Saludos, c. Kaganovich:
Recibí su carta.
1) Le ruego que no vincule con mi regreso a Moscú el destino de la resolución del CC sobre el NKPS. Lo principal es la destitución de Rujimovich y compañía de su trabajo en el NKPS, y eso ya está predeterminado. Lo demás es secundario, o no tan importante.
A propósito. Sería bueno destituir también a Poliudov (jefe de la línea ferroviaria Bielorrusa). No es un trabajador, sino un granuja, antipartidista, adulador, ignorante y holgazán. Arruinará una línea ferroviaria de la mayor importancia militar si no lo sustituimos por otro trabajador.
2) El poema de Demián no lo he leído y no pienso leerlo, pues estoy seguro de que no vale la pena. También es un tipo peculiar: se mete en política, y es precisamente en política donde más vacila. Estoy seguro de que pudo escribir una estupidez sobre "Moscú" — tiene el descaro suficiente para ello. Habría que exigir responsabilidades, en primer lugar, al redactor de "Izvestia" y, en segundo lugar, a Demián (y a Litvinov). ¿Por qué no exigirles responsabilidades?
Bueno, por ahora. ¡Un saludo!
29/IX-31
I. Stalin
Stalin y Kaganovich. Correspondencia. 1931-1936. P. 122.
RGASPI F. 81, Op. 3. D. 99. L. 40.
NOTA
Se trata del poema de D. Bedny, que expresaba perplejidad ante la posición contenida de la URSS en la cuestión de la agresión japonesa en Manchuria:
¿Qué viene después?
Siempre dispuesta a responder
Moscú guarda un silencio enigmático,
Y hasta yo en un momento así
No soy muy pródigo en palabras.
El 5 de octubre de 1931, el Secretariado del CC adoptó una resolución en la que se señaló al redactor jefe de "Izvestia", I.M. Gronski, que había cometido un error al publicar un poema "que caracteriza falsamente la posición del Gobierno Soviético en los acontecimientos de Manchuria"; a Demián Bedny se le señaló "la incorrección y el carácter políticamente erróneo" del poema; Litvinov recibió una amonestación por haber dado el visto bueno a su publicación.