I. Observaciones particulares

1. Necesitamos hechos, no invenciones ni chismes

¡Camaradas! Antes de pasar al fondo de la cuestión, permítanme hacer algunas rectificaciones de hecho a las declaraciones de la oposición, declaraciones que, o bien tergiversan los hechos, o bien constituyen invenciones y chismes.

1) La primera cuestión es la de las intervenciones de la oposición en el Pleno ampliado del CEIC. La oposición declaró que se decidió a intervenir porque el CC del PC(b) de la URSS no indicó directamente que la intervención de la oposición pudiera infringir la "declaración" de la oposición del 16 de octubre de 1926, que si el CC les hubiera prohibido intervenir, los líderes de la oposición no se habrían atrevido a hacerlo.

La oposición declaró, además, que al intervenir aquí, en el Pleno ampliado, tomaría todas las medidas para no agudizar la lucha, que se limitaría a simples "explicaciones", que no tenía la menor intención, Dios nos libre, de lanzarse al ataque contra el Partido, que no tenía ningún propósito, Dios nos libre, de formular acusación alguna contra el Partido ni de apelar contra sus decisiones.

Todo esto es falso, camaradas. No corresponde en absoluto a la realidad. Es hipocresía por parte de la oposición. Los hechos han demostrado, y la intervención de Kámenev lo ha demostrado especialmente, que las intervenciones de los líderes de la oposición en el Pleno ampliado no fueron "explicaciones", sino un ataque contra el Partido, una arremetida contra el Partido.

¿Qué significa plantear abiertamente la cuestión de la acusación al Partido de desviación derechista? Eso es un ataque contra el Partido, una salida hostil contra el Partido.

¿Acaso el CC del PC(b) de la URSS no indicó en su resolución que la intervención de la oposición agudizaría la lucha, daría impulso a la lucha fraccional? Sí, lo indicó. Y eso fue precisamente una advertencia del CC del PC(b) de la URSS a la oposición. ¿Podía el CC ir más allá? No, no podía. ¿Por qué? Porque el CC no podía prohibir la intervención. Todo miembro del Partido tiene derecho a apelar la decisión del Partido ante una instancia superior. El CC no podía dejar de tener en cuenta este derecho de los miembros del Partido. Por consiguiente, el CC del PC(b) de la URSS hizo todo lo que estaba en su poder para prevenir una nueva agudización de la lucha, un nuevo recrudecimiento de la lucha fraccional.

Los líderes de la oposición, que son también miembros del CC, debían saber que sus intervenciones no podían por menos de convertirse en una apelación contra las decisiones de su propio Partido, en una salida hostil contra el Partido, en un ataque contra el Partido.

Así pues, las intervenciones de la oposición, especialmente la de Kámenev, que no es su intervención personal, sino la de todo el bloque oposicionista, pues su discurso, que leyó por escrito, estaba firmado por Trotski, Kámenev y Zinóviev, esta intervención de Kámenev es un punto de viraje en la evolución del bloque oposicionista desde la "declaración" del 16 de octubre de 1926, donde la oposición renunciaba a los métodos fraccionales de lucha, hacia una nueva fase de existencia de la oposición, en la que ésta vuelve de nuevo a los métodos fraccionales de lucha contra el Partido.

De aquí la conclusión: la oposición ha infringido su propia "declaración" del 16 de octubre de 1926, volviendo a los métodos fraccionales de lucha.

Así lo anotaremos, camaradas. No hay por qué ser hipócritas. Kámenev tenía razón cuando decía que al gato hay que llamarle gato. (Voces: "¡Correcto!" "¡Y al cerdo, cerdo!")

2) Trotski dijo en su discurso que "Stalin, después de la revolución de febrero, predicó una táctica errónea que Lenin calificó de desviación kautskiana".

Eso es falso, camaradas. Es un chisme. Stalin no "predicó" ninguna desviación kautskiana. El que yo tuve algunas vacilaciones a mi regreso del destierro, no lo he ocultado y yo mismo escribí sobre ello en mi folleto "En los caminos hacia Octubre". Pero, ¿a quién de nosotros no le han asaltado vacilaciones pasajeras? En cuanto a la posición de Lenin y sus Tesis de Abril[19] en 1917 —de lo que precisamente se trata aquí—, el Partido sabe perfectamente que yo estuve entonces en las mismas filas que el camarada Lenin, contra Kámenev y su grupo, que combatían entonces las tesis de Lenin. Las personas que conocen las actas de la Conferencia de Abril de nuestro Partido en 1917 no pueden ignorar que yo estuve en las mismas filas que Lenin, luchando junto a él contra la oposición de Kámenev.

El truco consiste en que Trotski me ha confundido con Kámenev. (Risas. Aplausos.)

Es verdad que Kámenev se hallaba entonces en oposición contra Lenin, contra sus tesis, contra la mayoría del Partido, y desarrollaba un punto de vista rayano en el defensismo. Es verdad que Kámenev escribía entonces en Pravda, por ejemplo en el mes de marzo, artículos de carácter semidefensista, de los cuales yo, naturalmente, no puedo responder en modo alguno.

La desgracia de Trotski consiste en que ha confundido a Stalin con Kámenev.

Y ¿dónde estaba entonces Trotski, en la época de la Conferencia de Abril de 1917, cuando el Partido libraba la lucha con el grupo de Kámenev, en qué partido se hallaba entonces, en el menchevique de izquierda o en el menchevique de derecha, y por qué no pertenecía entonces a las filas de la izquierda de Zimmerwald[20]? Que nos lo cuente el propio Trotski, aunque sea en la prensa. Pero que no pertenecía entonces a nuestro Partido, eso es un hecho que Trotski debería recordar.

3) Trotski dijo en su discurso que "en la cuestión nacional, Stalin cometió un error bastante grave". ¿Qué error, en qué circunstancias? Trotski no lo dijo.

Eso es falso, camaradas. Es un chisme. Yo nunca tuve discrepancias en la cuestión nacional con el Partido ni con Lenin. Trotski se refiere seguramente a un incidente insignificante, cuando el camarada Lenin, antes del XII Congreso de nuestro Partido, me reprochó que yo aplicaba una política organizativa demasiado severa con respecto a los seminacionalistas, semicomunistas georgianos del tipo de Mdivani, que fue hace poco representante comercial en Francia, que yo los "perseguía". Sin embargo, los hechos posteriores demostraron que los llamados "desviacionistas", las personas del tipo de Mdivani, merecían en realidad un trato más severo del que yo les dispensaba como uno de los secretarios del CC de nuestro Partido. Los acontecimientos posteriores mostraron que los "desviacionistas" eran una fracción en descomposición del oportunismo más descarado. Que Trotski demuestre que no es así. Lenin no conocía ni podía conocer estos hechos, pues estaba enfermo, postrado en cama y sin posibilidad de seguir los acontecimientos. Pero, ¿qué relación puede tener este incidente insignificante con la posición de principio de Stalin? Trotski, evidentemente, hace aquí insinuaciones chismosas sobre supuestas "discrepancias" entre mí y el Partido. Pero ¿acaso no es un hecho que el CC en pleno, incluido el propio Trotski, votó por unanimidad las tesis de Stalin sobre la cuestión nacional? ¿Acaso no es un hecho que esta votación tuvo lugar después del incidente con Mdivani, antes del XII Congreso de nuestro Partido? ¿Acaso no es un hecho que el ponente de la cuestión nacional en el XII Congreso fue precisamente Stalin y no otra persona? ¿Dónde están entonces las "discrepancias" en la cuestión nacional y para qué necesitaba Trotski mencionar este insignificante incidente?

4) Kámenev declaró en su discurso que el XIV Congreso de nuestro Partido cometió un error al "abrir fuego hacia la izquierda", es decir, al abrir fuego contra la oposición. Resulta que el Partido luchó y sigue luchando contra el núcleo revolucionario del Partido. Resulta que nuestra oposición es de izquierda y no de derecha.

Todo eso son tonterías, camaradas. Son chismes que propagan nuestros oposicionistas. El XIV Congreso no pensó ni podía pensar en abrir fuego contra la mayoría revolucionaria. En realidad, abrió fuego contra los derechistas, contra nuestros oposicionistas, que son una oposición de derecha, aunque se disfracen con una toga "izquierdista". Por supuesto, la oposición tiende a considerarse a sí misma como la "izquierda revolucionaria". Pero el XIV Congreso de nuestro Partido determinó, por el contrario, que la oposición solo se enmascara con la frase "izquierdista", cuando en realidad es una oposición oportunista. Sabemos cómo la oposición de derecha se enmascara a menudo con la toga "izquierdista" para inducir a error a la clase obrera. La "oposición obrera" también se consideraba más izquierdista que nadie, pero en la práctica resultó ser más derechista que nadie. La oposición actual también se considera más izquierdista que nadie, pero la práctica y toda la actividad de la oposición actual demuestran que es el centro de concentración y el foco de todas las corrientes oportunistas de derecha, desde la "oposición obrera" y el trotskismo hasta la "nueva oposición" y toda clase de Souvarines.

Kámenev cometió una "pequeña" tergiversación sobre "izquierdistas" y "derechistas".

5) Kámenev citó una frase de las obras de Lenin acerca de que aún no hemos completado el cimiento socialista de nuestra economía, y declaró que el Partido comete un error al afirmar supuestamente que ya hemos completado el cimiento socialista de nuestra economía.

Eso son tonterías, camaradas. Es un pequeño chisme de Kámenev. El Partido nunca ha declarado que ya haya completado el cimiento socialista de nuestra economía. La discusión actual no versa en absoluto sobre si hemos completado o no el cimiento socialista de nuestra economía. La discusión no gira ahora en torno a eso. La discusión gira únicamente en torno a si podemos completar con nuestras propias fuerzas el cimiento socialista de nuestra economía o no podemos. El Partido afirma que tenemos la posibilidad de completar el cimiento socialista de nuestra economía. La oposición lo niega, resbalando así por la pendiente del derrotismo y el capitulacionismo. He ahí lo que se discute ahora. Kámenev, al sentir la inconsistencia de su posición, trata de eludir esta cuestión. Pero no lo logrará.

Kámenev ha cometido otra "pequeña" tergiversación más.

6) Trotski declaró en su discurso que él "anticipó la política de Lenin en marzo-abril de 1917". Resulta, así pues, que Trotski "anticipó" las Tesis de Abril del camarada Lenin. Resulta que Trotski ya en febrero-marzo de 1917 llegó independientemente a la política que el camarada Lenin defendió en abril-mayo de 1917 en sus Tesis de Abril.

Permítanme, camaradas, declarar que ésta es una jactancia estúpida e indecente. Trotski, "anticipando" a Lenin: ése es un cuadro que merece la risa. Los campesinos tienen toda la razón cuando en tales casos suelen decir: "Comparó la mosca con el campanario". (Risas.) Trotski, "anticipando" a Lenin... Que Trotski intente atreverse a demostrar eso en la prensa. ¿Por qué no lo ha intentado siquiera una vez? Trotski "anticipó" a Lenin... Pero, ¿cómo explicar entonces el hecho de que el camarada Lenin, desde su primera aparición en la arena en Rusia, en abril de 1917, consideró necesario deslindarse de la posición de Trotski? ¿Cómo explicar el hecho de que el "anticipado" considera necesario distanciarse del que lo "anticipa"? ¿Acaso no es un hecho que Lenin, en abril de 1917, declaró varias veces que no tenía nada en común con la fórmula fundamental de Trotski: "sin el zar, pero con un gobierno obrero"? ¿Acaso no es un hecho que Lenin declaró entonces varias veces que no tenía nada en común con Trotski, que intentaba saltar por encima del movimiento campesino, por encima de la revolución agraria?

¿Dónde está entonces la "anticipación"?

Conclusión: necesitamos hechos, no invenciones ni chismes, pero la oposición prefiere operar con invenciones y chismes.

2. Por qué alaban a la oposición los enemigos de la dictadura del proletariado

En mi informe dije que los enemigos de la dictadura del proletariado, los mencheviques y cadetes de la emigración rusa, alaban a la oposición. Dije que la alaban por una labor que conduce a socavar la unidad del Partido y, por tanto, a socavar la dictadura del proletariado. Cité una serie de textos que demuestran que los enemigos de la dictadura del proletariado alaban a la oposición precisamente por eso, porque la oposición, con su labor, desencadena las fuerzas antiproletarias del país, trata de desprestigiar a nuestro Partido, desprestigiar la dictadura proletaria y facilita así la causa de los enemigos de la dictadura del proletariado.

En respuesta a ello, Kámenev (así como Zinóviev) se refirió primero a la prensa capitalista de Occidente, que alaba, según parece, a nuestro Partido y también a Stalin, y luego se refirió a Ustriálov, el smenovejovista[21], representante de los especialistas burgueses de nuestro país, que se solidariza con la posición de nuestro Partido.

En cuanto a los capitalistas, entre ellos existen más bien discrepancias acerca de nuestro Partido. Por ejemplo, hace poco en la prensa estadounidense alababan a Stalin, diciendo que iba a darles la posibilidad de obtener grandes concesiones. Pero ahora resulta que lo insultan y lo injurian de todas las maneras, afirmando que Stalin los "engañó". Apareció en un momento dado en la prensa burguesa una caricatura de Stalin que sostiene un cubo de agua y apaga el incendio de la revolución. Pero luego apareció otra caricatura en refutación de la primera, donde Stalin sostiene un cubo, pero en el cubo no hay agua, sino queroseno, y resulta que Stalin no apaga, sino que aviva el incendio de la revolución. (Aplausos, risas.)

Como ven, entre ellos, entre los capitalistas, existen grandes discrepancias acerca de la posición de nuestro Partido, igual que acerca de la posición de Stalin.

Pasemos a la cuestión de Ustriálov. ¿Quién es Ustriálov? Ustriálov es un representante de los especialistas burgueses y, en general, de la nueva burguesía. Es un enemigo de clase del proletariado. Eso es indiscutible. Pero los enemigos son diferentes. Hay enemigos de clase que no se resignan al Poder Soviético y buscan derrocarlo a toda costa. Pero también hay enemigos de clase que se resignan, de una u otra manera, al Poder Soviético. Hay enemigos que tratan de preparar las condiciones para el derrocamiento de la dictadura del proletariado. Esos son los mencheviques, eseristas, cadetes y demás. Pero también hay enemigos que colaboran con el Poder Soviético y luchan contra quienes están en la posición de derrocar el Poder Soviético, esperando que la dictadura se irá debilitando poco a poco, degenerando, y luego irá al encuentro de los intereses de la nueva burguesía. A esta última categoría de enemigos pertenece Ustriálov.

¿Para qué se refirió Kámenev a Ustriálov? ¿Quizá para demostrar que el Partido ha degenerado y que Ustriálov por eso alaba a Stalin, o a nuestro Partido en general? Al parecer, no para eso, pues Kámenev no se atrevió a decirlo directamente. ¿Para qué se refirió entonces Kámenev a Ustriálov? Evidentemente, para insinuar algo sobre la "degeneración".

Pero Kámenev olvidó decir que ese mismo Ustriálov había alabado aún más a Lenin. Los artículos de Ustriálov alabando a Lenin son conocidos por todo nuestro Partido. ¿Cuál es entonces la cuestión? ¿Puede ser que el camarada Lenin hubiera "degenerado" o empezara a "degenerar" cuando introdujo la NEP? Basta plantear esta pregunta para comprender todo lo absurdo de semejante suposición sobre la "degeneración".

Así pues: ¿por qué Ustriálov alaba a Lenin y a nuestro Partido, y por qué los mencheviques y cadetes alaban a la oposición? He ahí la cuestión que es preciso resolver ante todo y que Kámenev trata de eludir por todos los medios.

Los mencheviques y cadetes alaban a la oposición porque ésta socava la unidad de nuestro Partido, debilita la dictadura del proletariado y facilita así la labor de los mencheviques y cadetes por el derrocamiento del Poder Soviético. Eso lo demuestran las citas. Ustriálov, en cambio, alaba a nuestro Partido porque el Poder Soviético introdujo la NEP, admitió al capital privado, admitió a los especialistas burgueses, cuya ayuda y experiencia necesita el proletariado.

Los mencheviques y cadetes alaban a la oposición porque ésta, con su labor fraccional, les ayuda a preparar las condiciones para el derrocamiento de la dictadura del proletariado. Los ustriálovs, sabiendo que la dictadura no se puede derrocar, descartan la posición del derrocamiento del Poder Soviético, tratan de obtener un rinconcito cerca de la dictadura del proletariado, tratan de arrimarse a ella y alaban al Partido por haber introducido la NEP y admitido, bajo determinadas condiciones, a la nueva burguesía, que quiere utilizar el Poder Soviético para sus fines de clase, pero a la cual el propio Poder Soviético utiliza para los fines de la dictadura proletaria.

He ahí la diferencia entre los distintos enemigos de clase del proletariado de nuestro país.

He ahí la raíz de que los mencheviques y cadetes alaben a la oposición, y los señores ustriálovs, a nuestro Partido.

Quisiera llamar su atención sobre el punto de vista de Lenin en esta cuestión.

"En nuestra República Soviética —dice Lenin— el régimen social se basa en la colaboración de dos clases: los obreros y los campesinos, a cuya colaboración se ha admitido ahora, bajo determinadas condiciones, también a los 'nepman', es decir, a la burguesía" (Lenin, t. XXVII, pág. 405).

He ahí por qué Ustriálov alaba a nuestro Partido por esta admisión de la nueva burguesía a cierta colaboración condicionada, por supuesto, bajo determinadas condiciones y bajo el control del Poder Soviético: espera aferrarse a esta admisión y utilizar el Poder Soviético para fines de la burguesía. Pero nosotros, el Partido, tenemos otros cálculos: utilizar a los representantes de la nueva burguesía, su experiencia, sus conocimientos, para sovietizar, asimilar a una parte de ellos, y arrojar lejos a la otra parte, la que resulte incapaz de sovietizarse.

¿Acaso no es un hecho que Lenin hacía diferencia entre la nueva burguesía, por un lado, y los mencheviques y cadetes, por el otro, admitiendo y utilizando a la primera y proponiendo arrestar a los segundos?

He aquí lo que escribía al respecto el camarada Lenin en su "Impuesto en especie":

"No temer la 'enseñanza' de los comunistas por los especialistas burgueses, incluidos los comerciantes, los capitalistas cooperativistas y los capitalistas. Aprender de ellos de forma diferente, pero en esencia como aprendimos y hemos aprendido de los especialistas militares. Comprobar los resultados de la 'enseñanza' solo por la experiencia práctica: hazlo mejor que el especialista burgués que está al lado; consigue lograr de una u otra manera la elevación de la agricultura, la elevación de la industria, el desarrollo del intercambio de la agricultura con la industria. No escatiméis en gastos por la 'enseñanza': no es pena pagar caro por la enseñanza, con tal de que ésta vaya como es debido" (Lenin, t. XXVI, pág. 352).

Así hablaba Lenin de la nueva burguesía y los especialistas burgueses, cuyo representante es Ustriálov.

Y he aquí lo que decía Lenin sobre los mencheviques y eseristas:

"En cuanto a los 'sin partido', que de hecho no son otra cosa que mencheviques y eseristas disfrazados con un potente traje sin partido al estilo de Kronstadt, a esos guardarlos con cuidado en la cárcel o enviarlos a Berlín, con Mártov, para el libre disfrute de todas las delicias de la democracia pura, para el libre intercambio de ideas con Chernov, con Miliukov, con los mencheviques georgianos" (véase ibíd., pág. 352).

Así hablaba Lenin.

¿Puede ser que la oposición no esté de acuerdo con Lenin? Que lo diga abiertamente.

He ahí lo que explica el hecho de que los mencheviques y cadetes sean arrestados en nuestro país, mientras que a la nueva burguesía la admitimos bajo determinadas condiciones y con determinadas restricciones, para, luchando con ella por medios económicos y superándola paso a paso, utilizar al mismo tiempo su experiencia, sus conocimientos para nuestra construcción económica.

Resulta, así pues, que a nuestro Partido lo alaban ciertos enemigos de clase, como Ustriálov, por haber introducido la NEP y admitido a la burguesía a cierta colaboración condicionada y limitada con el régimen soviético existente, persiguiendo nosotros al mismo tiempo el objetivo de utilizar los conocimientos y la experiencia de esa burguesía para nuestra construcción, objetivo que logramos, como es sabido, no sin éxito. Mientras que a la oposición la alaban otros enemigos de clase, como los mencheviques y cadetes, porque su labor conduce a socavar la unidad de nuestro Partido, a socavar la dictadura del proletariado y a facilitar la labor de los mencheviques y cadetes por el derrocamiento de la dictadura.

Espero que la oposición comprenda, por fin, toda la profundidad de la diferencia entre el elogio del primer tipo y el elogio del segundo tipo.

3. Hay errores y errores

La oposición habló aquí de ciertos errores de miembros individuales del CC. Errores aislados, por supuesto, los ha habido. No tenemos personas absolutamente "infalibles". Esas personas no existen. Pero hay errores diferentes. Hay errores en los que sus autores no insisten y de los que no brotan plataformas, corrientes ni fracciones. Tales errores se olvidan rápidamente. Pero también hay errores de otro género, en los que sus autores insisten y de los que brotan fracciones, plataformas y lucha en el Partido. Tales errores no pueden olvidarse rápidamente.

Entre estas dos categorías de errores hay que distinguir rigurosamente.

He aquí, por ejemplo, Trotski dice que yo cometí en cierta ocasión un error respecto al monopolio del comercio exterior. Eso es cierto. Efectivamente, yo propuse en el período de la destrucción de nuestros órganos de acopio abrir temporalmente uno de los puertos para la exportación de trigo. Pero no insistí en mi error y, después de conversar con Lenin, lo corregí sin demora. De errores semejantes de Trotski, corregidos luego por el CC, en los que después no insistió, yo podría contar decenas, centenares. Si me dedicara a enumerar todos los errores, muy graves, menos graves y poco graves, que Trotski cometió en su trabajo en el CC pero en los que no insistió y que fueron olvidados, tendría que dar varios informes al respecto. Pero opino que en la lucha política, en la polémica política, no habría que hablar de tales errores, sino de aquellos errores que luego se convirtieron en plataformas y provocaron la lucha dentro del Partido.

Pero Trotski y Kámenev han tocado la cuestión precisamente de ese género de errores que no se convirtieron en corrientes oposicionistas y que fueron pronto olvidados. Y puesto que la oposición ha tocado precisamente estas cuestiones, permítanme también a mí recordar aquí algunos errores de ese género, cometidos en su tiempo por los líderes de la oposición. Quizá esto les sirva de lección y la próxima vez no intentarán aferrarse a errores ya olvidados.

Hubo un tiempo en que Trotski afirmaba en el CC de nuestro Partido que el Poder Soviético pendía de un hilo, que "el cuco ya había cantado" y que al Poder Soviético le quedaban de vida unos meses, si no semanas. Eso fue en 1921. Fue un error peligrosísimo, que habla de estados de ánimo peligrosos en Trotski. Pero el CC se rió de él por eso, Trotski no insistió en este error suyo, y el error fue olvidado.

Hubo un tiempo —fue en 1922— en que Trotski proponía permitir a nuestras empresas y trusts industriales dar en prenda los bienes del Estado, incluido el capital fijo, a capitalistas privados para obtener créditos. (Camarada Yaroslavski: "Eso es la vía de la capitulación.") Pues sí, quizá. En todo caso, habría sido una premisa para la desnacionalización de nuestras empresas. Pero el CC rechazó este plan, Trotski luchó, pero luego dejó de insistir en su error, y el error fue olvidado.

Hubo un tiempo —fue en 1922— en que Trotski proponía una rígida concentración de nuestra industria, una concentración tan descabellada que inevitablemente habría dejado fuera de las puertas de las fábricas y talleres a cerca de un tercio de nuestra clase obrera. El CC rechazó esta propuesta de Trotski como algo escolástico, descabellado y políticamente peligroso. Trotski recordó varias veces al CC que de todos modos habría que tomar ese camino en el futuro. Sin embargo, nosotros no tomamos ese camino. (Voz desde un asiento: "Habría habido que cerrar la fábrica Putílov.") Sí, a eso iba la cosa. Pero luego Trotski dejó de insistir en su error, y el error fue olvidado.

Etcétera, etcétera.

O tomemos a los amigos de Trotski, Zinóviev y Kámenev, que gustan de recordar con frecuencia que Bujarin dijo una vez "enriqueceos" y dan vueltas alrededor de ese "enriqueceos".

Eso fue en 1922, cuando se discutía entre nosotros la cuestión de la concesión a Urquhart, de las condiciones leoninas de esa concesión. ¿Y qué? ¿Acaso no es un hecho que Kámenev y Zinóviev proponían aceptar las condiciones leoninas de la concesión a Urquhart e insistían en su propuesta? Sin embargo, el CC rechazó la concesión a Urquhart, Zinóviev y Kámenev dejaron de insistir en su error, y el error fue olvidado.

O tomemos, por ejemplo, otro hecho más de los errores de Kámenev, del que yo no quisiera hablar, pero que Kámenev me obliga a recordar, pues se ha empeñado en recordar el error de Bujarin, error que Bujarin hace ya mucho tiempo corrigió y liquidó. Me refiero a un incidente ocurrido con Kámenev cuando se hallaba desterrado en Siberia, después de la revolución de febrero, cuando Kámenev, junto con distinguidos comerciantes siberianos (en Achinsk), participó en el envío de un telegrama de felicitación al constitucionalista Mijaíl Románov (exclamaciones: "¡Vergüenza!"), aquel mismo Mijaíl Románov a quien el zar, al abdicar del trono, le había transmitido el "derecho al trono". Por supuesto, fue un error estupidísimo, y por este error Kámenev recibió una seria reprimenda de nuestro Partido durante la Conferencia de Abril de 1917. Pero Kámenev reconoció su error, y el error fue olvidado.

¿Es necesario recordar ese género de errores? Por supuesto que no, pues están olvidados y hace mucho que están liquidados. ¿Por qué, entonces, Trotski y Kámenev restriegan en las narices ese género de errores a sus adversarios dentro del Partido? ¿No está claro que con ello solo nos obligan a recordar los numerosos errores de los líderes de la oposición? Y nos vemos obligados a hacerlo, aunque solo sea para desacostumbrar a la oposición de las rencillas y los chismes.

Pero hay errores de otro género, errores en los que insisten los autores de esos errores y de los que brotan luego plataformas fraccionales. Esos son errores de un tipo completamente distinto. La tarea del Partido consiste en descubrir tales errores y superarlos. Porque la superación de tales errores es el único medio de afianzar los principios del marxismo en el Partido, conservar la unidad del Partido, liquidar el fraccionalismo y crear la garantía contra la repetición de tales errores.

Tomemos, por ejemplo, el error de Trotski durante la Paz de Brest, que se convirtió en toda una plataforma contra el Partido. ¿Hay que luchar contra tales errores abierta y resueltamente? Sí, hay que hacerlo.

O el otro error de Trotski durante la discusión sobre los sindicatos, error que provocó una discusión a escala de toda Rusia en nuestro Partido.

O, por ejemplo, el error de octubre de Zinóviev y Kámenev, que creó una crisis en el Partido antes de la insurrección de Octubre de 1917.

O, por ejemplo, los errores actuales del bloque oposicionista, que se han plasmado en una plataforma fraccional y en la lucha contra el Partido.

Etcétera, etcétera.

¿Hay que luchar contra tales errores abierta y resueltamente? Sí, hay que hacerlo.

¿Se pueden silenciar tales errores cuando se trata de las discrepancias en el Partido? Está claro que no se puede.

4. La dictadura del proletariado según Zinóviev

Zinóviev habló en su discurso sobre la dictadura del proletariado y aseguró que Stalin interpreta incorrectamente el concepto de dictadura del proletariado en su conocido artículo "Sobre las cuestiones del leninismo".

Eso son tonterías, camaradas. Zinóviev traslada aquí la enfermedad de la cabeza enferma a la sana. En realidad, de lo que puede tratarse es únicamente de que Zinóviev deforma la concepción leninista de la dictadura del proletariado.

Zinóviev tiene dos versiones de la dictadura del proletariado, de las cuales ninguna puede llamarse marxista y que se contradicen mutuamente de raíz.

La primera versión. Partiendo de la tesis correcta de que el Partido es la fuerza dirigente fundamental en el sistema de la dictadura del proletariado, Zinóviev llega a la conclusión absolutamente incorrecta de que la dictadura del proletariado es la dictadura del Partido. Así, Zinóviev identifica la dictadura del Partido con la dictadura del proletariado.

Pero, ¿qué significa identificar la dictadura del Partido con la dictadura del proletariado?

Esto significa, en primer lugar, poner el signo de igualdad entre la clase y el Partido, entre el todo y la parte de ese todo, lo cual es absurdo y descabellado. Lenin nunca identificó ni podía identificar al Partido con la clase. Entre el Partido y la clase se interpone toda una serie de organizaciones de masas sin partido del proletariado, y detrás de estas organizaciones está toda la masa de la clase de los proletarios. Ignorar el papel y el peso específico de estas organizaciones de masas sin partido y, más aún, de toda la masa de la clase obrera, y pensar que el Partido puede sustituir con su persona a las organizaciones de masas sin partido del proletariado y a toda la masa proletaria en general, significa separar al Partido de las masas, llevar la burocratización del Partido al punto máximo, convertir al Partido en una fuerza infalible, implantar en el Partido la "nechaievshchina"[22], la "arakcheievshchina"[23].

Huelga decir que Lenin no tiene nada en común con semejante "teoría" de la dictadura del proletariado.

Esto significa, en segundo lugar, entender la dictadura del Partido no en sentido figurado, no en el sentido de la dirección del Partido sobre la clase obrera, que es precisamente como la entendía el camarada Lenin, sino entenderla en el sentido literal de la palabra "dictadura", es decir, en el sentido de la sustitución de la dirección por la violencia del Partido sobre la clase obrera. Pues, ¿qué es la dictadura en el sentido literal de la palabra? La dictadura, en el sentido literal de la palabra, es un poder que se apoya en la violencia, pues sin elementos de violencia no hay dictadura, si tomamos la dictadura en el sentido literal de la palabra. ¿Puede el Partido ser un poder que se apoya en la violencia respecto a su propia clase, respecto a la mayoría de la clase obrera? Está claro que no puede. En caso contrario, no sería una dictadura sobre la burguesía, sino una dictadura sobre la clase obrera.

El Partido es el maestro, el dirigente, el guía de su clase, pero no un poder que se apoya en la violencia respecto a la mayoría de la clase obrera. De otro modo, no habría por qué hablar del método de persuasión como método fundamental de trabajo del partido proletario en las filas de la clase obrera. De otro modo, no habría por qué hablar de que el Partido debe convencer a las amplias masas del proletariado de la corrección de su política, de que solo en el curso del cumplimiento de esta tarea el Partido podría considerarse un auténtico partido de masas, capaz de llevar al combate al proletariado. De otro modo, el Partido tendría que sustituir el método de persuasión por el método de la orden y la amenaza respecto al proletariado, lo cual es absurdo y totalmente incompatible con la concepción marxista de la dictadura del proletariado.

He ahí a qué absurdos conduce la "teoría" de Zinóviev de la identificación de la dictadura (dirección) del Partido con la dictadura del proletariado.

Huelga decir que Lenin no tiene nada en común con esta "teoría".

Contra este absurdo objeté yo en mi artículo "Sobre las cuestiones del leninismo", cuando me pronuncié contra Zinóviev.

Quizá no esté de más declarar que ese artículo fue escrito y entregado a la imprenta con el pleno consentimiento y aprobación de los camaradas dirigentes de nuestro Partido.

Así están las cosas con la primera versión de la dictadura del proletariado según Zinóviev.

Y he aquí la segunda versión. Si la primera versión es una deformación del leninismo en una dirección, la segunda versión representa una deformación en una dirección completamente distinta, directamente opuesta a la primera. Consiste, esta segunda versión, en que Zinóviev define la dictadura del proletariado como la dirección no de una sola clase, no de la clase de los proletarios, sino como la dirección de dos clases, los obreros y los campesinos.

He aquí lo que dice Zinóviev al respecto:

"Ahora la dirección, el timón, la orientación de la vida estatal se halla en manos de dos clases: la clase obrera y el campesinado" (G. Zinóviev. "La alianza obrero-campesina y el Ejército Rojo". Ed. "Priboy". Leningrado, 1925, pág. 4).

¿Se puede negar que ahora existe en nuestro país la dictadura del proletariado? No, no se puede. ¿En qué consiste la dictadura del proletariado en nuestro país? Según Zinóviev, consiste, resulta ser, en que la vida estatal de nuestro país la dirigen dos clases. ¿Es esto compatible con la concepción marxista de la dictadura del proletariado? Está claro que no es compatible.

Lenin dice que la dictadura del proletariado es la dominación de una sola clase, la clase de los proletarios. En las condiciones de la alianza del proletariado y el campesinado, este poder exclusivo del proletariado se expresa en que la fuerza dirigente en esta alianza es el proletariado, su Partido, que no comparte ni puede compartir la dirección de la vida estatal con otra fuerza o con otro Partido. Todo esto es tan elemental e indiscutible que apenas hay necesidad de explicar estas cosas elementales. Pero según Zinóviev, resulta que la dictadura del proletariado es la dirección de dos clases. ¿Por qué entonces no llamar a semejante dictadura no dictadura del proletariado, sino dictadura del proletariado y el campesinado? ¿Y acaso no está claro que con la concepción de Zinóviev sobre la dictadura del proletariado deberíamos tener la dirección de dos partidos, de acuerdo con las dos clases que están al "timón de la vida estatal"? ¿Qué puede tener de común esta "teoría" de Zinóviev con la concepción marxista de la dictadura del proletariado?

Huelga decir que Lenin no tiene nada en común con esta "teoría".

Conclusión: Zinóviev deforma manifiestamente la doctrina leninista de la dictadura del proletariado, lo mismo si se trata de la primera versión de la "teoría" de Zinóviev como si se trata de la segunda versión.

5. Las sentencias oraculares de Trotski

Quisiera detenerme, además, en algunas declaraciones ambiguas de Trotski, cuyo propósito es, de hecho, inducir a error a la gente. Quisiera citar solo unos pocos hechos.

Un hecho. A la pregunta sobre la actitud de Trotski hacia su pasado menchevique, Trotski respondió, no sin cierta pose:

"Ya el hecho en sí de que yo ingresé en el partido bolchevique... ya el hecho en sí demuestra que deposité en el umbral del Partido todo lo que hasta entonces me separaba del bolchevismo".

¿Qué significa "depositar en el umbral del Partido todo lo que separaba" a Trotski "del bolchevismo"? Rémmele tenía razón cuando exclamó ante esto: "¿Cómo se pueden depositar semejantes cosas en el umbral del Partido?" Y en efecto, ¿cómo se pueden depositar semejantes porquerías en el umbral del Partido? (Risas.) Esta pregunta quedó sin respuesta por parte de Trotski.

Además, ¿qué significa depositar en el umbral del Partido las supervivencias mencheviques de Trotski? ¿Depositó esas cosas en el umbral del Partido como reserva para futuras batallas dentro del Partido, o simplemente las cogió y las quemó? Parece que Trotski las depositó en el umbral del Partido como reserva. Pues, ¿de qué otro modo se pueden explicar las permanentes discrepancias de Trotski con el Partido, que comenzaron poco después de su ingreso en el Partido y no cesan hasta la fecha?

Júzguenlo ustedes mismos. Año 1918: discrepancias de Trotski con el Partido sobre la cuestión de la Paz de Brest y lucha dentro del Partido. Años 1920-21: discrepancias de Trotski con el Partido sobre el movimiento sindical y discusión a escala de toda Rusia. Año 1923: discrepancias de Trotski con el Partido sobre cuestiones fundamentales de la construcción del Partido y la política económica, y discusión en el Partido. Año 1924: discrepancias de Trotski con el Partido sobre la cuestión de la evaluación de la Revolución de Octubre y la dirección del Partido, y discusión en el Partido. Años 1925-26: discrepancias de Trotski y su bloque oposicionista con el Partido sobre cuestiones fundamentales de nuestra revolución y la política corriente.

¿No son demasiadas discrepancias para un hombre que "depositó en el umbral del Partido todo lo que le separaba del bolchevismo"?

¿Se puede decir que estas permanentes discrepancias de Trotski con el Partido son un "caso casualmente ocurrido por casualidad" y no un fenómeno sujeto a ley?

Difícilmente puede decirse eso.

¿Qué finalidad puede perseguir, en tal caso, esta declaración más que ambigua de Trotski?

Pienso que solo una finalidad: meter tierra en los ojos de los oyentes e inducirlos a error.

Otro hecho. Es sabido que la cuestión de la "teoría" de la revolución permanente de Trotski tiene no poca importancia desde el punto de vista de la ideología de nuestro Partido, desde el punto de vista de las perspectivas de nuestra revolución. Es sabido que esta "teoría" tuvo pretensiones y sigue teniéndolas de competir con la teoría del leninismo en lo referente a las fuerzas motrices de nuestra revolución. Es perfectamente comprensible, por tanto, que no una vez se le haya preguntado a Trotski sobre su actitud ahora, en 1926, hacia su propia "teoría" de la revolución permanente. ¿Y qué respuesta dio Trotski en su discurso en el Pleno del Comintern? Una respuesta más que ambigua. Dijo que la "teoría" de la revolución permanente tiene ciertas "lagunas", que ciertos aspectos de esta "teoría" no han recibido confirmación en nuestra práctica revolucionaria. Resulta que si ciertos aspectos de esta "teoría" representan una "laguna", hay otros aspectos de esta "teoría" que no representan una "laguna" y que deben seguir en vigor. Pero, ¿cómo separar ciertos aspectos de la "teoría" de la revolución permanente de otros aspectos de esta "teoría"? ¿Acaso la "teoría" de la revolución permanente no es un sistema integral de concepciones? ¿Acaso se puede considerar la "teoría" de la revolución permanente como un cajón, dos esquinas del cual, digamos, se han podrido, mientras que las otras dos esquinas permanecen enteras e intactas? Y luego, ¿acaso uno puede limitarse aquí a una simple declaración, que a nada obliga, sobre "lagunas" en general, sin nombrar qué "lagunas" exactamente tiene en mente Trotski y qué aspectos exactamente de la "teoría" de la revolución permanente considera incorrectos? Trotski habla de ciertas "lagunas" de la "teoría" de la revolución permanente, pero qué "lagunas" exactamente tiene en mente y qué aspectos exactamente de esta "teoría" considera incorrectos, de todo eso no dijo ni una palabra. Por eso la declaración de Trotski sobre esta cuestión hay que considerarla como una evasiva, como un intento de escurrir el bulto con una frase ambigua sobre las "lagunas", que a nada obliga a Trotski.

Trotski obró en este caso igual que obraban en los viejos tiempos ciertos oráculos hábiles, cuando se escabullían de quienes les preguntaban con una respuesta ambigua como la siguiente: "al cruzar el río será derrotado un gran ejército". ¿Qué río, qué ejército será derrotado? Entiéndalo quien pueda. (Risas.)

6. Zinóviev en el papel de un escolar que cita a Marx, Engels y Lenin

Quisiera, además, decir unas palabras sobre la peculiar manera de Zinóviev de citar a los clásicos del marxismo. El rasgo característico de esta manera zinóvievista consiste en que confunde todos los períodos y fechas, los mezcla en un solo montón, arranca tesis y fórmulas aisladas de Marx y Engels de su conexión viva con la realidad, las convierte en dogmas vetustos e infringe así el requisito fundamental de Marx y Engels, consistente en que "el marxismo no es un dogma, sino una guía para la acción".

He aquí unos cuantos hechos.

1) Primer hecho. Zinóviev citó en su discurso la conocida cita del folleto de Marx "La lucha de clases en Francia" (1848-1850), que dice que "la tarea de la clase obrera (se trata de la victoria del socialismo. I. St.) es irrealizable dentro de los límites nacionales"[24].

Zinóviev citó, además, la siguiente cita de una carta de Marx a Engels (1858):

"La cuestión difícil para nosotros es la siguiente: en el continente la revolución es inminente y adoptará inmediatamente un carácter socialista. ¿No será aplastada inevitablemente en este pequeño rincón, dado que en un territorio incomparablemente más extenso el movimiento de la sociedad burguesa sigue aún una línea ascendente?" (véase K. Marx y F. Engels, "Cartas", págs. 74-75[25]; cursiva mía. I. St.).

Zinóviev aduce estas citas de Marx correspondientes al período de los años 40-50 del siglo pasado y llega a la conclusión de que con ello la cuestión de la victoria del socialismo en países aislados queda resuelta negativamente para todos los tiempos y todos los períodos del capitalismo.

¿Se puede decir que Zinóviev ha comprendido a Marx, su punto de vista, su línea fundamental en la cuestión de la victoria del socialismo en países aislados? No, no se puede decir. Al contrario, de estas citas se ve que Zinóviev no ha comprendido en absoluto a Marx, que ha deformado el punto de vista fundamental de Marx.

¿Se desprende de las citas de Marx que la victoria del socialismo en países aislados es imposible bajo cualesquiera condiciones de desarrollo del capitalismo? No, no se desprende. De las palabras de Marx se desprende únicamente que la victoria del socialismo en países aislados es imposible solo en el caso de que "el movimiento de la sociedad burguesa siga aún una línea ascendente". Ahora bien, ¿qué hacer si el movimiento de la sociedad burguesa en su conjunto, en virtud del curso de las cosas, cambia de dirección y empieza a seguir una línea descendente? De las palabras de Marx se desprende que en tales condiciones desaparece el fundamento para negar la posibilidad de la victoria del socialismo en países aislados.

Zinóviev olvida que las citas de Marx se refieren al período del capitalismo premonopolista, cuando el capitalismo en su conjunto se desarrollaba por la línea ascendente, cuando el crecimiento del capitalismo en su conjunto no iba acompañado del proceso de putrefacción de un país tan desarrollado en el sentido capitalista como Inglaterra, cuando la ley del desarrollo desigual no representaba aún, ni podía representar, ese poderoso factor de descomposición del capitalismo en que se convirtió después, en el período del capitalismo monopolista, en el período del imperialismo. Para el período del capitalismo premonopolista, las palabras de Marx de que la resolución de la tarea fundamental de la clase obrera en países aislados es imposible, son perfectamente correctas. Ya en mi informe en la XV Conferencia del PC(b) de la URSS dije que en los viejos tiempos, en el período del capitalismo premonopolista, la cuestión de la victoria del socialismo en países aislados se resolvía negativamente, y se resolvía con toda corrección. Ahora bien, hoy, en el período actual del capitalismo, cuando el capitalismo premonopolista ha crecido hasta convertirse en capitalismo imperialista, ¿se puede decir que el capitalismo en su conjunto se desarrolla ahora por la línea ascendente? No, no se puede decir. El análisis de la esencia económica del imperialismo, dado por Lenin, dice que en el período del imperialismo la sociedad burguesa en su conjunto sigue la línea descendente. Lenin tiene toda la razón cuando dice que el capitalismo monopolista, el capitalismo imperialista, es capitalismo moribundo. He aquí lo que dice al respecto el camarada Lenin:

"Se comprende por qué el imperialismo es capitalismo moribundo, de transición al socialismo: la monopolización, que nace del capitalismo, es ya agonía del capitalismo, el comienzo de su transición al socialismo. La gigantesca socialización del trabajo por el imperialismo (lo que los apologistas —economistas burgueses— llaman 'entrelazamiento') significa lo mismo" (véase Lenin, t. XIX, pág. 302).

Una cosa es el capitalismo premonopolista, que se desarrolla en su conjunto por la línea ascendente. Otra cosa es el capitalismo imperialista, cuando el mundo ya está repartido entre los grupos capitalistas, cuando el desarrollo a saltos del capitalismo exige nuevos repartos del mundo ya repartido mediante choques militares, cuando los conflictos y guerras entre los grupos imperialistas, que surgen sobre esta base, debilitan el frente mundial del capitalismo, lo hacen fácilmente vulnerable y crean la posibilidad de la ruptura de este frente en países aislados. Allí, en el capitalismo premonopolista, la victoria del socialismo en países aislados se consideraba imposible. Aquí, en el período del imperialismo, en el período del capitalismo moribundo, la victoria del socialismo en países aislados se ha hecho ya posible.

He ahí de qué se trata, camaradas, y he ahí lo que no quiere comprender Zinóviev.

Ustedes ven que Zinóviev cita a Marx como un escolar, abstrayéndose del punto de vista de Marx y agarrándose a citas aisladas de Marx, pero las aplica no como un marxista, sino como un socialdemócrata.

¿En qué consiste la manera revisionista de citar a Marx? La manera revisionista de citar a Marx consiste en sustituir el punto de vista de Marx por citas de tesis aisladas de Marx, tomadas fuera de conexión con las condiciones concretas de una época determinada.

¿En qué consiste la manera zinóvievista de citar a Marx? La manera zinóvievista de citar a Marx consiste en sustituir el punto de vista de Marx por la letra, por citas de Marx arrancadas de la conexión viva con las condiciones de desarrollo de los años cincuenta del siglo XIX y convertidas en dogma.

Creo que aquí sobran los comentarios.

2) Segundo hecho. Zinóviev cita las palabras de Engels de los "Principios del comunismo"[26] (1847) sobre que la revolución obrera "no puede producirse en un solo país", coteja estas palabras de Engels con mi declaración en la XV Conferencia del PC(b) de la URSS de que nosotros en la URSS ya hemos realizado nueve décimas de aquellas doce reivindicaciones que formula Engels, y extrae de ahí dos conclusiones: primera, que la victoria del socialismo en países aislados es imposible; y segunda, que yo embellezco las condiciones actuales en la URSS con mi declaración.

En cuanto a las citas de Engels, hay que decir que Zinóviev comete el mismo error de interpretación de las citas que cometió con respecto a Marx. Es comprensible que en el período del capitalismo premonopolista, en el período del desarrollo de la sociedad burguesa en su conjunto por la línea ascendente, Engels debía llegar a la solución negativa de la cuestión de la posibilidad de la victoria del socialismo en países aislados. Extender mecánicamente esta tesis de Engels, formulada con respecto al viejo período del capitalismo, al nuevo período del capitalismo, al período imperialista, significa deformar el punto de vista de Engels y Marx en aras de la letra, en aras de una cita aislada tomada fuera de conexión con las condiciones reales de desarrollo en el período del capitalismo premonopolista. Ya dije en mi informe en la XV Conferencia del PC(b) de la URSS que en su tiempo esta fórmula de Engels era la única fórmula correcta. Pero hay que comprender que no se puede poner en el mismo plano el período de los años 40 del siglo pasado, cuando no podía hablarse de un capitalismo moribundo, con el período actual de desarrollo del capitalismo, con el período del imperialismo, cuando el capitalismo en su conjunto es capitalismo moribundo. ¿Acaso es difícil comprender que lo que entonces se consideraba imposible se ha convertido ahora, en las nuevas condiciones del capitalismo, en posible y necesario?

Ustedes ven que también aquí, respecto a Engels, lo mismo que respecto a Marx, Zinóviev se ha mantenido fiel a su manera revisionista de citar a los clásicos del marxismo.

En cuanto a la segunda conclusión de Zinóviev, cometió una deformación directa de Engels respecto a sus 12 reivindicaciones o medidas en la línea de la revolución obrera. Zinóviev presenta las cosas como si Engels diera en sus 12 reivindicaciones un programa desarrollado del socialismo que incluye la supresión de las clases, la supresión de la producción mercantil y, por tanto, la supresión del Estado. Eso es completamente falso. Es una deformación total de Engels. En las 12 reivindicaciones de Engels no hay ni una sola palabra sobre la supresión de las clases, ni sobre la supresión de la economía mercantil, ni sobre la supresión del Estado, ni sobre la supresión de todas y cada una de las formas de propiedad privada. Al contrario, las 12 reivindicaciones de Engels parten de la existencia de la "democracia" (Engels entendía entonces por "democracia" la dictadura del proletariado), de la existencia de clases y de la economía mercantil. Engels dice directamente que sus 12 reivindicaciones tienen en vista el "atentado directo contra la propiedad privada" (y no su supresión total) y el "aseguramiento de la existencia del proletariado" (y no la supresión del proletariado como clase). He aquí las palabras de Engels:

"La revolución del proletariado, que según todas las probabilidades se producirá, solo podrá transformar gradualmente la sociedad actual y solo entonces abolirá la propiedad privada cuando ya haya sido creada la masa de medios de producción necesaria para ello... Ante todo, creará un régimen democrático y, con ello, directa o indirectamente, la dominación política del proletariado... La democracia sería totalmente inútil para el proletariado si no se la utilizara inmediatamente como medio para llevar a cabo amplias medidas que atenten directamente contra la propiedad privada y aseguren la existencia del proletariado (cursiva en todas partes mía. I. St.). Las principales de estas medidas, que se derivan necesariamente de las condiciones actuales, son las siguientes".

Y a continuación sigue la enumeración de las conocidas 12 reivindicaciones o medidas (véase Engels, "Principios del comunismo").

Ustedes ven, por tanto, que en Engels no se trata de un programa desarrollado del socialismo con la supresión de las clases, del Estado, de la producción mercantil, etc., sino de los primeros pasos de la revolución socialista, de las primeras medidas necesarias para atentar directamente contra la propiedad privada, asegurar la existencia de la clase obrera y afianzar la dominación política del proletariado.

Conclusión única: Zinóviev ha deformado a Engels al calificar sus 12 reivindicaciones de programa desarrollado del socialismo.

¿De qué hablé yo en mi discurso de conclusión en la XV Conferencia del PC(b) de la URSS? De que en nueve décimas partes las reivindicaciones o medidas de Engels, que representan los primeros pasos de la revolución socialista, ya se han realizado en nuestro país, en la URSS.

¿Significa eso que el socialismo ya se ha realizado en nuestro país?

Es evidente que no significa eso.

Por consiguiente, Zinóviev, fiel a su manera de citar, ha cometido una "pequeña" tergiversación respecto a mi declaración en la XV Conferencia del PC(b) de la URSS.

He ahí adónde conduce a Zinóviev su específica manera de citar a Marx y Engels.

La manera zinóvievista de citar me recuerda una "historia" bastante graciosa con los socialdemócratas, contada por un sindicalista revolucionario sueco en Estocolmo. Eso ocurría en 1906, durante el Congreso de Estocolmo de nuestro Partido. Este camarada sueco retrataba de manera bastante graciosa en su relato la manera pedante de algunos socialdemócratas de citar a Marx y Engels, y nosotros, los delegados del Congreso, al escucharle, nos moríamos de risa. He aquí el contenido de esa "historia". Los hechos suceden en Crimea, durante la sublevación de la flota y la infantería. Llegan los representantes de la flota y la infantería y dicen a los socialdemócratas: durante los últimos años nos habéis llamado a la insurrección contra el zarismo, nos hemos convencido de que vuestro llamamiento es correcto, nosotros, marinos e infantes, nos hemos puesto de acuerdo para sublevarnos y ahora acudimos a vosotros en busca de consejo. Los socialdemócratas se alborotaron y respondieron que no podían resolver la cuestión de la insurrección sin una conferencia especial. Los marinos dieron a entender que no se podía demorar, que el asunto estaba listo, y que si no obtenían una respuesta directa de los socialdemócratas y éstos no asumían la dirección de la insurrección, la cosa podía fracasar. Los marinos y soldados se fueron en espera de directivas, y los socialdemócratas convocaron una conferencia para discutir la cuestión. Cogieron el primer tomo de "El Capital", cogieron el segundo tomo de "El Capital", cogieron, por fin, el tercer tomo de "El Capital". Buscan indicaciones sobre Crimea, Sebastopol, sobre la insurrección en Crimea. Pero no encuentran ni una sola, literalmente ni una sola indicación en los tres tomos de "El Capital" ni sobre Sebastopol, ni sobre Crimea, ni sobre la insurrección de marinos y soldados. (Risas.) Hojean las demás obras de Marx y Engels, buscan indicaciones: tampoco se encuentran indicaciones. (Risas.) ¿Qué hacer? Y los marinos ya han venido, esperan la respuesta. ¿Y qué? Los socialdemócratas tuvieron que reconocer que en tales circunstancias no estaban en condiciones de dar ninguna indicación a los marinos y soldados. "Así fracasó la insurrección de la flota y la infantería", terminó su relato el camarada sueco. (Risas.)

Es indudable que en este relato hay grandes exageraciones. Pero también es indudable que este relato capta de manera bastante certera la enfermedad fundamental de la manera zinóvievista de citar a Marx y Engels.

3) Tercer hecho. Se trata de citas de las obras de Lenin. ¡Cuánto no hizo Zinóviev para arrancar un montón entero de citas de las obras de Lenin y "deslumbrar" a los oyentes! Zinóviev, por lo visto, piensa que cuantas más citas, mejor, sin tener muy en cuenta lo que dicen las citas ni adónde conducen. Sin embargo, si uno lee atentamente estas citas, no es difícil comprender que Zinóviev no ha aducido ni una sola cita de las obras de Lenin que dijera, aunque fuera por alusión, en favor de la actual posición capitulacionista del bloque oposicionista. Hay que señalar que Zinóviev, por alguna razón, no citó una de las citas fundamentales de Lenin sobre que la realización del "problema económico" de la dictadura, la victoria del proletariado de la URSS en la realización de este problema, hay que considerarla asegurada.

Zinóviev citó una frase del folleto de Lenin "Sobre la cooperación", que dice que en la URSS tenemos todo lo necesario y suficiente para la edificación de la sociedad socialista completa. Pero no intentó siquiera mover un dedo para plantear la cuestión, aunque fuera por alusión, de adónde lleva esta cita y en favor de quién ha sido aducida: en favor del bloque oposicionista o en favor del PC(b) de la URSS.

Zinóviev se esforzaba por demostrar que la victoria de la construcción socialista en nuestro país es imposible, pero como demostración de esta tesis adujo tales citas de las obras de Lenin que echan por tierra la tesis de Zinóviev.

He aquí, por ejemplo, una de esas citas:

"Ya he tenido que decir más de una vez: comparados con los países avanzados, a los rusos les fue más fácil comenzar la gran revolución proletaria, pero les será más difícil continuarla y llevarla hasta la victoria definitiva, en el sentido de la organización completa de la sociedad socialista" (véase Lenin, t. XXIV, pág. 250; cursiva mía. I. St.).

Zinóviev ni siquiera pensó que esta cita dice no en favor del bloque oposicionista, sino en favor del Partido, pues en ella no se habla de la imposibilidad de construir el socialismo en la URSS, sino de las dificultades de esta construcción, y la posibilidad de construir el socialismo en la URSS se reconoce en esta cita como algo que se sobreentiende por sí mismo. El Partido siempre ha dicho que comenzar la revolución en la URSS será más fácil que en los países capitalistas de Europa occidental, pero construir el socialismo será más difícil. ¿Significa esto que el reconocimiento de este hecho equivale a negar la posibilidad de construir el socialismo en la URSS? Claro que no significa eso. Al contrario, de este hecho se desprende únicamente la conclusión de que la construcción del socialismo en la URSS es perfectamente posible y necesaria, pese a las dificultades.

Cabe preguntar: ¿para qué necesitaba Zinóviev ese género de citas?

Al parecer, para "deslumbrar" al oyente con un montón de citas y enturbiar las aguas. (Risas.)

Pero ahora está claro, creo, que Zinóviev no alcanzó su objetivo, que le falló de la manera más inequívoca su más que ridícula manera de citar a los clásicos del marxismo.

7. El revisionismo según Zinóviev

Finalmente, unas palabras sobre la interpretación zinóvievista del concepto de "revisionismo". Según Zinóviev, resulta que toda mejora, toda precisión de viejas fórmulas o tesis aisladas de Marx o Engels, y más aún su sustitución por otras fórmulas correspondientes a las nuevas condiciones, es revisionismo. ¿Por qué, se preguntará? ¿Acaso el marxismo no es una ciencia, y acaso la ciencia no se desarrolla enriqueciéndose con nueva experiencia y mejorando las viejas fórmulas? Porque, resulta ser, "revisión" significa "reexamen", y la mejora y la precisión de las viejas fórmulas no puede hacerse sin cierto reexamen de estas fórmulas, por tanto toda precisión y mejora de las viejas fórmulas, todo enriquecimiento del marxismo con nueva experiencia y nuevas fórmulas es revisionismo. Todo eso es, por supuesto, ridículo. Pero, ¿qué hacer con Zinóviev, si él mismo se pone en una posición ridícula e imagina al mismo tiempo que combate el revisionismo?

¿Tenía derecho, por ejemplo, Stalin a modificar y precisar su propia fórmula sobre la victoria del socialismo en un solo país (1924) en plena conformidad con las indicaciones y la línea fundamental del leninismo? Según Zinóviev, resulta que no tenía derecho. ¿Por qué? Porque la modificación y la precisión de una vieja fórmula es un reexamen de esa fórmula, y reexamen en alemán significa revisión. ¿No está claro que Stalin ha incurrido en revisionismo?

Resulta, así pues, que tenemos un nuevo criterio zinóvievista de revisionismo, que condena al pensamiento marxista a la total inmovilidad bajo la amenaza de la acusación de revisionismo.

Si, por ejemplo, Marx dijo a mediados del siglo pasado que, con la línea ascendente de desarrollo del capitalismo, la victoria del socialismo dentro de las fronteras nacionales es imposible, y Lenin, en 1915, dijo que, con la línea descendente de desarrollo del capitalismo, con el capitalismo moribundo, tal victoria es posible, resulta que Lenin ha incurrido en revisionismo respecto a Marx.

Si, por ejemplo, Marx dijo a mediados del siglo pasado que una "revolución en las relaciones económicas de cualquier país del continente europeo o incluso de todo el continente europeo sin Inglaterra no sería más que una tempestad en un vaso de agua"[27], y Engels, teniendo en cuenta la nueva experiencia de la lucha de clases, modificó después esta tesis, diciendo que la revolución socialista "la comenzará el francés y la terminará el alemán", resulta que Engels ha incurrido en revisionismo respecto a Marx.

Si Engels dijo que el francés comenzará la revolución socialista y el alemán la terminará, mientras que Lenin, teniendo en cuenta la experiencia de la victoria de la revolución en la URSS, modificó esta fórmula y la sustituyó por otra, diciendo que el ruso comenzó la revolución socialista, y el alemán, el francés, el inglés la terminarán, resulta que Lenin ha incurrido en revisionismo respecto a Engels y, con mayor razón, respecto a Marx.

He aquí, por ejemplo, las palabras de Lenin al respecto:

"Los grandes fundadores del socialismo, Marx y Engels, observando durante varias décadas el desarrollo del movimiento obrero y el crecimiento de la revolución socialista mundial, veían claramente que el paso del capitalismo al socialismo exigirá largos dolores de parto, un largo período de dictadura del proletariado, la demolición de todo lo viejo, la destrucción despiadada de todas las formas de capitalismo, la colaboración de los obreros de todos los países, que deben fundir todos sus esfuerzos para asegurar la victoria hasta el final. Y decían que a fines del siglo XIX será así: 'el francés comenzará, el alemán terminará'; el francés comenzará porque durante décadas de revolución ha forjado en sí esa abnegada iniciativa en la acción revolucionaria que ha hecho de él la vanguardia de la revolución socialista.

Nosotros vemos ahora otra combinación de fuerzas del socialismo internacional. Decimos que el movimiento comienza más fácilmente en aquellos países que no pertenecen al número de los países explotadores, que tienen la posibilidad de saquear más fácilmente y que pueden sobornar a la capa superior de sus obreros... Las cosas resultaron de manera diferente a como esperaban Marx y Engels (cursiva mía. I. St.), ellos nos dieron a nosotros, a las clases trabajadoras y explotadas de Rusia, el papel honroso de vanguardia de la revolución socialista internacional, y ahora vemos claramente cómo irá lejos el desarrollo de la revolución; el ruso comenzó, el alemán, el francés, el inglés terminará, y el socialismo vencerá" (véase Lenin, t. XXII, pág. 218).

Ustedes ven que Lenin aquí directamente "reexamina" a Engels y Marx, incurriendo, según Zinóviev, en "revisionismo".

Si, por ejemplo, Engels y Marx definieron la Comuna de París como dictadura del proletariado, dirigida, como es sabido, por dos partidos, ninguno de los cuales era marxista, y luego Lenin, teniendo en cuenta la nueva experiencia de la lucha de clases en las condiciones del imperialismo, dijo que una dictadura del proletariado mínimamente desarrollada solo puede realizarse bajo la dirección de un solo partido, el partido del marxismo, resulta que Lenin ha incurrido en manifiesto "revisionismo" respecto a Marx y Engels.

Si Lenin, en el período anterior a la guerra imperialista, decía que la federación es un tipo inaceptable de organización estatal, y en 1917, teniendo en cuenta la nueva experiencia de la lucha del proletariado, modificó, reexaminó esta fórmula, diciendo que la federación es un tipo conveniente de organización estatal durante la transición al socialismo, resulta que Lenin ha incurrido en "revisionismo" respecto a sí mismo y al leninismo.

Etcétera, etcétera.

Según Zinóviev, resulta, así pues, que el marxismo no debe enriquecerse con nueva experiencia, que toda mejora de tesis y fórmulas aisladas de unos u otros clásicos del marxismo es revisionismo.

¿Qué es el marxismo? El marxismo es una ciencia. ¿Puede conservarse y desarrollarse el marxismo como ciencia si no se enriquece con la nueva experiencia de la lucha de clases del proletariado, si no digiere esta experiencia desde el punto de vista del marxismo, desde el ángulo del método marxista? Está claro que no puede.

¿No está claro, después de esto, que el marxismo exige la mejora y el enriquecimiento de las viejas fórmulas sobre la base del estudio de la nueva experiencia, manteniendo el punto de vista del marxismo, manteniendo su método, mientras que Zinóviev hace lo contrario, conservando la letra y sustituyendo con la letra de tesis aisladas del marxismo el punto de vista del marxismo, su método?

¿Qué puede haber de común entre el marxismo auténtico y la sustitución de la línea fundamental del marxismo por la letra de fórmulas aisladas y por citas de tesis aisladas del marxismo?

¿Acaso se puede dudar de que eso no es marxismo, sino una caricatura del marxismo?

Marx y Engels tenían en mente precisamente a tales "marxistas" como Zinóviev cuando decían: "Nuestra doctrina no es un dogma, sino una guía para la acción".

La desgracia de Zinóviev consiste en que no comprende el sentido y la significación de estas palabras de Marx y Engels.

II. La cuestión de la victoria del socialismo en los distintos países capitalistas

He hablado de los distintos errores de la oposición y de las inexactitudes de hecho observadas en los discursos de los líderes de la oposición. He procurado agotar esta cuestión en la primera parte del discurso de conclusión en forma de observaciones particulares. Permítanme pasar ahora directamente al fondo del asunto.

1. Las premisas de las revoluciones proletarias en los distintos países en el período del imperialismo

La primera cuestión es la de la posibilidad de la victoria del socialismo en los distintos países capitalistas en el período del imperialismo. Se trata, como ven, no de un solo país, sino de todos los países imperialistas más o menos desarrollados.

¿En qué consiste el error fundamental de la oposición en la cuestión de la victoria del socialismo en los distintos países capitalistas?

El error fundamental de la oposición consiste en que no comprende o no quiere comprender toda la diferencia entre el capitalismo preimperialista y el capitalismo imperialista, no comprende la esencia económica del imperialismo y confunde entre sí las dos fases distintas del capitalismo: la fase preimperialista con la fase imperialista.

De este error de la oposición se deriva otro, consistente en que no comprende el sentido y la significación de la ley del desarrollo desigual en el período del imperialismo, contrapone a esta ley la tendencia a la nivelación y se desliza así a la posición kautskiana del ultraimperialismo.

Estos dos errores conducen al tercer error de la oposición, al error de que extiende mecánicamente las fórmulas y tesis surgidas sobre la base del capitalismo preimperialista al capitalismo imperialista, razón por la cual llega a negar la posibilidad de la victoria del socialismo en los distintos países capitalistas.

¿En qué consiste la diferencia entre el viejo capitalismo monopolista y el nuevo capitalismo monopolista, si se expresa esta diferencia en dos palabras?

Consiste en que el desarrollo del capitalismo a través de la libre competencia ha sido reemplazado por el desarrollo a través de grandiosas asociaciones monopolistas de capitalistas, en que el viejo capital "civilizado", "progresista", ha sido reemplazado por el capital financiero, capital "en putrefacción", en que la expansión "pacífica" del capital y su extensión a territorios "libres" ha sido reemplazada por el desarrollo a saltos, por el desarrollo a través del reparto del mundo ya repartido mediante choques militares entre grupos capitalistas, en que el viejo capitalismo, que se desarrollaba en su conjunto por la línea ascendente, ha sido reemplazado, así pues, por el capitalismo moribundo, el capitalismo que se desarrolla en su conjunto por la línea descendente.

He aquí lo que dice Lenin al respecto:

"Recordemos en qué se basa el cambio de la anterior época 'pacífica' del capitalismo por la actual época imperialista: en que la libre competencia ha cedido el puesto a las asociaciones monopolistas de capitalistas y en que todo el globo terrestre está repartido. Es evidente que ambos hechos (y factores) tienen verdaderamente una significación mundial: el libre comercio y la competencia pacífica eran posibles y necesarios mientras el capital podía ampliar sin trabas las colonias y apoderarse en África, etc., de tierras no ocupadas; al mismo tiempo la concentración del capital era todavía débil, no había empresas monopolistas, es decir, tan enormes que dominasen toda la rama de la industria en cuestión. La aparición y el desarrollo de tales empresas monopolistas... hace imposible la antigua libre competencia, le quita la base, y el reparto del globo terrestre obliga a pasar de la expansión pacífica a la lucha armada por el reparto de las colonias y las esferas de influencia" (véase t. XVIII, pág. 254).

Y además:

"No se puede vivir como antes, en una atmósfera relativamente tranquila, cultural, pacífica de un capitalismo que evoluciona suavemente (cursiva mía. I. St.) y que se extiende gradualmente a países nuevos, porque ha llegado otra época. El capital financiero desplaza y desplazará al país dado de entre las grandes potencias, le arrebatará sus colonias y sus esferas de influencia" (véase t. XVIII, págs. 256-257).

De aquí la conclusión fundamental de Lenin sobre el carácter del capitalismo imperialista:

"Se comprende por qué el imperialismo es capitalismo moribundo, de transición al socialismo: la monopolización, que nace del capitalismo, es ya agonía del capitalismo, el comienzo de su transición al socialismo. La gigantesca socialización del trabajo por el imperialismo (lo que los apologistas —economistas burgueses— llaman 'entrelazamiento') significa lo mismo" (véase t. XIX, pág. 302).

La desgracia de nuestra oposición consiste en que no comprende toda la importancia de esta diferencia entre el capitalismo preimperialista y el capitalismo imperialista.

Así pues, el punto de partida de la posición de nuestro Partido es el reconocimiento del hecho de que el capitalismo actual, el capitalismo imperialista, es capitalismo moribundo.

Esto no significa aún, por desgracia, que el capitalismo haya muerto ya. Pero significa, sin duda, que el capitalismo en su conjunto marcha no hacia la renovación, sino hacia la agonía, que el capitalismo en su conjunto se desarrolla no por la línea ascendente, sino por la línea descendente.

De esta cuestión general se deriva la cuestión del desarrollo desigual en el período del imperialismo.

¿De qué suelen hablar los leninistas cuando se refieren al desarrollo desigual en el período del imperialismo?

¿Acaso de que existe una gran diferencia en el nivel de desarrollo de los diversos países capitalistas, de que unos países van a la zaga de otros en su desarrollo, de que esta diferencia es cada vez mayor?

No, no de eso. Confundir la desigualdad del desarrollo bajo el imperialismo con la diferencia en el nivel de desarrollo de los países capitalistas significa caer en lo vulgar. Precisamente en eso vulgar cayó la oposición cuando en la XV Conferencia del PC(b) de la URSS confundió la cuestión de la desigualdad del desarrollo con la cuestión de la diferencia en el nivel de la situación económica de los diversos países capitalistas. Precisamente partiendo de esta confusión, la oposición llegó entonces a la conclusión completamente errónea de que antes la desigualdad del desarrollo era mayor que bajo el imperialismo. Precisamente por eso decía Trotski en la XV Conferencia: "En el siglo XIX esta desigualdad era mayor que en el XX" (véase el discurso de Trotski en la XV Conferencia del PC(b)). Lo mismo decía entonces Zinóviev, afirmando: "No es cierto que la desigualdad del desarrollo capitalista antes del comienzo de la época imperialista fuera menor" (véase el discurso de Zinóviev en la XV Conferencia del PC(b)).

Cierto es que ahora, después de la discusión en la XV Conferencia, la oposición ha encontrado necesario cambiar de frente, declarando en sus discursos en el Pleno ampliado del CEIC algo completamente opuesto o tratando simplemente de silenciar este error suyo. He aquí, por ejemplo, la declaración de Trotski en su discurso en el Pleno ampliado: "En cuanto al ritmo del desarrollo, el imperialismo ha agudizado infinitamente esta desigualdad". En cuanto a Zinóviev, en su discurso en el Pleno del CEIC estimó prudente simplemente callar sobre esta cuestión, aunque no podía ignorar que la discusión giraba precisamente en torno a si la acción de la ley del desarrollo desigual se refuerza en el período del imperialismo o se debilita. Pero eso solo demuestra que la discusión enseñó algo a la oposición y no pasó sin provecho para ella.

Así pues: la cuestión de la desigualdad del desarrollo de los países capitalistas en el período del imperialismo no puede confundirse con la cuestión de la diferencia en el nivel de la situación económica de los diversos países capitalistas.

¿Se puede decir que la disminución de la diferencia en el nivel de desarrollo de los países capitalistas y el avance de la nivelación de estos países debilitan la acción de la ley del desarrollo desigual bajo el imperialismo? No, eso no se puede decir. ¿Aumenta o disminuye esta diferencia en el nivel de desarrollo? Sin duda, disminuye. ¿Crece o cae la nivelación? Indudablemente, crece. ¿Contradice el crecimiento de la nivelación el reforzamiento de la desigualdad del desarrollo bajo el imperialismo? No, no contradice. Al contrario, la nivelación es el fondo y la base sobre los cuales es posible el reforzamiento de la acción de la desigualdad del desarrollo bajo el imperialismo. Solo personas que no comprenden la esencia económica del imperialismo, como nuestros oposicionistas, pueden contraponer la nivelación a la ley del desarrollo desigual bajo el imperialismo. Precisamente porque los países atrasados aceleran su desarrollo y se nivelan con los países avanzados, precisamente por eso se agudiza la lucha por adelantar unos países a otros, precisamente por eso se crea la posibilidad de que unos países superen a otros y los desplacen de los mercados, creando así premisas para choques militares, para el debilitamiento del frente mundial del capitalismo, para la ruptura de este frente por los proletarios de diversos países capitalistas. Quien no ha comprendido esta cosa sencilla, no ha comprendido nada en la cuestión de la esencia económica del capitalismo monopolista.

Así pues: la nivelación es una de las condiciones del reforzamiento de la desigualdad del desarrollo en el período del imperialismo.

¿Se puede decir que la desigualdad del desarrollo bajo el imperialismo consiste en que unos países alcanzan a otros y luego los superan en lo económico por la vía habitual, por la vía, digamos, evolutiva, sin saltos, sin catástrofes militares, sin repartos del mundo ya repartido? No, eso no se puede decir. Tal desigualdad existía también en el período del capitalismo premonopolista, sobre lo cual sabía Marx y sobre lo cual escribió Lenin en su "El desarrollo del capitalismo en Rusia"[28]. Entonces el desarrollo del capitalismo discurría de forma más o menos gradual, más o menos evolutiva, y unos países superaban a otros durante un largo período de tiempo, sin saltos y sin choques militares obligatorios de escala mundial. No se trata ahora de esa desigualdad.

¿Qué es, pues, la ley del desarrollo desigual de los países capitalistas bajo el imperialismo?

La ley del desarrollo desigual en el período del imperialismo significa el desarrollo a saltos de unos países respecto a otros, el rápido desplazamiento de unos países por otros del mercado mundial, los repartos periódicos del mundo ya repartido mediante choques militares y catástrofes militares, la profundización y la agudización de los conflictos en el campo del imperialismo, el debilitamiento del frente del capitalismo mundial, la posibilidad de la ruptura de este frente por el proletariado de determinados países, la posibilidad de la victoria del socialismo en determinados países.

¿Cuáles son los elementos fundamentales de la ley del desarrollo desigual bajo el imperialismo?

En primer lugar, el hecho de que el mundo ya está repartido entre los grupos imperialistas, no quedan ya territorios "libres", no ocupados, en el mundo, y para ocupar nuevos mercados y fuentes de materias primas, para poder expandirse, hay que arrebatar a otros ese territorio por la fuerza.

En segundo lugar, que el desarrollo sin precedentes de la técnica y la creciente nivelación en el nivel de desarrollo de los países capitalistas han creado la posibilidad y han facilitado la tarea de superar unos países a otros a saltos, la tarea de que países más poderosos sean desplazados por países menos poderosos pero que se desarrollan rápidamente.

En tercer lugar, que la vieja distribución de las esferas de influencia entre los distintos grupos imperialistas entra cada vez en conflicto con la nueva correlación de fuerzas en el mercado mundial, y que para establecer el "equilibrio" entre la vieja distribución de las esferas de influencia y la nueva correlación de fuerzas son necesarios repartos periódicos del mundo mediante guerras imperialistas.

De ahí el reforzamiento y la agudización de la desigualdad del desarrollo en el período del imperialismo.

De ahí la imposibilidad de resolver los conflictos en el campo del imperialismo por vía pacífica.

De ahí la inconsistencia de la teoría kautskiana del ultraimperialismo, que predica la posibilidad de la resolución pacífica de estos conflictos.

Pero de esto se deduce que la oposición, al negar el hecho del reforzamiento y la agudización de la desigualdad del desarrollo en el período del imperialismo, se desliza a la posición del ultraimperialismo.

Tales son los rasgos característicos de la desigualdad del desarrollo en el período del imperialismo.

¿Cuándo se terminó el reparto del mundo entre los grupos imperialistas?

Lenin dice que el reparto del mundo terminó a comienzos del siglo XX.

¿Cuándo se planteó por primera vez de hecho la cuestión del reparto del mundo ya repartido?

En el período de la primera guerra imperialista mundial.

Pero de esto se deduce que la ley del desarrollo desigual bajo el imperialismo solo podía ser descubierta y fundamentada a comienzos del siglo XX.

De esto hablé yo en mi informe en la XV Conferencia del PC(b) de la URSS, cuando dije que la ley del desarrollo desigual bajo el imperialismo fue descubierta y fundamentada por el camarada Lenin.

La guerra imperialista mundial fue la primera tentativa de repartir de nuevo el mundo ya repartido. Esta tentativa costó al capitalismo la victoria de la revolución en Rusia y el socavamiento de las bases del imperialismo en los países coloniales y dependientes.

Huelga decir que tras la primera tentativa de nuevo reparto debe seguir la segunda, hacia cuya preparación se encamina ya el trabajo en el campo de los imperialistas.

Difícilmente se puede dudar de que la segunda tentativa de nuevo reparto costará al capitalismo mundial mucho más caro que la primera.

Tales son las perspectivas de desarrollo del capitalismo mundial desde el punto de vista de la ley del desarrollo desigual en las condiciones del imperialismo.

Ustedes ven que estas perspectivas conducen directa e inmediatamente a la posibilidad de la victoria del socialismo en determinados países capitalistas en el período del imperialismo.

Es sabido que Lenin derivaba la posibilidad de la victoria del socialismo en determinados países directa e inmediatamente de la ley del desarrollo desigual de los países capitalistas. Y Lenin tenía toda la razón. Porque la ley del desarrollo desigual bajo el imperialismo destruye todo fundamento para los ejercicios "teóricos" de todos y cada uno de los socialdemócratas acerca de la imposibilidad de la victoria del socialismo en determinados países capitalistas.

He aquí lo que dice Lenin al respecto en su artículo programático, escrito en 1915:

"La desigualdad del desarrollo económico y político es una ley incondicional del capitalismo. De aquí se deduce (cursiva mía. I. St.) que es posible la victoria del socialismo, inicialmente en pocos países capitalistas o incluso en un solo país capitalista, tomado por separado" (véase t. XVIII, pág. 232).

Conclusiones:

a) El error fundamental de la oposición consiste en que no ve la diferencia entre las dos fases del capitalismo o evita subrayar esta diferencia. ¿Y por qué lo evita? Porque esta diferencia conduce a la ley del desarrollo desigual en el período del imperialismo.

b) El segundo error de la oposición consiste en que no comprende o subestima la importancia decisiva de la ley del desarrollo desigual de los países capitalistas bajo el imperialismo. ¿Y por qué lo subestima? Porque la evaluación correcta de la ley del desarrollo desigual de los países capitalistas conduce a la conclusión de la posibilidad de la victoria del socialismo en determinados países.

c) De ahí el tercer error de la oposición, consistente en la negación de la posibilidad de la victoria del socialismo en determinados países capitalistas bajo el imperialismo.

Quien niega la posibilidad de la victoria del socialismo en determinados países se ve obligado a silenciar la significación de la ley del desarrollo desigual bajo el imperialismo, y quien se ve obligado a silenciar la significación de la ley del desarrollo desigual no puede por menos de difuminar la diferencia que existe entre el capitalismo preimperialista y el capitalismo imperialista.

Así están las cosas con la cuestión de las premisas de las revoluciones proletarias en los países capitalistas.

¿Cuál es la significación práctica de esta cuestión?

Desde el punto de vista de la práctica, se alzan ante nosotros dos líneas.

Una línea es la línea de nuestro Partido, que llama a los proletarios de los distintos países a prepararse para la revolución venidera, a vigilar atentamente el curso de los acontecimientos y a estar dispuestos para, en condiciones favorables, romper por sí solos el frente del capital, tomar el poder y socavar las bases del capitalismo mundial.

La otra línea es la línea de nuestra oposición, que siembra dudas sobre la conveniencia de romper por sí solo el frente capitalista y llama a los proletarios de los distintos países a esperar el momento de la "solución general".

Si la línea de nuestro Partido es la línea de reforzamiento del empuje revolucionario contra la propia burguesía y de desarrollo de la iniciativa de los proletarios de los distintos países, la línea de nuestra oposición es la línea de la espera pasiva y de la restricción de la iniciativa de los proletarios de los distintos países en su lucha contra su propia burguesía.

La primera línea es la línea de la activización de los proletarios de los distintos países.

La segunda línea es la línea del debilitamiento de la voluntad del proletariado para la revolución, la línea de la pasividad y la espera.

Lenin tenía mil veces razón cuando escribía las siguientes palabras proféticas, que tienen relación directa con nuestras discusiones actuales:

"Lo sé, hay, naturalmente, sabios que se tienen por muy inteligentes e incluso se llaman socialistas, que aseguran que no había que tomar el poder hasta que estallara la revolución en todos los países. Esos sabios no sospechan que, al hablar así, se apartan de la revolución y se pasan al lado de la burguesía. Esperar a que las clases trabajadoras hagan la revolución a escala internacional equivale a que todos se queden esperando paralizados. Eso es un absurdo" (véase t. XXIII, pág. 9).

Estas palabras de Lenin no se pueden olvidar.

2. Cómo Zinóviev "manipula" a Lenin

He hablado de las premisas de las revoluciones proletarias en los distintos países capitalistas. Quisiera ahora decir unas palabras sobre cómo Zinóviev deforma o "manipula" el artículo fundamental de Lenin sobre las premisas de las revoluciones proletarias y sobre la victoria del socialismo en los distintos países capitalistas. Me refiero al conocido artículo de Lenin "Sobre la consigna de los Estados Unidos de Europa", escrito en 1915 y citado varias veces durante nuestros debates. Zinóviev me reprochó que yo citara este artículo de forma incompleta; al mismo tiempo, trata de dar a este artículo una interpretación que no puede calificarse sino de completa deformación de las concepciones de Lenin, de su línea fundamental en la cuestión de la victoria del socialismo en determinados países. Permítanme citar esta cita completa, y las líneas omitidas por mí la vez anterior, por falta de tiempo, procuraré señalarlas en cursiva. He aquí la cita:

"La desigualdad del desarrollo económico y político es una ley incondicional del capitalismo. De aquí se deduce que es posible la victoria del socialismo, inicialmente en pocos países capitalistas o incluso en un solo país capitalista, tomado por separado. El proletariado triunfante de este país, después de expropiar a los capitalistas y de organizar en él la producción socialista, se alzaría contra el resto del mundo capitalista, atrayendo a su lado a las clases oprimidas de los demás países, levantando en ellos la insurrección contra los capitalistas, actuando en caso de necesidad incluso con la fuerza militar contra las clases explotadoras y sus Estados. La forma política de la sociedad en que triunfa el proletariado, derrocando a la burguesía, será la república democrática, que centralizará cada vez más las fuerzas del proletariado de la nación o las naciones dadas en la lucha contra los Estados que aún no hayan pasado al socialismo. Es imposible la supresión de las clases sin la dictadura de la clase oprimida, del proletariado. Es imposible la libre unión de las naciones en el socialismo sin una lucha más o menos prolongada y tenaz de las repúblicas socialistas contra los Estados atrasados" (véase t. XVIII, págs. 232-233).

Al citar este texto, Zinóviev hace dos observaciones: la primera, sobre la república democrática, y la segunda, sobre la organización de la producción socialista.

Hablemos primero de la primera observación. Zinóviev piensa que si Lenin habla aquí de república democrática, se puede tratar, a lo sumo, de la toma del poder por el proletariado, y Zinóviev no se avergonzó de hacer una insinuación bastante oscura pero insistente en el sentido de que Lenin se refiere aquí, quizás, a la república burguesa. ¿Es verdad eso? Por supuesto que no. Para refutar esta insinuación no del todo decorosa de Zinóviev, basta leer las últimas líneas de la cita, donde se habla de la "lucha de las repúblicas socialistas contra los Estados atrasados". Está claro que, al hablar de república democrática, Lenin tenía en mente no la república burguesa, sino la república socialista.

Lenin no conocía aún en 1915 el Poder Soviético como forma estatal de la dictadura del proletariado. Lenin sabía ya en 1905 que los Soviets aislados eran gérmenes del poder revolucionario en el período del derrocamiento del zarismo. Pero el Poder Soviético unificado a escala estatal, como forma estatal de la dictadura del proletariado, aún no lo conocía entonces. La República de Soviets, como forma estatal de la dictadura del proletariado, fue descubierta por Lenin solo en 1917, y elaboró detalladamente la cuestión de esta nueva forma de organización política de la sociedad de transición en el verano de 1917, principalmente en su obra "El Estado y la revolución"[29]. Esto, propiamente, explica que Lenin hable en la cita no de República Soviética, sino de república democrática, entendiendo por ella, como se ve por la cita, la república socialista. Lenin procedió aquí de la misma manera que habían procedido en su tiempo Marx y Engels, quienes antes de la Comuna de París consideraban que la forma de organización política de la sociedad de transición del capitalismo al socialismo era la república en general, y después de la Comuna de París descifraron este término, diciendo que esta república debía ser una república del tipo de la Comuna de París. Y no hablo ya de que si Lenin hubiera tenido en mente en su cita la república democrático-burguesa, no podría haberse tratado de "dictadura del proletariado", "expropiación de los capitalistas", etc.

Ustedes ven que el intento de Zinóviev de "manipular" a Lenin no puede llamarse exitoso.

Pasemos a la segunda observación de Zinóviev. Zinóviev asegura que la frase del camarada Lenin sobre "la organización de la producción socialista" hay que entenderla no como deben entenderla en general las personas normales, sino de algún otro modo, a saber: que Lenin tenía en mente aquí solo el comienzo de la organización de la producción socialista. ¿Por qué, con qué fundamento? Eso no lo explicó Zinóviev. Permítanme declarar que Zinóviev hace aquí otra tentativa de "manipular" a Lenin. En la cita se dice directamente que "el proletariado triunfante de este país, después de expropiar a los capitalistas y de organizar en él la producción socialista, se alzaría contra el resto del mundo capitalista". Aquí se dice "habiendo organizado", y no "organizando". ¿Hace falta demostrar todavía que aquí hay una diferencia? ¿Hace falta demostrar todavía que si Lenin hubiera tenido en mente solo el comienzo de la organización de la producción socialista, habría dicho "organizando", y no "habiendo organizado"? Por consiguiente, Lenin tenía en mente no solo el comienzo de la organización de la producción socialista, sino también la posibilidad de organizar la producción socialista, la posibilidad de construir la producción socialista en determinados países.

Ustedes ven que también esta segunda tentativa de Zinóviev de "manipular" a Lenin hay que considerarla más que fallida.

Zinóviev trata de encubrir estas sus tentativas de "manipular" a Lenin con bromas acerca de que "no se puede construir el socialismo por arte de magia en dos semanas o en dos meses". Me temo que Zinóviev necesita estas bromas para "poner buena cara al mal juego". Pero, ¿dónde ha encontrado Zinóviev a personas que se propongan construir el socialismo en dos semanas, en dos meses o en dos años? ¿Por qué no las nombra, si es que existen en la naturaleza? No las nombró porque esas personas no existen en la naturaleza. Las bromas falsas las necesitó Zinóviev para encubrir su "trabajo" de "manipulación" de Lenin y el leninismo.

Así pues:

a) partiendo de la ley del desarrollo desigual bajo el imperialismo, Lenin llegó en su artículo fundamental "Sobre la consigna de los Estados Unidos de Europa" a la conclusión de que la victoria del socialismo en determinados países capitalistas es posible;

b) por victoria del socialismo en determinados países Lenin entiende la toma del poder por el proletariado, la expropiación de los capitalistas y la organización de la producción socialista, y todas estas tareas no son un fin en sí mismas, sino un medio para alzarse contra el resto del mundo capitalista y ayudar a los proletarios de todos los países en su lucha contra el capitalismo;

c) Zinóviev intentó recortar estas tesis del leninismo y "manipular" a Lenin para adaptarlo a la actual posición semimenchevique del bloque oposicionista. Pero esta tentativa resultó ser una tentativa con medios inadecuados.

Creo que los comentarios adicionales están de más.

III. La cuestión de la construcción del socialismo en la URSS

Permítanme pasar ahora, camaradas, a la cuestión de la construcción del socialismo en la URSS, en nuestro país.

1. Las "maniobras" de la oposición y el "nacional-reformismo" del partido de Lenin

Trotski declaró en su discurso que el error más grave de Stalin es la teoría de la posibilidad de la construcción del socialismo en un solo país, en nuestro país. Resulta, así pues, que no se trata de la teoría de Lenin acerca de la posibilidad de construir el socialismo en nuestro país, sino de una "teoría" de Stalin desconocida para todo el mundo. Yo entiendo esto así: Trotski se ha propuesto como objetivo luchar contra la teoría de Lenin, pero como luchar abiertamente contra Lenin es una empresa arriesgada, ha decidido librar esta lucha bajo la apariencia de una lucha contra la "teoría" de Stalin. Trotski quiere con ello facilitarse la lucha contra el leninismo, enmascarando esta lucha con su crítica de la "teoría" de Stalin. Que la cosa es precisamente así, que Stalin no tiene nada que ver aquí, que no puede hablarse de ninguna "teoría" de Stalin, que Stalin nunca ha pretendido aportar nada nuevo a la teoría, sino que solo ha procurado facilitar el triunfo pleno del leninismo en nuestro Partido, pese a las pretensiones revisionistas de Trotski, eso procuraré mostrarlo más adelante. Y por ahora anotemos que la declaración de Trotski acerca de la "teoría" de Stalin es una maniobra, un ardid, un cobarde y fallido ardid, calculado para encubrir con este ardid su lucha contra la teoría leninista de la victoria del socialismo en determinados países, lucha que arranca de 1915 y prosigue hasta nuestros días. ¿Constituye este proceder de Trotski un signo de polémica honrada? Que lo juzguen los camaradas.

El punto de partida de las decisiones de nuestro Partido en la cuestión de la posibilidad de la construcción del socialismo en nuestro país son las conocidas obras programáticas del camarada Lenin. En estas obras de Lenin se dice que la victoria del socialismo en determinados países en las condiciones del imperialismo es posible, que la victoria de la dictadura del proletariado en la resolución del problema económico de esta dictadura está asegurada, que nosotros, los proletarios de la URSS, tenemos todo lo necesario y suficiente para la construcción de la sociedad socialista completa.

Acabo de citar la conocida cita del artículo de Lenin en que éste planteó por primera vez la cuestión de la posibilidad de la victoria del socialismo en determinados países y que, por esta razón, no voy a repetir aquí. Este artículo fue escrito en 1915. En este artículo se dice que la victoria del socialismo en determinados países, la toma del poder por el proletariado, la expropiación de los capitalistas y la organización de la producción socialista son posibles. Es sabido que Trotski, entonces mismo, en el mismo 1915, salió a la palestra pública contra este artículo de Lenin, calificando la teoría leninista del socialismo en un solo país de teoría de la "estrechez nacional".

Cabe preguntar: ¿qué tiene que ver aquí la "teoría" de Stalin?

Cité, además, en mi informe una cita de la conocida obra de Lenin "La economía y la política en la época de la dictadura del proletariado", donde se dice directa y determinadamente que la victoria del proletariado de la URSS en la resolución del problema económico de la dictadura del proletariado hay que considerarla asegurada. Esta obra fue escrita en 1919. He aquí la cita:

"Por más que mientan y calumnien los burgueses de todos los países y sus auxiliares directos y encubiertos (los 'socialistas' de la II Internacional), subsiste lo que es indudable: desde el punto de vista del problema económico fundamental de la dictadura del proletariado, entre nosotros está asegurada la victoria del comunismo sobre el capitalismo. La burguesía de todo el mundo se enfurece y se pone furiosa contra el bolchevismo, organiza invasiones militares, conspiraciones y demás cosas contra los bolcheviques, precisamente porque comprende perfectamente la inevitabilidad de nuestra victoria en la transformación de la economía social, si no nos aplasta por la fuerza militar. Y aplastar de ese modo no le es posible" (véase t. XXIV, pág. 510; cursiva mía. I. St.).

Ustedes ven que Lenin habla aquí directamente de la posibilidad de la victoria del proletariado de la URSS en la transformación de la economía social, en la resolución del problema económico de la dictadura del proletariado.

Es sabido que Trotski y la oposición en su conjunto no están de acuerdo con las tesis fundamentales expuestas en esta cita.

Cabe preguntar: ¿qué tiene que ver aquí la "teoría" de Stalin?

Cité, por último, una cita del conocido folleto de Lenin, el folleto "Sobre la cooperación", escrito en 1923. En esta cita se dice:

"En efecto, el poder del Estado sobre todos los grandes medios de producción, el poder del Estado en manos del proletariado, la alianza de este proletariado con muchos millones de pequeños y pequeñísimos campesinos, la garantía de la dirección de este proletariado con respecto al campesinado, etc., ¿no es esto todo lo necesario para que la cooperación, solo la cooperación, a la que antes tratábamos como cooperación de tenderos y que en cierto sentido tenemos derecho a tratar ahora del mismo modo bajo la NEP, no es esto todo lo necesario para la edificación de la sociedad socialista completa? Eso no es todavía la edificación de la sociedad socialista, pero es todo lo necesario y suficiente para esa edificación" (véase t. XXVII, pág. 392; cursiva mía. I. St.).

Ustedes ven que esta cita no deja ninguna duda sobre la posibilidad de construir el socialismo en nuestro país.

Ustedes ven que en esta cita se enumeran los principales factores de la construcción de la economía socialista en nuestro país: el poder proletario, la gran producción en manos del poder proletario, la alianza del proletariado y el campesinado, la dirección del proletariado en esta alianza, la cooperación.

Trotski intentó hace poco, en la XV Conferencia del PC(b) de la URSS, contraponer a esta cita otra cita de las obras de Lenin, donde se dice que "el comunismo es el Poder Soviético más la electrificación de todo el país" (véase t. XXVI, pág. 46). Pero contraponer estas citas entre sí significa deformar el sentido fundamental del folleto de Lenin "Sobre la cooperación". ¿Acaso la electrificación no es parte integrante de la gran producción y acaso es posible en general en nuestro país sin la gran producción, concentrada en manos del poder proletario? ¿No está claro que las palabras de Lenin en el folleto "Sobre la cooperación" acerca de la gran producción como uno de los factores de la construcción del socialismo incluyen también la electrificación?

Es sabido que la oposición libra una lucha más o menos abierta, y más frecuentemente encubierta, contra las tesis fundamentales expuestas en esta cita del folleto de Lenin "Sobre la cooperación".

Cabe preguntar: ¿qué tiene que ver aquí la "teoría" de Stalin?

Tales son las tesis fundamentales del leninismo en la cuestión de la construcción del socialismo en nuestro país.

El Partido afirma que a estas tesis del leninismo se oponen radicalmente las conocidas tesis de Trotski y del bloque oposicionista de que "la construcción del socialismo en los marcos nacional-estatales es imposible", de que "la teoría del socialismo en un solo país es la justificación teórica de la estrechez nacional", de que "sin el apoyo estatal directo del proletariado europeo, la clase obrera de Rusia no podrá mantenerse en el poder" (Trotski).

El Partido afirma que estas tesis del bloque oposicionista son la expresión de la desviación socialdemócrata en nuestro Partido.

El Partido afirma que la fórmula de Trotski acerca del "apoyo estatal directo del proletariado europeo" es una fórmula de ruptura total con el leninismo. Porque, ¿qué significa hacer que la construcción del socialismo en nuestro país dependa del "apoyo estatal directo del proletariado europeo"? ¿Qué hacer si el proletariado europeo no logra tomar el poder en los años próximos? ¿Puede nuestra revolución girar en el vacío, esperando la victoria de la revolución en Occidente durante un tiempo indefinido? ¿Se puede contar con que la burguesía de nuestro país consentirá en esperar la victoria de la revolución en Occidente, renunciando a su trabajo y a su lucha contra los elementos socialistas de nuestra economía? ¿No se desprende de esta fórmula de Trotski la perspectiva de la entrega gradual de nuestras posiciones a los elementos capitalistas de nuestra economía y luego la perspectiva de la retirada de nuestro Partido del poder, en caso de que se prolongue la revolución victoriosa en Occidente?

¿No está claro que nos hallamos ante dos líneas completamente distintas, de las cuales una es la línea del Partido y del leninismo, y la otra es la línea de la oposición y del trotskismo?

En mi informe pregunté a Trotski y sigo preguntándole: ¿acaso no es cierto que Trotski calificó en 1915 la teoría de Lenin acerca de la posibilidad de la victoria del socialismo en determinados países como teoría de la "estrechez nacional"? Pero no obtuve respuesta. ¿Por qué? ¿Es acaso la figura del silencio un signo de valentía en la polémica?

Pregunté, además, a Trotski y sigo preguntándole: ¿acaso no es cierto que repitió la acusación de "estrechez nacional" contra la teoría de la construcción del socialismo no hace mucho, en septiembre de 1926, en su conocido documento dirigido a la oposición? Pero tampoco esta vez obtuve respuesta. ¿Por qué? ¿Será que la figura del silencio es también una especie de "maniobra" de Trotski?

¿De qué habla todo esto?

De que Trotski se mantiene en sus viejas posiciones de lucha contra el leninismo en la cuestión fundamental de la construcción del socialismo en nuestro país.

De que Trotski, al no tener el valor de actuar directamente contra el leninismo, intenta encubrir esta lucha suya con la crítica de la inexistente "teoría" de Stalin.

Pasemos a otro "maniobrero", a Kámenev. Éste, al parecer, se contagió de Trotski y también empezó a maniobrar. Pero su maniobra resultó más burda que la de Trotski. Si Trotski intentaba acusar solo a Stalin, Kámenev fue y lanzó la acusación contra todo el Partido, declarando que éste, es decir, el Partido, "sustituye la perspectiva revolucionaria internacional por una perspectiva nacional-reformista". ¡Fíjense!: nuestro Partido, resulta ser, sustituye la perspectiva revolucionaria internacional por una perspectiva nacional-reformista. Pero como nuestro Partido es el partido de Lenin, como en sus decisiones sobre la cuestión de la construcción del socialismo se apoya entera y completamente en las conocidas tesis de Lenin, resulta que la teoría leninista de la construcción del socialismo es una teoría de nacional-reformismo. Lenin, un "nacional-reformista": he ahí la estupidez con que nos obsequia Kámenev.

¿Tiene nuestro Partido algunas decisiones sobre la cuestión de la construcción del socialismo en nuestro país? Sí, las tiene, y muy definidas. ¿Cuándo fueron adoptadas por el Partido estas decisiones? Fueron adoptadas en la XIV Conferencia de nuestro Partido, en abril de 1925. Me refiero a la conocida resolución de la XIV Conferencia sobre el trabajo del CEIC y la construcción socialista en nuestro país. ¿Es leninista esta resolución? Sí, lo es, pues de ello pueden garantizarnos personas tan competentes como Zinóviev, que presentó el informe en la XIV Conferencia en defensa de esta resolución, y Kámenev, que presidía la conferencia y votó a favor de esta resolución.

¿Por qué, entonces, Kámenev y Zinóviev no intentaron pillar al Partido en contradicciones, en divergencia con la resolución de la XIV Conferencia sobre la cuestión de la construcción del socialismo en nuestro país, resolución que, como es sabido, fue aprobada por unanimidad?

¿Qué puede ser más fácil, al parecer?: el Partido tiene una resolución especial sobre la cuestión de la construcción del socialismo en nuestro país, Kámenev y Zinóviev votaron a favor, ambos acusan ahora al Partido de nacional-reformismo, ¿por qué no argumentar basándose en un documento partidario tan importante como la resolución de la XIV Conferencia, que trata de la construcción del socialismo en nuestro país y que es, evidentemente, leninista de cabo a rabo?

¿Han notado ustedes que la oposición en general, y Kámenev en particular, han rodeado la resolución de la XIV Conferencia como el gato la comida caliente? (Risas.) ¿De dónde les viene ese miedo a la resolución de la XIV Conferencia, adoptada a partir del informe de Zinóviev y aprobada con la participación activa de Kámenev? ¿Por qué Kámenev y Zinóviev tienen miedo de mencionar siquiera de pasada esta resolución? ¿Acaso esta resolución no trata de la construcción del socialismo en nuestro país? ¿Acaso la cuestión de la construcción del socialismo no es la cuestión fundamental en disputa de nuestra discusión?

¿Cuál es entonces la cuestión?

Pues la cuestión es que Kámenev y Zinóviev, estando en 1925 a favor de la resolución de la XIV Conferencia, renegaron después de esta resolución, renegaron, por tanto, del leninismo, se pasaron al lado del trotskismo, y ahora tienen miedo de tocar siquiera de pasada esta resolución, por temor a ser desenmascarados.

¿De qué habla esta resolución? He aquí una cita de ella:

"En general, la victoria del socialismo (no en el sentido de la victoria definitiva) es incondicionalmente posible (cursiva mía. I. St.) en un solo país".

Y además:

"...La existencia de dos sistemas sociales directamente opuestos provoca la amenaza constante de bloqueo capitalista, otras formas de presión económica, intervención armada, restauración. La única garantía de la victoria definitiva del socialismo, es decir, la garantía contra la restauración, es, por consiguiente, la revolución socialista victoriosa en una serie de países... De aquí no se deduce en modo alguno que sea imposible la edificación de la sociedad socialista completa en un país tan atrasado como Rusia, sin la 'ayuda estatal' (Trotski; cursiva mía. I. St.) de países más desarrollados en el aspecto técnico-económico... Parte integrante de la teoría trotskista de la revolución permanente es la afirmación de que 'el verdadero auge de la economía socialista en Rusia se hará posible solo después de la victoria del proletariado en los países más importantes de Europa' (Trotski, 1922), afirmación que condena al proletariado de la URSS en el período actual a una pasividad fatalista. Contra semejantes 'teorías' escribió el camarada Lenin: 'Hasta lo infinito estereotipado es el argumento que han aprendido de memoria durante el desarrollo de la socialdemocracia de Europa occidental y que consiste en que no hemos madurado para el socialismo, que en nuestro país no existen, como se expresan diversos señores "sabios", las premisas económicas objetivas para el socialismo' (Notas sobre Sujánov)". (Resolución de la XIV Conferencia del PC(b) de Rusia "Sobre las tareas del Comintern y del PC(b) de Rusia en relación con el Pleno ampliado del CEIC"[30]).

Ustedes ven que la resolución de la XIV Conferencia es una exposición exacta de las tesis fundamentales del leninismo en la cuestión de la posibilidad de la construcción del socialismo en nuestro país.

Ustedes ven que en la resolución el trotskismo se califica como contrapeso del leninismo, y una serie de tesis de la resolución parten de la negación directa de los fundamentos del trotskismo.

Ustedes ven que la resolución refleja plenamente las discusiones que se han reanudado ahora de nuevo sobre la cuestión de la edificación de la sociedad socialista en nuestro país.

Ustedes saben que mi informe fue construido sobre la base de las tesis directrices de esta resolución.

Ustedes recuerdan, probablemente, que en mi informe mencioné especialmente la resolución de la XIV Conferencia, acusando a Kámenev y Zinóviev de infringir esta resolución, de apartarse de ella.

¿Por qué entonces Kámenev y Zinóviev no intentaron disipar esta acusación?

¿Cuál es aquí el secreto?

El secreto es que Kámenev y Zinóviev hace tiempo que han renegado de esta resolución y, habiendo renegado, se han pasado al lado del trotskismo.

Porque una de dos:

o la resolución de la XIV Conferencia no es leninista, y entonces Kámenev y Zinóviev, al votar por esta resolución, no eran leninistas;

o esta resolución es leninista, y entonces Kámenev y Zinóviev, al romper con esta resolución, han dejado de ser leninistas.

Algunos oradores dijeron aquí (entre ellos, creo, Riese) que no fueron Zinóviev y Kámenev quienes se pasaron al trotskismo, sino, al contrario, fue Trotski quien se pasó al lado de Zinóviev y Kámenev. Todo eso son tonterías, camaradas. El hecho de la renegación de Kámenev y Zinóviev de la resolución de la XIV Conferencia es una prueba directa de que fueron precisamente Kámenev y Zinóviev quienes se pasaron al lado del trotskismo.

Así pues:

¿Quién ha renegado de la línea leninista en la cuestión de la construcción del socialismo en la URSS, formulada en la resolución de la XIV Conferencia del PC(b) de Rusia?

Resulta que Kámenev y Zinóviev.

¿Quién ha "sustituido la perspectiva revolucionaria internacional" por el trotskismo?

Resulta que Kámenev y Zinóviev.

Si ahora Kámenev alborota y grita sobre el "nacional-reformismo" de nuestro Partido, es porque intenta con ello desviar la atención de los camaradas de su propia caída en pecado y echar la culpa de la cabeza enferma a la sana.

He ahí por qué la "maniobra" de Kámenev acerca del "nacional-reformismo" de nuestro Partido es un ardid, un ardid feo y burdo, calculado para encubrir con los gritos de "nacional-reformismo" de nuestro Partido su renegación de la resolución de la XIV Conferencia, su renegación del leninismo, su paso al lado del trotskismo.

2. Estamos construyendo y podemos construir la base económica del socialismo en la URSS

En mi informe dije que la base política del socialismo ya está creada en nuestro país: es la dictadura del proletariado. Dije que la base económica del socialismo está aún lejos de haberse creado y que hay que crearla todavía. Dije, además, que la cuestión se plantea por eso de la siguiente manera: ¿tenemos la posibilidad de construir con nuestras propias fuerzas la base económica del socialismo en nuestro país? Dije, por último, que si esta cuestión se traduce al lenguaje de clase, adquirirá el siguiente aspecto: ¿tenemos la posibilidad de vencer con nuestras propias fuerzas a nuestra burguesía soviética?

Trotski afirma en su discurso que, al hablar de vencer a la burguesía de la URSS, yo tenía en mente su derrota política. Eso es falso, por supuesto. Es una exaltación fraccional de Trotski. De mi informe se ve que, al hablar de vencer a la burguesía de la URSS, yo tenía en mente su derrota económica, pues políticamente ya está vencida.

¿Qué significa vencer económicamente a la burguesía de la URSS? O dicho de otro modo: ¿qué significa crear la base económica del socialismo en la URSS?

"Crear la base económica del socialismo significa enlazar la agricultura con la industria socialista en una sola economía integral, someter la agricultura a la dirección de la industria socialista, establecer las relaciones entre la ciudad y el campo sobre la base del intercambio de productos de la agricultura y la industria, cerrar y liquidar todos los canales mediante los cuales nacen las clases y nace, ante todo, el capital, crear en fin de cuentas condiciones de producción y distribución que conduzcan directa e inmediatamente a la supresión de las clases" (véase el informe de Stalin en el VII Pleno ampliado del CEIC) (véase el presente tomo, págs. 22-23. Red.).

Así es como definí en mi informe la esencia de la base económica del socialismo en la URSS.

Esta definición es una exposición exacta de la definición de la "esencia económica", la "base económica" del socialismo, dada por Lenin en su conocido esbozo del folleto "Sobre el impuesto en especie"[31].

¿Es correcta esta definición, y podemos contar con la posibilidad de construir la base económica del socialismo en nuestro país? He ahí la cuestión fundamental de nuestras discrepancias ahora.

Trotski ni siquiera tocó esta cuestión. Simplemente la eludió, considerando, por lo visto, que lo más prudente sería guardar silencio.

Y que estamos construyendo y podemos construir la base económica del socialismo, se ve aunque solo sea por el hecho de que:

a) nuestra producción socializada es una producción grande y unificada, mientras que la producción no nacionalizada de nuestro país es producción pequeña y dispersa, y es sabido que la superioridad de la gran producción, y encima unificada, sobre la pequeña producción es un hecho indiscutible;

b) nuestra producción socializada ya dirige y empieza a someter a sí la pequeña producción, lo mismo si se trata de la pequeña producción urbana como de la rural;

c) en el frente de la lucha de los elementos socialistas de nuestra economía contra los elementos capitalistas, los primeros tienen una superioridad de fuerzas indudable sobre los segundos y avanzan paso a paso, superando los elementos capitalistas de nuestra economía tanto en la esfera de la producción como en la esfera de la circulación.

Y no hablo ya de otros factores que conducen a la victoria de los elementos socialistas de nuestra economía sobre los elementos capitalistas.

¿Qué razones hay para suponer que el proceso de superación de los elementos capitalistas de nuestra economía no continuará en lo sucesivo?

Trotski dijo en su discurso:

"Stalin dice que estamos llevando a cabo la construcción del socialismo, es decir, que logramos la supresión de las clases y del Estado, es decir, que estamos venciendo a nuestra burguesía. Sí, camaradas, pero el Estado necesita un ejército contra los enemigos exteriores" (cito según la estenografía. I. St.).

¿Qué significa esto? ¿Cuál es el sentido de esta cita? De esta cita solo se puede sacar una conclusión: puesto que la construcción de la base económica del socialismo significa la supresión de las clases y del Estado y puesto que el ejército lo necesitaremos de todos modos para la defensa de la patria socialista, y el ejército sin Estado es imposible (así piensa Trotski), resulta que no podemos construir la base económica del socialismo hasta el momento en que desaparezca la necesidad de la defensa armada de la patria socialista.

Esto, camaradas, es una confusión de todos los conceptos. O bien aquí por Estado se entiende simplemente el aparato de defensa armada de la sociedad socialista, lo cual es absurdo, pues el Estado es, ante todo, un instrumento de una clase contra otras clases, y es evidente que, cuando no hay clases, no puede haber Estado. O bien el ejército de defensa de la sociedad socialista no se concibe aquí sin la existencia de un Estado, lo cual también es absurdo, pues teóricamente se puede admitir perfectamente un estado de la sociedad en el que no hay clases, no hay Estado, pero hay un pueblo armado que defiende su sociedad sin clases contra los enemigos exteriores. La sociología ofrece no pocos ejemplos de que en la historia de la humanidad ha habido sociedades que no tenían clases, no tenían Estado, pero se defendían de una u otra manera contra los enemigos exteriores. Lo mismo hay que decir de la futura sociedad sin clases, que, sin tener clases ni Estado, puede, sin embargo, tener una milicia socialista, necesaria para la defensa contra los enemigos exteriores. Considero poco probable que las cosas puedan llegar en nuestro país a semejante estado, pues es indudable que los éxitos de la construcción socialista en nuestro país, y más aún la victoria del socialismo y la supresión de las clases, son hechos de trascendencia histórica mundial que no podrán por menos de provocar un poderoso impulso de los proletarios de los países capitalistas hacia el socialismo, que no podrán por menos de provocar estallidos revolucionarios en otros países. Pero teóricamente es perfectamente admisible un estado de la sociedad en el que es concebible la existencia de una milicia socialista sin la existencia de clases y de Estado.

Sin embargo, esta cuestión está iluminada en cierta medida en el programa de nuestro Partido. He aquí lo que se dice allí:

"El Ejército Rojo, como instrumento de la dictadura proletaria, debe tener forzosamente un carácter abiertamente de clase, es decir, formarse exclusivamente de proletarios y de las capas semiproletarias del campesinado afines a ellos. Solo con la supresión de las clases semejante ejército de clase se transformará en milicia socialista de todo el pueblo" (véase Programa del PC(b) de la URSS[32]; cursiva mía. I. St.).

Trotski, al parecer, ha olvidado este punto de nuestro programa.

Trotski habló en su discurso de la dependencia de nuestra economía nacional respecto a la economía capitalista mundial y aseguró que "del comunismo de guerra aislado vamos acercándonos cada vez más a la fusión con la economía mundial".

Resulta, así pues, que nuestra economía nacional, con su lucha de elementos capitalistas y socialistas, se fusiona con la economía capitalista mundial. Hablo de la economía capitalista mundial, pues otra economía mundial no existe en la naturaleza en el momento presente.

Eso es falso, camaradas. Es un absurdo. Es una exaltación fraccional de Trotski.

Nadie niega que existe una dependencia de nuestra economía nacional respecto a la economía capitalista mundial. Nadie lo ha negado ni lo niega, al igual que nadie niega que existe una dependencia de cada país y de cada economía nacional, sin excluir la economía nacional norteamericana, respecto a la economía capitalista internacional. Pero esta dependencia es recíproca. No solo nuestra economía depende de los países capitalistas, sino que los países capitalistas dependen también de nuestra economía, de nuestro petróleo, de nuestro trigo, de nuestra madera y, por último, de nuestro inmenso mercado. Nosotros recibimos créditos, digamos, de la "Standard Oil". Recibimos créditos de los capitalistas alemanes. Pero los recibimos no por nuestros bellos ojos, sino porque los países capitalistas necesitan nuestro petróleo, nuestro trigo, nuestro mercado para la venta de equipamiento. No hay que olvidar que nuestro país representa una sexta parte del globo, que constituye un mercado enorme para la venta, y los países capitalistas no pueden prescindir de unas u otras relaciones con nuestro mercado. Todo eso es la dependencia de los países capitalistas respecto a nuestra economía. La dependencia aquí es recíproca.

¿Significa esto que la dependencia de nuestra economía nacional respecto a los países capitalistas excluye la posibilidad de construir la economía socialista en nuestro país? Claro que no. Presentar la economía socialista como absolutamente cerrada y absolutamente independiente de las economías nacionales circundantes significa afirmar una estupidez. ¿Se puede afirmar que la economía socialista no tendrá absolutamente ninguna exportación ni importación, que no importará productos que no existan en el país y no exportará en relación con ello sus propios productos? No, eso no se puede afirmar. ¿Y qué son la exportación y la importación? Son la expresión de la dependencia de unos países respecto a otros. Son la expresión de la interdependencia económica.

Lo mismo hay que decir de los países capitalistas de nuestro tiempo. No se puede concebir ningún país que no tuviera exportación e importación. Tomemos Estados Unidos, el país más rico de todos los del mundo. ¿Se puede decir que los actuales Estados capitalistas, digamos, Inglaterra o Estados Unidos, son países absolutamente independientes? No, no se puede decir. ¿Por qué? Porque dependen de la exportación y la importación, dependen de materias primas de otros países (Estados Unidos depende, por ejemplo, del caucho y de otros artículos de materia prima), dependen de mercados de venta donde colocan su equipamiento y demás productos acabados.

¿Significa esto que si no hay países absolutamente independientes, por ello mismo queda excluida la independencia de las distintas economías nacionales? No, no significa. Nuestro país depende de otros países de la misma manera que otros países dependen de nuestra economía nacional, pero eso no significa todavía que nuestro país haya perdido, o vaya a perder, su independencia, que no pueda defender su independencia, que deba convertirse en un tornillo de la economía capitalista internacional. Hay que distinguir entre la dependencia de unos países respecto a otros y la independencia económica de esos países. La negación de la independencia absoluta de las distintas unidades económicas nacionales no significa ni puede significar la negación de la independencia económica de esas unidades.

Pero Trotski no habla solo de la dependencia de nuestra economía nacional. Transforma esta dependencia en fusión de nuestra economía con la economía capitalista mundial. ¿Y qué significa la fusión de nuestra economía nacional con la economía capitalista mundial? Significa su transformación en apéndice del capitalismo mundial. Pero, ¿acaso nuestro país representa un apéndice del capitalismo mundial? Claro que no. Eso es una estupidez, camaradas. Eso no es serio.

Si esto fuera cierto, no tendríamos ninguna posibilidad de defender nuestra industria socialista, nuestro monopolio del comercio exterior, nuestro transporte nacionalizado, nuestro crédito nacionalizado, nuestra dirección planificada de la economía.

Si esto fuera cierto, ya estaríamos en el camino de la degeneración de nuestra industria socialista en industria capitalista corriente.

Si esto fuera cierto, no tendríamos éxitos en el frente de la lucha de los elementos socialistas de nuestra economía contra los elementos capitalistas.

Trotski dijo en su discurso que "en realidad, estaremos todo el tiempo bajo el control de la economía mundial".

Resulta, así pues, que nuestra economía nacional se desarrollará bajo el control de la economía capitalista mundial, pues otra economía mundial, aparte de la capitalista, no existe ahora en la naturaleza.

¿Es verdad eso? No, no es verdad. Es el sueño de los tiburones capitalistas, que nunca se realizará.

¿Qué es el control de la economía capitalista mundial? El control en boca de los capitalistas no es una palabra vacía. El control en boca de los capitalistas es algo real.

El control capitalista es, ante todo, control financiero. ¿Pero acaso nuestros bancos no están nacionalizados, y acaso funcionan bajo la dirección de los bancos capitalistas europeos? El control financiero significa la implantación en nuestro país de sucursales de los grandes bancos capitalistas, significa la creación de los llamados bancos "filiales". ¿Pero acaso tenemos tales bancos? ¡Claro que no! Y no solo no los hay, sino que no los habrá nunca mientras viva el Poder Soviético.

El control capitalista significa control sobre nuestra industria, desnacionalización de nuestra industria socialista, desnacionalización de nuestro transporte. ¿Pero acaso nuestra industria no está nacionalizada y acaso no crece precisamente como industria nacionalizada? ¿Acaso alguien se propone desnacionalizar siquiera una de las empresas nacionalizadas? No sé, claro está, qué planes tiene ahí, en el Comité de Concesiones, Trotski. (Risas.) Pero que los desnacionalizadores no tendrán vida en nuestro país mientras exista el Poder Soviético, de eso no tengan duda.

El control capitalista significa el derecho a disponer de nuestro mercado, la liquidación del monopolio del comercio exterior. Sé que los capitalistas de Occidente más de una vez se han dado de cabezazos contra la pared, tratando de romper la coraza del monopolio del comercio exterior. Es sabido que el monopolio del comercio exterior es el escudo y la valla de nuestra joven industria socialista. ¿Pero acaso los capitalistas han logrado ya éxitos en la liquidación del monopolio del comercio exterior? ¿Acaso es difícil comprender que, mientras exista el Poder Soviético, el monopolio del comercio exterior vivirá y prosperará, a pesar de todo?

El control capitalista significa, por último, control político, la destrucción de la independencia política de nuestro país, la adaptación de las leyes del país a los intereses y gustos de la economía capitalista internacional. ¿Pero acaso nuestro país no es un país políticamente independiente? ¿Acaso nuestras leyes no están dictadas por los intereses del proletariado y las masas trabajadoras de nuestro país? ¿Por qué no aducir hechos, aunque sea un solo hecho, que hable de la pérdida de independencia política de nuestro país? Que intenten aducirlos.

Así es como se entiende el control entre los capitalistas, si, por supuesto, se habla de control real y no se parlotea en vano sobre algún control incorpóreo.

Si se trata de tal control capitalista real —y solo puede tratarse de tal control, pues solo los malos literatos pueden ocuparse de la charla vacía sobre un control incorpóreo—, debo declarar que tal control no existe en nuestro país y no lo habrá nunca mientras viva nuestro proletariado y mientras tengamos Poder Soviético. (Aplausos.)

Trotski dijo en su discurso:

"Se trata de construir un Estado socialista aislado en el cerco de la economía capitalista mundial. Esto solo se puede lograr porque las fuerzas productivas de ese Estado aislado serán superiores a las fuerzas productivas del capitalismo, pues en perspectiva, no de un año o de diez años, sino de medio siglo, incluso un siglo, solo podrá consolidarse aquel Estado, aquella nueva forma social cuyas fuerzas productivas resulten más poderosas que las fuerzas productivas del viejo sistema económico" (véase la estenografía del discurso de Trotski en el VII Pleno ampliado del CEIC).

Resulta, así pues, que se necesitan unos cincuenta o incluso cien años para que el sistema socialista de economía demuestre en la práctica su superioridad, desde el punto de vista del desarrollo de las fuerzas productivas, sobre el sistema capitalista de economía.

Eso es falso, camaradas. Es una confusión de todos los conceptos y perspectivas.

Para que el sistema feudal de economía demostrara su superioridad sobre el sistema esclavista de economía se necesitaron, creo, unos doscientos años, si no menos. Y no podía ser de otra manera, pues el ritmo de desarrollo era entonces terriblemente lento y la técnica de producción era más que primitiva.

Para que el sistema burgués de economía demostrara su superioridad sobre el sistema feudal de economía se necesitaron unos cien años o incluso menos. Ya en el seno de la sociedad feudal, el sistema burgués de economía demostró que estaba por encima, muy por encima del sistema feudal de economía. La diferencia en los plazos se explica aquí por el ritmo más rápido de desarrollo y la técnica más desarrollada del sistema burgués de economía.

Desde entonces, la técnica ha experimentado éxitos sin precedentes, y el ritmo de desarrollo se ha hecho sencillamente vertiginoso. Cabe preguntar: ¿qué razón tiene Trotski para suponer que el sistema socialista de economía necesitará para demostrar su superioridad sobre el sistema capitalista de economía unos cien años?

¿Acaso el hecho de que al frente de nuestra producción estarán no los parásitos, sino los propios productores, no es el factor más grande de que el sistema socialista de economía tendrá todas las posibilidades para impulsar la economía a pasos de gigante y demostrar su superioridad sobre el sistema capitalista de economía en un plazo más breve?

¿Acaso el hecho de que la economía socialista es la economía más unificada y concentrada, que la economía socialista se conduce de manera planificada, no habla en favor de que la economía socialista tendrá todos los puntos a su favor para demostrar su superioridad en un plazo comparativamente breve sobre el sistema capitalista de economía, desgarrado por contradicciones internas y corroído por las crisis?

¿No está claro, después de todo esto, que operar aquí con una perspectiva de cincuenta y cien años significa padecer una fe supersticiosa de pequeño burgués asustado en la omnipotencia del sistema capitalista de economía? (Voces: "¡Correcto!")

¿Y cuáles son las conclusiones? Las conclusiones son dos.

En primer lugar. En sus objeciones a la cuestión de la construcción del socialismo en nuestro país, Trotski se ha retirado de la vieja base de polémica a una nueva base. Antes, la oposición objetaba desde el punto de vista de las contradicciones internas, desde el punto de vista de las contradicciones entre el proletariado y el campesinado, considerando estas contradicciones insuperables. Ahora Trotski subraya las contradicciones externas, las contradicciones entre nuestra economía nacional y la economía capitalista mundial, considerando estas contradicciones insuperables. Si antes Trotski consideraba que la piedra de tropiezo para la construcción socialista en nuestro país eran las contradicciones entre el proletariado y el campesinado, ahora cambia de frente, se retira a otra base de crítica de la posición del Partido y afirma que la piedra de tropiezo para la construcción socialista son las contradicciones entre nuestro sistema económico y la economía capitalista mundial. Con ello ha reconocido de hecho la inconsistencia de los viejos argumentos de la oposición.

En segundo lugar. Pero la retirada de Trotski es una retirada al monte bajo, a los pantanos. Trotski ha retrocedido de hecho hasta Sujánov, directa y abiertamente. ¿A qué se reducen de hecho los "nuevos" argumentos de Trotski? Se reducen a que, debido a nuestro atraso económico, no hemos madurado para el socialismo, que no tenemos las premisas objetivas para la construcción de la economía socialista, que nuestra economía nacional se transforma por ello y debe transformarse en apéndice de la economía capitalista mundial, en una unidad económica sometida al control del capitalismo mundial.

Pero eso es "sujánovismo", un "sujánovismo" franco y sin ningún disfraz.

La oposición ha resbalado hasta el menchevique Sujánov, hasta su posición de negación directa de la posibilidad de la construcción socialista victoriosa en nuestro país.

3. Construimos el socialismo en alianza con el proletariado mundial

Que construimos el socialismo en alianza con el campesinado, eso, al parecer, no se atreve a negarlo directamente nuestra oposición. ¿Construimos el socialismo en alianza con el proletariado mundial? En eso la oposición tiene tendencia a dudar. Algunos oposicionistas incluso afirman que nuestro Partido subestima la importancia de esta alianza. Y uno de ellos, Kámenev, llegó incluso al punto de acusar al Partido de nacional-reformismo, de sustituir la perspectiva revolucionaria internacional por una perspectiva nacional-reformista.

Eso, camaradas, es una estupidez. Una estupidez supina. Solo los locos pueden negar la enorme importancia de la alianza de los proletarios de nuestro país con los proletarios de todos los demás países en la causa de la construcción del socialismo. Solo los locos pueden acusar a nuestro Partido de subestimar la causa de la alianza de los proletarios de todos los países. Solo en alianza con el proletariado mundial se puede construir el socialismo en nuestro país.

Toda la cuestión está en cómo entender esta alianza.

Cuando los proletarios de la URSS tomaron el poder en octubre de 1917, eso fue una ayuda a los proletarios de todos los países, eso fue una alianza con ellos.

Cuando los proletarios de Alemania se levantaron en revolución en 1918, eso fue una ayuda a los proletarios de todos los países, especialmente a los proletarios de la URSS, eso fue una alianza con el proletariado de la URSS.

Cuando los proletarios de Europa occidental desorganizaban la intervención en la URSS, no transportaban armamento para los generales contrarrevolucionarios, organizaban comités de acción y socavaban la retaguardia de sus capitalistas, eso fue una ayuda a los proletarios de la URSS, eso fue una alianza de los proletarios de Europa occidental con los proletarios de la URSS. Sin esa simpatía y sin ese apoyo por parte de los proletarios de los países capitalistas, no habríamos podido ganar la guerra civil.

Cuando los proletarios de los países capitalistas envían a nuestro país toda una serie de delegaciones, controlan nuestra construcción y luego difunden la noticia de los éxitos de nuestra construcción por toda la Europa obrera, eso es una ayuda a los proletarios de la URSS, un apoyo grandísimo a los proletarios de la URSS, eso es una alianza con los proletarios de la URSS y un freno contra una posible intervención imperialista en nuestro país. Sin ese apoyo y sin ese freno, no tendríamos ahora la "tregua", y sin "tregua" no tendríamos un trabajo desplegado de construcción del socialismo en nuestro país.

Cuando los proletarios de la URSS fortalecen su dictadura, liquidan la ruina económica, despliegan la labor constructiva y logran éxitos en la construcción del socialismo, eso es el mayor apoyo a los proletarios de todos los países, a su lucha contra el capitalismo, a su lucha por el poder, pues la existencia de la República Soviética, su firmeza, sus éxitos en el frente de la construcción socialista son el factor más grande de la revolución mundial, que alienta a los proletarios de todos los países en su lucha contra el capitalismo. Difícilmente se puede dudar de que la destrucción de la República Soviética acarrearía la reacción más negra y más maligna en todos los países capitalistas.

La fuerza de nuestra revolución y la fuerza del movimiento revolucionario de los países capitalistas reside en este apoyo mutuo y en esta alianza de los proletarios de todos los países.

Tales son las diversas formas de alianza de los proletarios de la URSS con el proletariado mundial.

El error de la oposición consiste en que no comprende o no reconoce estas formas de alianza. La desgracia de la oposición consiste en que solo reconoce una forma de alianza, la forma del "apoyo estatal directo" del proletariado de la URSS por parte de los proletarios de Europa occidental, es decir, la forma que, por desgracia, no tiene aplicación hasta ahora, y la oposición hace depender directamente la suerte de la construcción socialista en la URSS de este apoyo en el futuro.

La oposición piensa que solo reconociendo esa forma de apoyo se puede conservar para el Partido la "perspectiva revolucionaria internacional". Pero yo ya he dicho que, en caso de que se prolongue la revolución mundial, tal posición puede conducir únicamente a concesiones ininterrumpidas de nuestra parte a los elementos capitalistas de nuestra economía y, en fin de cuentas, al capitulacionismo, al derrotismo.

Resulta, así pues, que el "apoyo estatal directo" del proletariado de Europa, propuesto por la oposición como única forma de alianza con el proletariado mundial, es, en caso de que se prolongue la revolución mundial, un encubrimiento del capitulacionismo.

La "perspectiva revolucionaria internacional" de Kámenev como encubrimiento del capitulacionismo: he ahí, resulta ser, adónde lleva las cosas Kámenev.

Por eso solo se puede admirar la valentía con que se presentó aquí Kámenev, acusando a nuestro Partido de nacional-reformismo.

¿De dónde ha sacado —por decirlo con más suavidad— tal valentía Kámenev, que nunca se ha distinguido entre nosotros ni por su espíritu revolucionario ni por su internacionalismo?

¿De dónde tal valentía en Kámenev, que siempre fue entre nosotros bolchevique entre los mencheviques y menchevique entre los bolcheviques? (Risas.)

¿De dónde ha sacado esta valentía Kámenev, a quien Lenin con toda razón llamó en su tiempo "esquirol" de la Revolución de Octubre?

Kámenev desea saber si el proletariado de la URSS es internacionalista. Debo declarar que el proletariado de la URSS no necesita el certificado de un "esquirol" de la Revolución de Octubre.

¿Quieren ustedes conocer la medida del internacionalismo del proletariado de la URSS? Pregunten a los obreros ingleses, pregunten a los obreros alemanes (atronadores aplausos), pregunten a los obreros chinos, y ellos les contarán sobre el internacionalismo del proletariado de la URSS.

4. La cuestión de la degeneración

Así pues, se puede considerar demostrado que la oposición se sitúa en la posición de la negación directa de la posibilidad de la construcción victoriosa del socialismo en nuestro país.

Pero la negación de la posibilidad de la construcción victoriosa del socialismo conduce a la perspectiva de la degeneración del Partido, y la perspectiva de la degeneración, a su vez, conduce al abandono del poder y a la cuestión de la formación de otro partido.

Trotski hizo como si no pudiera tomar en serio esta cuestión. Eso es un enmascaramiento.

No puede caber duda de que si no podemos construir el socialismo y la revolución en los demás países se prolonga, mientras tanto el capital crece en nuestro país al igual que crece la "fusión" de nuestra economía nacional con la economía capitalista mundial, entonces, desde el punto de vista de la oposición, solo quedan dos salidas:

a) o bien permanecer en el poder y aplicar una política de democracia burguesa, participar en un gobierno burgués, practicar, por tanto, el "milleranismo";

b) o bien retirarse del poder para no degenerar y, junto al partido oficial, formar un nuevo partido, que es lo que en realidad buscaba y sigue buscando, en el fondo, nuestra oposición.

La teoría de los dos partidos, o la teoría del nuevo partido, es el resultado directo de la negación de la posibilidad de la construcción victoriosa del socialismo, el resultado directo de la perspectiva de la degeneración.

Ambas salidas conducen al capitulacionismo, al derrotismo.

¿Cómo se planteaba la cuestión en el período de la guerra civil? La cuestión se planteaba así: si no logramos organizar un ejército y dar una respuesta a los enemigos, la dictadura del proletariado caerá y perderemos el poder. Entonces la guerra estaba en primer plano.

¿Cómo se plantea la cuestión ahora, cuando la guerra civil ha terminado y las tareas de la construcción económica han pasado a primer plano? Ahora la cuestión se plantea así: si no podemos construir la economía socialista, la dictadura del proletariado, al hacer concesiones cada vez más serias a la burguesía, deberá degenerar y arrastrarse a la cola de la democracia burguesa.

¿Pueden los comunistas acceder a aplicar una política burguesa bajo una dictadura del proletariado en degeneración?

No, no pueden ni deben.

De ahí la salida: retirarse del poder y crear un nuevo partido, despejando el camino al capitalismo en restauración.

El capitulacionismo como resultado natural de la posición actual del bloque oposicionista: tal es la conclusión.

IV. La oposición y la cuestión de la unidad del Partido

Paso a la última cuestión, la cuestión del bloque oposicionista y la unidad de nuestro Partido.

¿Cómo se formó el bloque oposicionista?

El Partido afirma que el bloque oposicionista se formó mediante el paso de la "nueva oposición", el paso de Kámenev y Zinóviev al lado del trotskismo.

Zinóviev y Kámenev lo niegan, insinuando que no fueron ellos quienes se acercaron a Trotski, sino Trotski quien se acercó a ellos.

Recurramos a los hechos.

He hablado de la resolución de la XIV Conferencia sobre la cuestión de la construcción del socialismo en nuestro país. He hablado de que Kámenev y Zinóviev renegaron de esta resolución, que no acepta ni puede aceptar Trotski, renegaron para acercarse a Trotski y pasar al lado del trotskismo. ¿Es verdad eso o no? Sí, es verdad. ¿Intentaron Kámenev y Zinóviev oponer algo a esta afirmación? No, no lo intentaron. Pasaron la cuestión en silencio.

Tenemos, además, la resolución de la XIII Conferencia de nuestro Partido, que califica el trotskismo de desviación pequeñoburguesa y de revisión del leninismo[33]. Esta resolución fue ratificada, como es sabido, por el V Congreso del Comintern. En mi informe dije que Kámenev y Zinóviev habían renegado de esta resolución, reconociendo en declaraciones especiales suyas la razón del trotskismo en su lucha con el Partido en 1923. ¿Es verdad eso o no? Sí, es verdad. ¿Intentaron Zinóviev y Kámenev oponer algo a esta afirmación? No, no lo intentaron. Respondieron con el silencio.

Más hechos. Kámenev escribía sobre el trotskismo en 1925 lo siguiente:

"El camarada Trotski se ha convertido en el canal por el que la espontaneidad pequeñoburguesa se manifiesta dentro de nuestro Partido. Todo el carácter de sus intervenciones, todo su pasado histórico muestra que esto es así. En su lucha contra el Partido se ha convertido ya en el país en un símbolo de todo lo que va dirigido contra nuestro Partido"... "Debemos tomar todas las medidas para preservar de la infección de esta doctrina no bolchevique a aquellas capas del Partido a las que está destinada, es decir, a nuestra juventud, a aquella composición futura que debe tomar en sus manos los destinos del Partido. Y por eso el reforzamiento de toda clase de explicaciones sobre lo incorrecto de las posiciones del camarada Trotski, sobre la necesidad de elegir entre el trotskismo y el leninismo, sobre la imposibilidad de combinar lo uno y lo otro (cursiva mía. I. St.), esto debe ser la tarea inmediata de nuestro Partido" (véase Kámenev, "El Partido y el trotskismo", compilación "Por el leninismo", págs. 84-86).

¿Tendrá Kámenev la valentía de repetir ahora estas palabras? Si está dispuesto a repetirlas, ¿por qué se encuentra ahora en bloque con Trotski? Si no se atreve a repetirlas, ¿no está claro que Kámenev se ha apartado de sus viejas posiciones y se ha pasado al lado del trotskismo?

Zinóviev escribía sobre el trotskismo en 1925:

"La última intervención del camarada Trotski ('Las lecciones de Octubre') no es otra cosa que una tentativa ya bastante abierta de revisar o incluso de liquidar directamente los fundamentos del leninismo (cursiva mía. I. St.). Pasará poquísimo tiempo y esto será claro para todo nuestro Partido y para toda la Internacional" (véase Zinóviev, "Bolchevismo o trotskismo", compilación "Por el leninismo", pág. 120).

Comparen esta cita de Zinóviev con la declaración de Kámenev en su discurso: "Estamos con Trotski porque él no revisa las ideas fundamentales de Lenin", y comprenderán toda la profundidad de la caída de Kámenev y Zinóviev.

Zinóviev escribía sobre Trotski en el mismo 1925:

"Ahora se decide la cuestión de qué es el PC(b) de Rusia en 1925. En 1903 se decidía por la actitud ante el primer artículo de los estatutos, y en 1925, por la actitud ante Trotski, ante el trotskismo. Quien dice que el trotskismo puede convertirse en un 'matiz legítimo' en el partido bolchevique, ése deja él mismo de ser bolchevique. Quien quiere construir ahora el Partido en alianza con Trotski, en colaboración con el trotskismo que actúa abiertamente contra el bolchevismo, se aparta de los fundamentos del leninismo (cursiva mía. I. St.). Hay que comprender que el trotskismo es una etapa superada, que construir el partido leninista ahora es posible solo contra el trotskismo" ("Pravda", 5 de febrero de 1925).

¿Tendrá Zinóviev la valentía de repetir ahora estas palabras? Si está dispuesto a repetirlas, ¿por qué se encuentra ahora en bloque con Trotski? Si no puede repetirlas, ¿no está claro que Zinóviev se ha apartado del leninismo y se ha pasado al trotskismo?

¿De qué hablan todos estos hechos?

De que el bloque oposicionista se formó mediante el paso de Kámenev y Zinóviev al lado del trotskismo.

¿Cuál es la plataforma del bloque oposicionista?

La plataforma del bloque oposicionista es una plataforma de la desviación socialdemócrata, una plataforma de la desviación de derecha en nuestro Partido, una plataforma de concentración de todas y cada una de las corrientes oportunistas para organizar la lucha contra el Partido, contra su unidad, contra su autoridad. Kámenev habla de la desviación de derecha en nuestro Partido, señalando con la cabeza hacia el Comité Central. Pero eso es un ardid, un ardid burdo y falso, cuyo fin es encubrir con acusaciones escandalosas contra el Partido el oportunismo del bloque oposicionista. En realidad, la expresión de la desviación de derecha en nuestro Partido es el bloque oposicionista. Nosotros juzgamos a la oposición no por sus declaraciones, sino por sus hechos. Y los hechos de la oposición dicen que ella es el punto de concentración y el foco de todos y cada uno de los elementos oportunistas, desde Ossovski y la "oposición obrera" hasta Souvarine y Maslov, Korsch y Ruth Fischer. La restauración del fraccionalismo, la restauración de la teoría de la libertad de fracciones en nuestro Partido, la concentración de todos los elementos oportunistas de nuestro Partido, la lucha contra la unidad del Partido, la lucha contra sus cuadros dirigentes, la lucha por la formación de un nuevo partido: he ahí adónde empuja ahora la oposición, a juzgar por la intervención de Kámenev. La intervención de Kámenev es en este sentido un punto de viraje de la "declaración" de la oposición de octubre de 1926 a la restauración de la línea escisionista de la oposición.

¿Qué es el bloque oposicionista desde el punto de vista de la unidad del Partido?

El bloque oposicionista es el embrión de un nuevo partido dentro de nuestro Partido. ¿Acaso no es un hecho que la oposición tenía su propio comité central y sus propios comités locales paralelos? La oposición aseguraba en su "declaración" del 16 de octubre de 1926 que había renunciado al fraccionalismo. ¿Pero acaso la intervención de Kámenev no dice que ha vuelto de nuevo a la lucha fraccional? ¿Qué garantía hay de que no haya restablecido ya la organización central y las organizaciones locales paralelas de la oposición? ¿Acaso no es un hecho que la oposición recaudaba cuotas especiales de miembros para su propia caja? ¿Qué garantía hay de que no haya emprendido de nuevo este camino escisionista?

El bloque oposicionista es el embrión de un nuevo partido que socava la unidad de nuestro Partido.

La tarea consiste en destruir este bloque y liquidarlo. (Atronadores aplausos.)

Camaradas, la dictadura del proletariado bajo el dominio del imperialismo en los demás países, cuando un solo país, un solo país, logró romper el frente del capital, la dictadura del proletariado en tales condiciones no puede existir ni un minuto sin la unidad del Partido, armado de una disciplina de hierro. Los intentos de socavar la unidad del Partido, los intentos de formar un nuevo partido deben ser destruidos de raíz si queremos conservar la dictadura del proletariado, si queremos construir el socialismo.

Por eso la tarea consiste en liquidar el bloque oposicionista y afianzar la unidad de nuestro Partido.

V. Conclusión

Termino, camaradas.

Si se hace el balance de los debates, se puede llegar a una conclusión general, que no admite ninguna duda, a saber: la conclusión de que el XIV Congreso de nuestro Partido tenía razón al decir que la oposición padece de incredulidad en las fuerzas de nuestro proletariado, de incredulidad en la posibilidad de la construcción victoriosa del socialismo en nuestro país.

Éste es el sedimento general de la impresión y la conclusión general que no podía por menos de formarse entre los camaradas.

Así pues, ante ustedes se alzan dos fuerzas. De un lado, nuestro Partido, que conduce con firmeza al proletariado de la URSS hacia adelante, que construye el socialismo y llama a los proletarios de todos los países a la lucha. Del otro lado, la oposición, que cojea detrás de nuestro Partido como un anciano decrépito, con reumatismo en las piernas, dolor de espalda y jaqueca, una oposición que siembra por doquier el pesimismo y envenena la atmósfera con la charla de que entre nosotros nada saldrá con el socialismo en la URSS, de que allí, entre la burguesía, todo va bien, mientras que entre nosotros, los proletarios, todo va mal.

Tales son, camaradas, las dos fuerzas que se alzan ante ustedes. Ustedes deben hacer su elección entre ellas. (Risas.)

No dudo de que ustedes harán la elección correcta. (Aplausos.)

La oposición, en su ceguera fraccional, considera nuestra revolución como algo privado de toda fuerza independiente, como algo así como un suplemento gratuito a la futura revolución aún no victoriosa en Occidente.

El camarada Lenin no veía así nuestra revolución, la República de los Soviets. El camarada Lenin consideraba a la República de los Soviets una antorcha que ilumina el camino a los proletarios de todos los países.

He aquí lo que decía al respecto el camarada Lenin:

"El ejemplo de la República Soviética estará ante ellos (es decir, ante los proletarios de todos los países. I. St.) por largo tiempo. Nuestra república socialista de los Soviets se mantendrá firme, como una antorcha del socialismo internacional y como ejemplo ante todas las masas trabajadoras. Allí hay riñas, guerra, derramamiento de sangre, sacrificio de millones de personas, explotación del capital; aquí hay la verdadera política de paz y la república socialista de los Soviets" (véase t. XXII, pág. 218).

En torno a esta antorcha se han formado dos frentes: el frente de los enemigos de la dictadura proletaria, que se esfuerzan por desprestigiar esta antorcha, hacerla vacilar y apagarla, y el frente de los amigos de la dictadura del proletariado, que se esfuerzan por sostener la antorcha y avivar su llama.

La tarea consiste en sostener esta antorcha y afianzar su existencia en nombre de la victoria de la revolución mundial.

¡Camaradas! No dudo de que ustedes tomarán todas las medidas para que esta antorcha arda e ilumine el camino a todos los oprimidos y esclavizados.

No dudo de que ustedes tomarán todas las medidas para que la llama de esta antorcha se avive al máximo para espanto de los enemigos del proletariado.

No dudo de que ustedes tomarán todas las medidas para que antorchas semejantes se enciendan en todas las partes del mundo para alegría de los proletarios de todos los países. (Aplausos prolongados que no cesan durante largo rato. Todos los delegados se levantan y entonan la "Internacional". Triple "¡hurra!")

Pravda, núms. 294, 295 y 296;

19, 21 y 22 de diciembre de 1926