¡Camarada Mólotov!
No veo motivo alguno para no publicar el discurso en su estado actual, sin ninguna corrección de mi parte, si todos nosotros (yo incluido) entregamos a la imprenta nuestros discursos sin revisión previa.

Solo ahora comprendo lo embarazoso que fue no haberle mostrado mi informe a nadie. Tu insistencia en las correcciones, ¿no indica acaso que me equivoqué al no enviar mi discurso a los camaradas? Ya de por sí me siento incómodo tras las disputas de anteayer.

Y ahora quieres acabar conmigo con tu modestia, insistiendo nuevamente en revisar el discurso. No, mejor me abstengo. Publícalo mejor de la forma que tú consideres necesaria.

7/XI
I. St.

Cartas de I. V. Stalin a V. M. Mólotov. 1925–1936. Págs. 95–96.
RGASPI. F. 558. Op. 1. D. 5388.