Lee cuanto antes las declaraciones de Kakurin-Troitski (profesores de la Academia Militar. — Red.) y piensa en las medidas para liquidar este desagradable asunto. Este material, como ves, es estrictamente secreto: lo conocen Mólotov, yo, y ahora lo conocerás tú. No sé si Klim está enterado de esto. Resulta, pues, que Tujachevski cayó prisionero de elementos antisoviéticos y fue minuciosamente trabajado también por elementos antisoviéticos de las filas de los derechistas.

Así se desprende de los materiales. ¿Es posible? Por supuesto que es posible, puesto que no está excluido. Por lo visto, los derechistas están dispuestos a llegar incluso a una dictadura militar con tal de librarse del CC, de los koljoses y sovjoses, de los ritmos bolcheviques de desarrollo de la industria.

Como ves, las declaraciones de Orlov y Smírnov (sobre la detención del Buró Político) y las declaraciones de Kakurin y Troitski (sobre los planes y "concepciones" de Trotski) tienen como fuente el mismo medio nutricio: el campo de los derechistas. Estos señores querían, evidentemente, poner a los militares al servicio de los Kondrátiev-Groman-Sujánov. El partido de Kondrátiev-Sujánov-Bujarin: tal es el balance. ¡Vaya cosas!

Acabar con este asunto por el procedimiento habitual (detención inmediata, etc.) no es posible. Hay que reflexionar bien sobre este asunto. Sería mejor aplazar la resolución de la cuestión planteada en la nota de Menzhinski hasta mediados de octubre, cuando estemos todos reunidos.

Habla de esto con Mólotov cuando estés en Moscú.

Archivo Histórico-Militar. 1997. Fascículo 1. Págs. 247-248.

NOTA

El motivo de esta carta fue el envío por V.R. Menzhinski a Stalin de las declaraciones de comandantes detenidos, acompañadas del siguiente comentario: "... Detener a los participantes de la agrupación uno por uno es arriesgado. Hay dos salidas: o detener inmediatamente a los participantes más activos de la agrupación, o esperar a su llegada, tomando mientras tanto medidas de inteligencia para no ser tomados por sorpresa.

Considero necesario señalar que ahora todas las agrupaciones insurreccionales maduran muy rápidamente y la última decisión entraña cierto riesgo".

Véase también: Carta a V.M. Mólotov del 23 de octubre de 1930.