Respondiendo a la pregunta de varios representantes de la prensa extranjera en Moscú (Associated Press, agencia Wolff, “Neue Freie Presse”, etc.) con motivo de los apócrifos “artículos de Stalin”, considero necesario manifestar lo siguiente. No creo que sea ya necesario refutar a los falsificadores del “New York American”, de la agencia Wide World News o de la Anglo-American Newspaper Service, que propalan toda clase de patrañas en forma de unos inexistentes “artículos de Stalin” sobre las “fuerzas aéreas” de la U.R.S.S., sobre la “reconciliación” del Poder Soviético con la “Iglesia ortodoxa”, sobre la “devolución” a los capitalistas, de las “posesiones petrolíferas” en la U.R.S.S., etc. No es necesario refutarlos, pues estos señores se desenmascaran ellos mismos en la prensa precisamente como falsificadores profesionales, que viven del comercio de falsificaciones. Basta repasar las “explicaciones” dadas por estos señores hace unos días en la prensa, en las que intentan “justificar” sus fraudes, para comprender que no se trata de periodistas, sino de bandidos de la pluma. No obstante, respondiendo a la pregunta de los representantes de la prensa, estoy dispuesto a manifestar que: a) jamás he visto a ningún “Hermann Gottfrei” ni a ninguno de los demás periodistas extranjeros que supuestamente me han interviuvado; h) en el año último no he concedido ninguna interviú a estos señores ni a ningún otro representante de la prensa extranjera; c) no he pronunciado ningún discurso en el “Presídium del Soviet de Moscú” ni en el “Comité de Moscú” del Partido, ni sobre la “devolución”, a los capitalistas, de las “posesiones petrolíferas” en la U.R.S.S., ni sobre la “Iglesia ortodoxa”, ni sobre las “fuerzas aéreas” de la U.R.S.S.; d) no he dado a la prensa ningún “artículo” o “suelto” en este sentido. Los señores del “New York American”, de Wide World News y de Anglo-American Newspaper Service engañan a los lectores asegurando que los apócrifos “artículos de Stalin” no han sido desmentidos en su día desde Moscú. Los “artículos” apócrifos sobre las “fuerzas aéreas” de la U.R.S.S. y sobre la “reconciliación” con la “Iglesia ortodoxa” conociéronse en Moscú a fines de noviembre de 1927.

Entonces mismo fueron denunciados por el Comisariado del Pueblo de Negocios Extranjeros como una falsificación, lo cual se comunicó al representante de la Associated Press en Moscú, señor Reswick. Con este motivo, el señor Reswick envió ya entonces a la agencia Associated Press el siguiente telegrama, fechado el 1 de diciembre: “Hoy me han declarado en el Comisariado del Pueblo de Negocios Extranjeros que aquí se piensa en serio interponer demanda judicial en Nueva York contra el “New York American” y los periódicos de Hearst en general, para poner fin a la difusión de artículos con la firma de Stalin. Las autoridades impugnan con particular energía el suelto aparecido en el “New York American” del 6 de noviembre, titulado “Empleo de la Iglesia para apoyo de los Soviets”, supuesto informe secreto de Stalin en una reunión del Presídium de Moscú. Según indica el Comisariado del Pueblo de Negocios Extranjeros, los artículos son una pura invención. Reswick, 1 de diciembre de 1927. ¿Fue publicado este telegrama en los Estados Unidos? Y si no lo fue, ¿por qué? ¿No será porque la publicación del telegrama del señor Reswick habría quebrantado la fuente de ingresos del húngaro norteamericano o norteamericano húngaro, señor Korda? No es la primera vez que el “New York American” intenta lucrarse falsificando inexistentes “interviús” y “artículos” de Stalin. Sé, por ejemplo, que, en junio de 1927, el “New York American” publicó una falsa “interviú concedida por Stalin” a un tal Cecil Winchester acerca de la “ruptura con Inglaterra”, de la renuncia a la “revolución mundial”, del registro de la Arcos, etc. Argus Clipping Bureau me rogó entonces, con este motivo, que confirmase la autenticidad de la “interviú” y me invitaba a ser cliente suyo. Sin la menor duda de que se trataba de un fraude, envié entonces mismo al “Daily Worker» de Nueva York el siguiente mentís: “Estimados camaradas: Argus Clipping Bureau me ha enviado un recorte del “New York American” (del 12 de junio de 1927) con la interviú que supuestamente concedí yo a un tal Cecil Winchester.

Por la presente declaro que jamás he visto a ningún Cecil Winchester, no he concedido ninguna interviú ni a él ni a nadie y no tengo absolutamente nada que ver con el “New York American”. Si Argus Clipping Bureau no es una oficina de truhanes, hay que pensar que la han inducido a error los truhanes y chantajistas relacionados con el “New York American”. J. Stalin. 11 de julio de 1927”. No obstante, los falsificadores de la organización del señor Korda continúan sus fraudes... ¿Cuál es el objetivo de esos fraudes? ¿Qué se proponen con sus falsificaciones Korda y Cía.? ¿Quizá el sensacionalismo? No, no sólo sensacionalismo. Su finalidad consiste en atenuar la impresión que ha producido la delegación de la U.R.S.S. en Ginebra con su declaración sobre el desarme completo. ¿Lograrán su objetivo? ¡Claro que no! La falsificación será desenmascarada (lo ha sido ya), y quedarán los hechos. Y los hechos dicen que la U.R.S.S. es el único país del mundo que sigue una auténtica política de paz, que la U.R.S.S. es el único país del mundo que ha planteado de un modo honrado el problema de un verdadero desarme. El que los agentes del capital se vean obligados a recurrir, en su lucha contra la política de paz de la U.R.S.S., a los servicios de todo género de individuos sospechosos y de diversos bandidos de la pluma, es un hecho que demuestra mejor que nada la potencia moral y la fuerza de principio de la actitud adoptada por la delegación de la U.R.S.S. en Ginebra en el problema del desarme. 16 de diciembre de 1927. J. Stalin.

Publicado el 18 de diciembre de 1927 en el núm. 290 de “Pravda”.