La preparación de cuadros nuevos de la industria socialista procedentes del seno de la clase obrera y de los trabajadores en general, capaces de dirigir las empresas tanto en el sentido social y político como en el de producción y técnico, es una tarea primordial del momento. Sin cumplir esa tarea, es imposible transformar la U.R.S.S. de país atrasado en país adelantado, de país agrario en país industrial, en país de la electricidad y del metal, en país de máquinas y de tractores. La Academia Industrial es una de las forjas más importantes de nuestro país para la capacitación de esos cuadros. La primera promoción de la Academia Industrial es la primera flecha que dispara al campo de nuestros enemigos, al campo de la rutina en la producción y del atraso técnico. Confiemos en que los nuevos dirigentes de la industria, que hoy abandonan los muros de la Academia, darán ejemplos prácticos de entusiasmo en el trabajo y de auténtica actividad revolucionaria para aplicar el ritmo bolchevique de edificación. Un saludo a la primera promoción de la Academia Industrial, que proporciona al país un nuevo destacamento bolchevique de dirigentes de nuestra industria socialista bien pertrechados de conocimientos técnicos. J. Stalin. 25 de abril de 1930.

Publicado el 26 de abril de 1930 en el núm. 115 de “Pravda”.