La matanza de los obreros del Lena, en abril de hace 15 años, fue uno de los crímenes más sangrientos de la autocracia zarista. El proletariado triunfante no ha olvidado la valiente lucha de los camaradas caídos en la lejana taigá, víctimas de las balas del zarismo. Mirando el camino recorrido, los obreros de la Unión Soviética pueden decir: los obreros de Bodaibo no derramaron ni una gota de sangre en vano, pues los enemigos del proletariado han sido castigados y el proletariado ha obtenido ya la victoria sobre ellos. Ahora, libres del yugo del zar y de los capitalistas, podéis obtener oro en las orillas del Vitim no para enriquecer a parásitos, sino para fortalecer el poderío de vuestro propio Estado, del primer Estado obrero del mundo. ¡Honor y gloria a los caídos en la lucha por el triunfo de la clase obrera! Al saludaros, queridos camaradas, en este día de recordación de la heroica lucha de los camaradas caídos, me permito expresar la seguridad de que continuaréis firmes e inquebrantables la lucha por la victoria completa del socialismo en nuestro país. J. Stalin. 22 de febrero de 1927.

Publicado el 17 de abril de 1927 en el núm. 87 del periódico “Lenshi Shajtior” (Bodaibo).