(Leningrado, Consejo Sindical Regional) Copia al camarada Kírov, secretario del Comité Regional del P.C.(b) de la U.R.S.S. Camarada Rafaíl: Por falta de tiempo, le contesto brevemente: 1) No hay ni puede haber ninguna analogía entre la intervención del C.C. en marzo de este año contra los extremismos en el movimiento koljósiano y el período de Brest-Litovsk o el período de la implantación de la Nep. Entonces se trataba de un viraje en la política. Ahora, en marzo de 1930, no ha habido ningún viraje en la política. Hemos sujetado a los camaradas que fueron demasiado lejos, y nada más. Por tanto, carecen de valor todas sus consideraciones basadas en una analogía, aunque incompleta. 2) Hubo, en afecto, un viraje en la política relativa al movimiento koljósiano (en relación con el viraje de las masas de campesinos medios hacia los koljóses), pero no en marzo de 1930, sino en la segunda mitad de 1929. Ese viraje en la política se inició ya en el XV Congreso de nuestro Partido (v. la resolución “Sobre el trabajo en el campo”). Dicho viraje adoptó un carácter puramente práctico, como dije ya, a fines de 1929. Deberá saber usted que el C.C. dio a la nueva política una forma precisa y estableció el ritmo del movimiento koljósiano para las distintas zonas de la U.R.S.S. en su conocida disposición del 5 de enero de 1930. Los hechos evidencian que esa disposición del C.C. ha demostrado ser plenamente acertada en todos sus puntos. ¿Ha incurrido el C.C., en este sentido, en algún retraso respecto de la marcha del movimiento?

Yo opino que, en cuanto a la previsión teórica y a la elaboración de la correspondiente orientación política, no se ha producido el más pequeño retraso. ¿Se han retrasado destacamentos considerables del Partido y algunos miembros del C.C. en su política práctica? Indudablemente que sí. En el caso contrario, no existiría la lucha por la línea general del Partido y contra las desviaciones ni en el Partido ni en el propio C.C. 3) ¿Es posible que un partido gobernante capte en el acto los nuevos procesos que surgen de la vida y que, también de manera fulminante, los refleje en su política práctica? Me parece que es imposible. Es imposible, porque al principio se producen los hechos, luego viene su reflejo en la conciencia de los hombres más avanzados del Partido, y sólo después llega el momento en que los nuevos procesos son comprendidos por la masa de miembros del Partido. ¿Recuerda a Hegel: “el búho de Minerva sólo levanta el vuelo de noche”? Con otras palabras: la conciencia se retrasa algo de los hechos. En este sentido, la diferencia entre el viraje de nuestra política en la segunda mitad de 1929 y los virajes del tiempo de Brest-Litovsk y de la implantación de la Nep consiste en que, en la segunda mitad de 1929, el Partido comprendió antes que durante los virajes de Brest-Litovsk y de la implantación de la Nep los nuevos procesos operados en la realidad objetiva. Ello se explica por la razón de que, en este tiempo, el Partido ha sabido mejorar y se ha elevado la sensibilidad de sus cuadros. Con saludos comunistas, J. Stalin. 31 de mayo de 1930.

Se publica por primera vez.