Al señor Richardson No es la primera vez que la prensa burguesa propaga el falso rumor de que estoy enfermo. Por lo visto, hay gentes interesadas en que yo enferme gravemente y para largo tiempo, si no en algo peor. Quizá no sea correcto, mas, por desgracia, carezco de datos que puedan alegrar a esos señores. Será desconsolador, pero hay que rendirse a la evidencia: estoy completamente sano. En cuanto al señor Zondeck, puede atender la salud de otros camaradas, para lo cual ha sido invitado a venir a la U.R.S.S. J. Stalin.

Publicado el 3 de abril de 1932 en el núm. 93 de “Pravda”.