Recibí la carta.
Tienes razón en que no siempre tenemos en cuenta la enorme importancia de los viajes personales y del conocimiento personal de las personas y de los asuntos. Ganaríamos mucho (y la causa especialmente ganaría) si recorriéramos los lugares con más frecuencia y conociéramos a las personas en su trabajo. Tendremos en cuenta la experiencia de tu viaje.
Yo aguanté y no quería irme de vacaciones, pero luego cedí (estaba muy cansado). Por todos los indicios, mi salud va mejorando.
Bueno, hasta pronto. Un saludo.
Tuyo, I. Stalin.
24/IX-31.
La dirección soviética. Correspondencia. 1928-1941. Moscú, 1999. P. 161.
RGASPI F. 74. Op. 2. D. 38. L. 46.