¡Un saludo a los obreros y a las obreras, a los dirigentes políticos, administrativos y técnicos de la fábrica con motivo de la terminación de las obras y de la inauguración de ese gigante de la industria automovilística! ¡Calurosas felicitaciones a los trabajadores y a las trabajadoras de choque de la constructora, sobre quienes ha recaído el peso fundamental de las obras! ¡Un voto de gracias a los obreros, peritos e ingenieros extranjeros que han ayudado a la clase obrera de la Unión Soviética en la construcción, el montaje y la puesta en marcha de la fábrica! ¡Enhorabuena, camaradas, por la victoria! Esperamos que la fábrica de automóviles sabrá vencer rápida y plenamente las dificultades que representa dominar y desplegar el proceso de producción, las dificultades en el cumplimiento del programa de producción. Esperamos que la fábrica de automóviles sabrá dar en breve plazo al país miles, decenas de miles de automóviles, tan imperiosamente necesarios para nuestra economía. ¡Adelante, hacia nuevas victorias! J. Stalin.

Publicado el 2 de enero de 1932 en el núm. 2 de “Pravda”.