Discurso en el Pleno solemne del Soviet de Moscú, con motivo del décimo aniversario del Ejército Rojo, 25 de febrero de 1928. Camaradas: Permitidme que salude, en nombre del Comité Central de nuestro Partido, a los combatientes de nuestro Ejército Rojo, a los combatientes de nuestra Flota Roja, a los combatientes de nuestra Aviación Roja y, finalmente, a nuestros jóvenes que van a ser llamados a filas, a los obreros armados de la U.R.S.S. El Partido se enorgullece de haber logrado crear, con la ayuda de los obreros y de los campesinos, el primer Ejército Rojo del mundo, que ha defendido y salvaguardado, en grandiosas batallas, la libertad de los obreros y campesinos. El Partido se enorgullece de que el Ejército Rojo haya logrado recorrer con honor el duro camino de las cruentas batallas libradas contra los enemigos interiores y exteriores de la clase obrera y de los campesinos de nuestro país; de que haya sabido convertirse en una gigantesca fuerza revolucionaria de combate, terror de los enemigos de la clase obrera y alegría de todos los oprimidos y esclavizados.

El Partido se enorgullece de que el Ejército Rojo, después de haber recorrido un largo camino para liberar a los obreros y campesinos del yugo de terratenientes y capitalistas, haya conquistado, en fin, el derecho a celebrar el décimo aniversario de su existencia. ¿En qué consiste, camaradas, la fuerza, en qué reside el origen del poderío de nuestro Ejército Rojo? ¿Cuáles son las particularidades que diferencian cardinalmente a nuestro Ejército Rojo de todos los ejércitos habidos en el mundo? ¿Cuáles son las particularidades que dan origen a la fuerza y al poderío de nuestro Ejército Rojo? La primera particularidad principal de nuestro Ejército Rojo consiste en que es un ejército de obreros y campesinos liberados, el ejército de la Revolución de Octubre, el ejército de la dictadura del proletariado. Todos los ejércitos que han existido bajo el capitalismo hasta el presente, sea cual fuere su composición, han sido ejércitos que afianzaban el poder del capital. Han sido y son ejércitos de la dominación del capital. Los burgueses de todos los países mienten al afirmar que el ejército es políticamente neutral.

Eso es falso. Cierto es que, en los Estados burgueses, el ejército carece de derechos políticos, está colocado al margen de las lides políticas. Pero eso no significa, en modo alguno, que sea políticamente neutral. Por el contrario, siempre y en todas partes, en todos los países capitalistas, el ejército ha sido y es arrastrado a la lucha política, sirviendo de instrumento de represión contra los trabajadores. ¿No es, acaso, cierto que el ejército reprime allí a los obreros, que es un baluarte de los señores? A diferencia de esos ejércitos, nuestro Ejército Rojo tiene la particularidad de ser un instrumento de afirmación del Poder de los obreros y los campesinos, un instrumento de afirmación de la dictadura del proletariado, de la liberación de los obreros y campesinos del yugo de los terratenientes y los capitalistas. Nuestro ejército es el ejército de la liberación de los trabajadores. ¿Os habéis fijado, camaradas, en que antes de la Revolución, y aun ahora en los países capitalistas, el pueblo temía y sigue temiendo al ejército; en que entre ejército y pueblo existe una barrera, que separa al uno del otro?

¿Y qué es lo que ocurre en nuestro país? En nuestro país, por el contrario, el pueblo y el ejército constituyen un todo, una sola familia. En ninguna parte del mundo trata el pueblo al ejército con tanto cariño y tanta solicitud como en nuestro país. Amamos nuestro ejército, lo estimamos y nos preocupamos de él. ¿Por qué? Porque, por primera vez en el mundo, los obreros y los campesinos han creado su ejército propio, que no está al servicio de los amos, sino de los que eran esclavos, de los obreros y campesinos ahora emancipados: Este es el origen, de la fuerza de nuestro Ejército Rojo. ¿Y qué significa el cariño del pueblo hacia su ejército? Significa que ese ejército tendrá la más sólida de las retaguardias, que ese ejército es invencible. ¿Qué es un ejército sin retaguardia sólida? Nada. Los ejércitos más grandes, los ejércitos mejor armados se desmoronaron, convertidos en polvo, por no tener una retaguardia sólida, por no contar con el apoyo y la simpatía de la retaguardia, de la población trabajadora. Nuestro ejército es el único del mundo

que goza de la simpatía y el apoyo de los obreros y campesinos. En ello reside su fuerza, su poderío. Esto es, ante todo, lo que diferencia a nuestro Ejército Rojo de todos los demás ejércitos que ha habido y hay en el mundo. La aspiración del Partido, su tarea, consiste en que nuestro Ejército Rojo conserve y consolide esta particularidad propia, esta identificación y unión fraternal con los obreros y campesinos. La segunda particularidad de nuestro Ejército Rojo consiste en que es el ejército de la fraternidad de las naciones de nuestro país, el ejército de la liberación de las naciones antes oprimidas de nuestro país, el ejército de la defensa de la libertad y de la independencia de las naciones de nuestro país. Antes de la Revolución, los ejércitos se educaban, por lo general, en un espíritu imperialista, en un espíritu de conquista, en el sentido de la necesidad de sojuzgar a las naciones débiles. Esto, justamente, explica que los ejércitos de tipo viejo los ejércitos capitalistas, fueran al mismo tiempo ejércitos de opresión nacional, de opresión colonial.

En ello residía una de sus principales debilidades. Nuestro ejército se diferencia radicalmente de los ejércitos de opresión colonial. Su esencia toda, toda su estructura descansan en la consolidación de los lazos de amistad entre las naciones de nuestro país, en la idea de liberación de los pueblos oprimidos, en la idea de defensa de la libertad y de la independencia de las repúblicas socialistas que forman la Unión Soviética. En ello consiste la segunda fuente principal de la fuerza y del poderío de nuestro Ejército Rojo. En ello reside la garantía de que nuestro ejército, en un momento crítico, tendrá el apoyo más decidido de los millones de seres de todas las naciones y nacionalidades que pueblan nuestro inmenso país. La aspiración del Partido, su tarea, consiste en que nuestro Ejército Rojo conserve y consolide también esta particularidad. Finalmente, la tercera particularidad del Ejército Rojo. Consiste esta particularidad en la formación y el fortalecimiento del espíritu internacionalista en nuestro Ejército, en el internacionalismo de que todo él está impregnado.

En los países capitalistas, los ejércitos se educan generalmente en un espíritu de odio hacia los demás pueblos, en un espíritu de odio hacia los otros Estados, en un espíritu de odio hacia los obreros y campesinos de los demás países. ¿Con qué objeto? Para convertir el ejército en un rebaño sumiso, en caso de colisión armada entre los Estados, entre las potencias, entre los países. A ello se debe la debilidad de todos los ejércitos capitalistas. Nuestro ejército se asienta en bases completamente distintas. La fuerza de nuestro Ejército Rojo consiste en que se educa, desde el mismo día de su nacimiento, en el espíritu del internacionalismo, en el respeto hacia los demás pueblos, en un espíritu de cariño y respeto a los obreros de todos los países, en el espíritu del mantenimiento y la afirmación de la paz entre los países. Y precisamente porque nuestro ejército se educa en el espíritu del internacionalismo, en el espíritu de la unidad de intereses de los obreros de todos los países, justamente por ello, es el ejército de los obreros de todos los países.

Y el que de esta circunstancia dimanan la fuerza y el poderío de nuestro ejército ya lo comprobarán los burgueses de todos los países, si se atreven a agredir a nuestro país, pues entonces verán que nuestro Ejército Rojo, educado en el espíritu del internacionalismo, cuenta con innumerables amigos y aliados en todas las partes del mundo, desde Shanghái hasta Nueva York y desde Londres hasta Calcuta. He aquí, camaradas, la tercera particularidad fundamental que penetra el espíritu de nuestro ejército y le presta fuerza y poderío. La aspiración del Partido, su tarea, consiste en que nuestro ejército conserve y consolide también esta particularidad. A estas tres particularidades debe nuestro ejército su fuerza y su poderío. A estas tres particularidades obedece también que nuestro ejército sepa adónde va, pues no lo forman soldados de plomo, sino hombres conscientes, que comprenden adónde deben ir y por qué deben combatir. Y un ejército que sabe por qué lucha, es invencible, camaradas. He ahí por qué nuestro Ejército Rojo tiene todas las razones para ser el mejor ejército del mundo. ¡Viva nuestro Ejército Rojo! ¡Vivan sus combatientes! ¡Vivan sus jefes! ¡Viva la dictadura del proletariado, que creó el Ejército Rojo, lo llevó al triunfo y lo ha coronado de gloria! (Clamorosos y prolongados aplausos.)

Publicado el 28 de febrero de 1928 en el núm. 60 de “Pravda”.