He tardado más de la cuenta en responderle. Discúlpeme. 1) La crítica que Lenin hizo en 191249 de Sun Yat-sen no ha envejecido, naturalmente, y sigue en vigor. Pero esa crítica se refería al viejo Sun Yat-sen; y éste no permaneció siempre inmóvil: iba adelante y se desarrollaba como todo en el mundo. Después de Octubre, sobre todo en 1920 y 1921, Lenin manifestó gran estimación por Sun Yat-sen, debido, principalmente, a que éste había empezado a acercarse a los comunistas de China y a colaborar con ellos, circunstancia que debe tenerse en cuenta cuando se habla de Lenin y del sunyatsenismo. ¿Significa esto que Sun Yat-sen fuese comunista? No, no significa tal cosa. La diferencia entre el sunyatsenismo y el comunismo (marxismo) sigue en pie. Si, a pesar de todo, los comunistas de China colaboran con los kuornintanistas en un solo partido, en el partido del Kuomintang, eso se debe a que los tres principios de Sun Yat-sen -democracia, nacionalidad y socialismo- son una base perfectamente aceptable para la labor conjunta de los comunistas y los sunyatsenistas en el partido del Kuomintang, en esta fase concreta del desarrollo de la revolución china.

Carece de todo fundamento cuanto se diga acerca de que Rusia estuvo también un tiempo ante la revolución democrático-burguesa y, sin embargo, comunistas y eseristas no constituyeron entonces un partido común. Ello fue debido a que Rusia no era un país oprimido en el aspecto nacional (la propia Rusia se hallaba dispuesta a oprimir a otras naciones), por lo que no tenía el poderoso factor nacional, que atrae a un campo único a las fuerzas revolucionarias del país, mientras que en la China de nuestros días el factor nacional, además de existir, es el predominante (lucha contra los opresores imperialistas), el que determina el carácter de las relaciones entre las fuerzas revolucionarias de China dentro del Kuomintang. 2) Mi informe ante el XIV Congreso no dice ni una palabra de “concesiones al Japón”, y menos aún “a costa de China”. Eso es poco serio, camarada Chugunov. Yo hablo allí únicamente de relaciones amistosas con el Japón. ¿Y qué significa eso de relaciones amistosas, desde el punto de vista de la diplomacia? Significa que no queremos guerra con el Japón, que estamos por una política de paz. 3) Respecto de la política ambigua de Norteamérica, esa ambigüedad es tan clara e indudable, que no requiere explicaciones. Con saludos comunistas J. Stalin. 9 de abril de 1927.

Se publica por primera vez.