He leído hoy su artículo en “Pravda” (núm. 232, 8 de octubre de 1926). Me parece bueno. Pero hay un lugar equivocado que estropea todo el cuadro. Usted dice que apenas hace un año Trotski “subrayaba que el proletariado no debe tener ninguna duda respecto a que en nuestro país, técnicamente atrasado, podemos ir edificando el socialismo, podemos asegurar, con nuestras fuerzas interiores, la ofensiva victoriosa de los elementos socialistas de la economía por los cauces de la Nep”. Opone usted, luego, esta tesis a la de Smilga acerca de que “en nuestro país, técnicamente atrasado, es imposible llevar a cabo la edificación del socialismo” y afirma que en este problema hay contradicción entre Smilga y Trotski. Esto, naturalmente, no es cierto, ya que aquí no hay ninguna contradicción. Primero. Trotski no ha dicho nunca -ni en el folleto “¿Hacia el socialismo o hacia el capitalismo?” ni en posteriores escritos- que, en nuestro país, técnicamente atrasado, podamos llevar a cabo la edificación del socialismo. Ir edificando el socialismo y llevar a cabo la edificación del socialismo son dos cosas distintas. Ni Zinóviev ni Kámenev niegan, ni han negado nunca, que podamos comenzar a edificar el socialismo en nuestro país, porque sería una estupidez negar el hecho, evidente para todos, de que en nuestro país se está edificando el socialismo. Pero niegan resueltamente la tesis de que podamos llevar a cabo la edificación del socialismo. A Zinóviev, Kámenev, Trotski, Smilga y otros los une, en esta cuestión, su actitud negativa respecto a la tesis de Lenin de que podemos llevar a cabo la edificación del socialismo, de que tenemos “todo lo imprescindible para edificar la sociedad socialista completa”. Los une el que consideran posible “edificar la sociedad socialista completa” sólo con la victoria de la revolución socialista en los principales países de Europa.

Por eso es completamente erróneo contraponer Trotski a Smilga en el problema de la edificación completa del socialismo en nuestro país. Segundo. Puestos a ser exactos, hay que decir que Trotski jamás ha afirmado que, “en nuestro país, técnicamente atrasado..., podemos asegurar, con nuestras fuerzas interiores, la ofensiva victoriosa de los elementos socialistas de la economía por los cauces de la Nep”. La frase de Trotski sobre la “música histórica del socialismo en crecimiento” es una huera evasiva diplomática para no dar una respuesta afirmativa a la cuestión de si es posible la edificación victoriosa del socialismo en nuestro país. Trotski elude el problema y usted toma por oro de ley esa evasiva. Otra frase de Trotski a propósito de que “no puede haber ninguna razón para temer sorpresas de cualquier género, ya que se trata de factores interiores de nuestra economía”, no da una solución al problema, sino que lo solapa cobardemente. Trotski puede decir que vamos hacia el socialismo. Pero nunca ha dicho ni dirá, si mantiene su actual posición, que “podemos asegurar, con nuestras fuerzas interiores, la ofensiva victoriosa de los elementos socialistas de la economía por los cauces de la Nep”, que podemos, en consecuencia, llegar al socialismo sin la previa victoria de éste en los países avanzados de Europa. Pero, en cambio, Trotski ha dicho reiteradamente lo contrario de lo que usted le atribuye. Recuerde siquiera sea su discurso en el Pleno de abril del C.C. (1926), donde negó la posibilidad de que en nuestro país se produzca la ofensiva económica necesaria para la edificación victoriosa del socialismo. Resulta que usted, sin proponérselo, ha retocado a Trotski y, por decirlo así, lo ha calumniado. J. Stalin. 8 de octubre de 1926.

Se publica por primera vez.