¡Tatka!
¿Cómo van tus asuntos, cómo llegaste?
Resulta que mi primera carta (la extraviada) la recibió tu madre en el Kremlin. ¡Hay que ser tonta para recibir y abrir cartas ajenas!
Me estoy recuperando poco a poco.
Un beso.
Tu
Iósif
.
Iósif Stalin en los brazos de la familia. Del archivo personal. P. 24–25.
AP RF F. 45. Op. 1. D. 1550. L. 15.