¡Hola, Anastás!
1) Leí tu nota sobre la "reforma" monetaria y la respuesta de Briujánov. Pienso que no podemos ni debemos llevar a cabo en este momento ninguna reforma monetaria. Señalas bien en la nota los resultados negativos de nuestro "sistema". Pero el remedio que propones (la "devaluación") va mucho más allá de los límites de la tarea planteada y acarrea (acarreará obligatoriamente) toda una serie de resultados financiero-económicos y políticos negativos, que (es decir, los resultados) se agravarán en las condiciones de las dificultades actuales. ¿Para qué, en realidad, se necesita todo este zarandeo? ¿Por la consulta de los estadounidenses sobre la madera?
A propósito, en tu representación en Estados Unidos tienes puros alarmistas que, además, no saben ocultar su pánico ante los enemigos.
Pero la consulta de los estadounidenses es una bagatela: a Estados Unidos se le puede rodear por otros caminos. ¿Quizás porque revenden los chervónets a los concesionarios? Pero ¿acaso no tenemos medios para localizar este asunto por otros caminos?
2) Pienso que el bloqueo crediticio es un hecho. Era de esperar en las condiciones de dificultades con el grano. Los alemanes nos perjudican especialmente porque quisieran vernos completamente aislados para así obligarnos más fácilmente a aceptar el monopolio alemán en nuestras relaciones con Occidente (incluyendo Estados Unidos). Por lo tanto: a) no se puede confiar en los alemanes (Krestianski es malo precisamente porque confía ciegamente en los alemanes), b) hay que estar alerta y tener paciencia, no asustarse de las dificultades, porque el pánico ante las dificultades no las alivia sino que las agrava, c) es mejor reducir el plan de importaciones y crear reservas que rendirse ante los alemanes. Solo bajo estas condiciones podremos conservar la libertad de acción en Occidente... La situación puede aliviarse un poco ahora bajo dos condiciones: a) si firmamos el maldito pacto Kellogg, que (es decir, el pacto) tiene para nosotros la importancia de que puede atar en cierta medida a Polonia (y también a Inglaterra) en cuanto a una agresión contra la URSS y así neutralizar un poco las actuales relaciones de inquietud e incertidumbre, b) si logramos exportar aunque sea cebada por 20 o 30 millones de rublos.
3) Pienso que con el grano las cosas serán difíciles aún dos o tres semanas. Después irá mejor. ¿Quizás sea para mejor? ¿Por qué? Porque se conservará el grano y al final del año podemos tener reservas. Lo principal es aguantar estas 2-3 semanas, apretarse y aguantar. Hay que enviar ahora mismo trabajadores de grano al Volga, a Kazajistán, a los Urales, a Siberia. La Región Central de Tierra Negra (Región Central de Chernozem. — Red.), Ucrania, el Cáucaso Norte, que no se nos van a escapar, también, pienso, se pondrán en marcha.
En fin, aguanta y no te desanimes: la nuestra tiene que ganar.
Tu
I. Stalin
28/VIII.28
P.S. Me parece, no sé por qué, que a pesar de la gravedad de la enfermedad, Sergo saldrá adelante. Comunícame sobre su salud en cuanto recibas noticias.
I. St
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Pribýtkov V.V. El Aparato. San Petersburgo, 1995. P. 87–90.