: la alianza anglo-japonesa, en virtud de la cual el Japón debía ayudar a Inglaterra en su lucha contra los insurrectos de la India, y la actuación conjunta del Japón con Inglaterra, Norteamérica y Francia contra los obreros chinos durante los últimos sucesos de Shanghai.) ¿Qué salida puede tener, a su juicio, esta situación embarazosa, engendrada por las contradicciones entre las aspiraciones nacionales del pueblo japonés, de una parte, y, de otra, el régimen político y social de su Estado?

Respuesta. Cierto, el pueblo japonés es el más adelantado de los pueblos del Oriente y está interesado en los éxitos del movimiento de liberación de los pueblos oprimidos. La alianza del pueblo japonés con los pueblos de la Unión Soviética sería un paso decisivo en la empresa de liberar a los pueblos orientales. Esa alianza significaría el principio del fin de los grandes imperios coloniales, el principio del fin del imperialismo mundial. Esa alianza sería invencible. Pero también es cierto que el régimen político y social del Japón empuja al pueblo japonés a la vía del imperialismo y lo convierte en instrumento, no de la liberación, sino de la esclavización de los pueblos del Oriente. Pregunta usted: ¿cómo salir de esa contradicción entre los intereses del pueblo japonés, de una parte, y el régimen político y social del Japón, de otra parte? No hay más que una salida: cambiar el régimen político y social del Japón de acuerdo con los intereses vitales del pueblo japonés. Rusia fue un tiempo el espanto de los pueblos del Oriente y el gendarme de todo movimiento de liberación.

¿Cómo explicarse que de gendarme del movimiento de liberación se convirtiera en amigo y abanderado de ese movimiento? Sólo por el hecho de haber cambiado el régimen político y social de Rusia. 2ª pregunta. Los pueblos orientales que habitan en el territorio de la U.R.S.S. llevan muchos siglos de atraso a consecuencia del régimen despótico de la gobernación zarista, y sólo después de la revolución adquirieron el derecho de desarrollar independientemente su industria, su agricultura, su cultura, etc. ¿Cuántos años vendrán a necesitar, a su juicio, esos pueblos orientales de la U.R.S.S. para alcanzar el nivel cultural de los restantes pueblos del país? Respuesta. Pregunta usted: ¿cuántos años vendrán a necesitar los pueblos orientales de la Unión Soviética para alcanzar el nivel cultural de los restantes pueblos del país? Es difícil decirlo. El ritmo de desarrollo cultural de estos pueblos depende de muchas condiciones interiores y exteriores. Debo decir que, en general, los augurios acerca del ritmo de desarrollo nunca se han distinguido por su exactitud, particularmente si se trata del número de años. Lo que más facilita el desarrollo cultural de estos países es que ya han sido apartados del camino los mayores obstáculos a su avance: el zarismo, el imperialismo ruso, el régimen de explotación de las regiones periféricas por el centro. Esa circunstancia da un impulso enorme al desarrollo cultural de los pueblos orientales de la Unión Soviética. Pero la medida en que será utilizada depende ya de los propios pueblos orientales y, ante todo, de la fase de desarrollo cultural en que se encontraban al advenir la revolución soviética. En todo caso, una cosa puede decirse sin vacilaciones: en las condiciones actuales de desarrollo, los pueblos orientales de la Unión Soviética tienen muchas más probabilidades de lograr un progreso rápido y múltiple de la cultura nacional de las que podrían tener con el capitalismo más “libre” y más “culto”. 3ª pregunta. Usted dice que la ligazón del movimiento de liberación nacional de los pueblos esclavizados del Oriente con el movimiento proletario de los países avanzados del Occidente asegurará la victoria de la revolución mundial.

Nosotros, el pueblo japonés, tenemos la consigna de “Asia para los asiáticos”. ¿No ve usted cierta comunidad entre nuestra aspiración y la táctica revolucionaria de ustedes respecto de las colonias orientales? Respuesta. Pregunta usted si no hay cierta comunidad entre la consigna de “Asia para los asiáticos” y la táctica revolucionaria de los bolcheviques respecto a los países coloniales del Oriente. Hasta el punto en que la consigna de “Asia para los asiáticos” es un llamamiento a la guerra revolucionaria contra el imperialismo del Occidente - y sólo hasta ese punto-, hay, indudablemente, cierta comunidad. Pero la consigna de “Asia para los asiáticos” no abarca sólo ese aspecto del problema. Contiene otros dos elementos, incompatibles por completo con la táctica de los bolcheviques. En primer término, no toca la cuestión del imperialismo oriental, como si considerase que éste es mejor que el occidental y que, incluso, no es necesario combatirlo. En segundo término, esta consigna infunde en los obreros de Asia un sentimiento de desconfianza hacia los obreros de Europa, aparta a los primeros de los segundos, rompe los lazos internacionales entre ellos y quebranta, de ese modo, las propias bases del movimiento de liberación. La táctica revolucionaria de los bolcheviques no va encaminada únicamente contra el imperialismo occidental, sino contra todo imperialismo, comprendido el oriental. No tiende a debilitar los lazos internacionales de los obreros de Asia con los obreros de los países europeos y americanos, sino a ampliar y fortalecer esos lazos. Por eso, además de elementos de comunidad, hay, como puede usted ver, puntos de honda discrepancia entre la consigna de “Asia para los asiáticos” y la táctica bolchevique en el Oriente. 4ª pregunta.

Respondiendo a mi pregunta de “dónde puede tener el comunismo más probabilidades de éxito, en el Occidente o en el Oriente”, Vladímir Ilich dijo en una entrevista conmigo, en 1920: “El verdadero comunismo sólo puede tener éxito por ahora en el Occidente, pero el Occidente vive a costa del Oriente; las potencias capitalistas europeas se enriquecen principalmente en las colonias orientales, pero, al mismo tiempo, arman a sus colonias y les enseñan a combatir, con lo que el propio Occidente se abre la fosa en el Oriente”. ¿No considera usted que los acontecimientos que con frecuencia creciente se suceden en China, la India, Persia, Egipto y otros países orientales son anuncio de que se aproxima el tiempo en que las potencias occidentales habrán de enterrarse en la fosa que se han abierto en el Oriente? Respuesta. Pregunta usted si no considero que la acentuación del movimiento revolucionario de China, la India, Persia, Egipto y otros países orientales se anuncio de que se aproxima el tiempo en que las potencias occidentales se enterrarán en la fosa que se han abierto en el Oriente. Sí, lo considero. Las colonias son la retaguardia principal del imperialismo. La revolucionarización de esta retaguardia no puede por menos de quebrantar al imperialismo, no sólo en el sentido de que éste se quedará sin retaguardia, sino en el sentido de que la revolucionarización del Oriente debe dar el impulso decisivo para la agudización de la crisis revolucionaria en el Occidente. Atacado por dos lados -por la retaguardia y por el frente-, el imperialismo habrá de reconocerse condenado a perecer.

Publicado el 4 de Julio de 1925 en el núm. 150 de “Pravda”.