25/VIII
¡Saludos, camarada Kaganóvich!
Recibí su última carta ayer. La respuesta a las cuestiones la di en telegramas cifrados.
1) Creo que la cuestión de los pedidos estadounidenses es más aguda de lo que piensan algunos camaradas. No se trata solo de la escasez de divisas. Se trata ante todo de que, si no renunciamos a los nuevos pedidos a Estados Unidos en las condiciones draconianas de crédito que practica este país, podemos perder aquellas condiciones preferenciales que hemos conseguido en Alemania, Italia e Inglaterra (y conseguiremos en Francia). Esto no lo entienden los camaradas del VSEJ. Por supuesto, pueden existir excepciones, digamos para Cheliabstroi o para la industria militar. Pero es una cuestión aparte, sujeta a decisión del Buró Político en cada caso particular.
He escrito sobre esto al camarada Ordzhonikidze.
2) No estoy seguro de que la resolución sobre la cooperación deba publicarse en nombre del Consejo de Comisarios del Pueblo y del CC. ¿Por qué no podría difundirse en nombre de la Comisión de Ejecución? Además, no estaría mal que aplazaran la cuestión hasta finales de mes, cuando yo ya estaré en Sochi y tendré la posibilidad de hablar con Mólotov sobre el texto definitivo de la resolución.
Bueno, un apretón de manos.
I. Stalin.
Stalin y Kaganóvich. Correspondencia. 1931-1936. Pág. 65.
RGASPI. F. 81. Op. 3. D. 99. L. 4-6.