Creo que hasta el Onega se puede construir. En cuanto a la parte norte del canal, por ahora limitarse a la exploración, teniendo en cuenta su construcción principalmente con fuerzas del GPU. Al mismo tiempo hay que encargar que se recalculen una vez más los gastos de la primera parte. 20 millones más 70 millones. Demasiado.

Cartas de I.V. Stalin a V.M. Mólotov. 1925–1936. P. 214–215.

RGASPI. F. 558. Op. 1. D. 5388.

NOTA

El 5 de mayo de 1930 el PB reconoció la conveniencia de la construcción de todo el Canal Báltico-Mar Blanco. En la resolución se decía:

"En los cálculos para la elaboración de los planes de trabajo de la construcción de la parte sur del canal, partir de la necesidad de:

1) comenzar las obras de construcción de esta parte del canal (de Leningrado al lago Onega) a partir del próximo año económico y terminarlas en el plazo de dos años; 2) realizar las obras con el cálculo de excavar un canal de profundidad que permita el paso de buques con un calado de 18 pies.

El coste total de todas las obras de construcción de la parte sur del canal no debe superar los 60 millones de rublos.

Encargar al NKPS con la participación del departamento militar y del OGPU la realización de prospecciones geológicas para la excavación de la parte norte del canal (del lago Onega al Mar Blanco)".

Al determinar el coste de las obras de construcción de la parte norte del canal, se decidió tener en cuenta la posibilidad de emplear a reclusos en estas obras.

Al dorso de la nota, la respuesta de Mólotov: "Tengo dudas sobre la conveniencia del canal. He leído la nota. La parte económica no está elaborada (no está clara). ¿No convendría encargar que se trabaje más a fondo? Mólotov".

El 5 de octubre de 1930 el PB propuso al OGPU atenerse estrictamente a la resolución del 5 de mayo de 1930, y aplazar la cuestión de las asignaciones para la construcción del canal Báltico-Mar Blanco hasta el examen de las cifras de control para 1931.

Véase: Carta a V.M. Mólotov 7 de septiembre de 1930.