¡Saludos, camarada Kaganóvich!

1) Leí la nota sobre Münzenberg y los miembros del Reichsbanner. No se debe involucrar en este asunto al Komintern. Hay que permitir los acuerdos combativos locales del PCG, sin involucrar oficialmente al CC del PCG. Esto a condición de asegurar la dirección efectiva por parte de la organización del PCG. Con Otto Bauer no se puede tratar: por mucho que se haga pasar por "comunista", este sujeto fue y sigue siendo un socialchovinista. Si quiere descomponer la II Internacional, que la descomponga por su cuenta, con sus propias fuerzas.

2) Sería bueno publicar en "Pravda" la resolución de la II Internacional sobre la amenaza de guerra en el Lejano Oriente. La resolución es canallesca (contra los imperialistas ajenos silenciando a los propios, por la "paz" pero no por la defensa directa de la URSS, etc., etc.), pero su filo está dirigido contra los imperialistas japoneses, y esto nos conviene a nosotros, es decir, a la URSS, en todos los sentidos. La resolución hay que criticarla (en caso de publicación) como una evasiva socialreformista de la cuestión, pero en la medida en que da un paso desde la prédica de la intervención (¡posición de Kautsky!) a la prédica de la neutralidad favorable y la defensa moral de la URSS, hay que caracterizarla como resultado de la presión de las masas obreras socialdemócratas sobre la II Internacional (el temor a perder las masas obligó a la II Internacional a modificar algo su posición).

3) Leí la resolución de la conferencia algodonera de toda la Unión. No estoy de acuerdo con la posición del Comisariado del Pueblo de Agricultura respecto a la ampliación de las superficies de siembra, especialmente las de los sovjoses, para el segundo quinquenio. El Comisariado del Pueblo de Agricultura quiere ampliar la superficie algodonera de los sovjoses de 168 mil hectáreas este año a 415 mil hectáreas en 1937. Esto es una locura y un entusiasmo escolar de los burócratas del Comisariado del Pueblo de Agricultura por las cifras. Esta ampliación significa el gasto de miles de millones de rublos con la colosal falta de rentabilidad de los sovjoses algodoneros (¡un costo de producción fabuloso!) y la más que probable escasez de mano de obra (no solo en el presente, sino aún más en el futuro) de los sovjoses. ¿A quién le hace falta este repugnante invento escolar? ¿No es mejor ampliar la superficie de los koljoses, donde hay muchos trabajadores, las inversiones del Estado son menores y el algodón es mucho más barato?

Creo que necesitamos ampliar la superficie de los sovjoses para el final del segundo quinquenio hasta un máximo de 250 mil hectáreas. Esto será suficiente para tener focos de sovjoses técnicamente equipados y ejemplares, capaces de dar modelos de una nueva y superior cultura algodonera para los koljoses. El resto de la superficie, transferirla a los koljoses.

Creo también que el plan general de ampliación de las superficies algodoneras (incluyendo las superficies koljosianas) para el segundo quinquenio debe ser también reducido de 3.400 mil hectáreas al menos a 3 millones de hectáreas. El asunto ahora no está en la ampliación de las superficies algodoneras, sino en el aumento del rendimiento, en la mejora de la labores, en la formación de cuadros. Aquí hay que trasladar ahora el centro de gravedad. No necesitamos superficies por sí mismas, aunque sean ampliadas, sino algodón, más algodón.

4) En general debo decir que el Comisariado del Pueblo de Agricultura, como comisariado económico, no ha pasado el examen. Los trabajadores locales se burlan del Comisariado del Pueblo de Agricultura como totalmente incompetente desde el punto de vista de la dirección económica. Ampliar las superficies (para todos los cultivos) de forma indiscriminada y burda (¡lo más indiscriminadamente posible, lo más burdamente posible!), sacarle al gobierno la mayor cantidad posible de dinero (¡cuanto más dinero mejor!), eso es todo lo que tiene ahora en su bandera el Comisariado del Pueblo de Agricultura. En cuanto a las cuestiones de aumento del rendimiento, mejora de las labores, reducción de gastos, establecimiento del cálculo económico, el Comisariado del Pueblo de Agricultura se ocupa de ellas solo de pasada, para quedar bien. Además, el Comisariado del Pueblo de Agricultura no comprende que con la ampliación indiscriminada de las superficies y la entrega incontrolada de sumas inmensas, los trabajadores no pueden tener ni el deseo ni el tiempo no solo de mejorar el trabajo y aumentar el rendimiento, sino ni siquiera de pensar seriamente en ello. Más aún, el Comisariado del Pueblo de Agricultura subestima hasta tal punto los problemas de la calidad del trabajo y del aumento del rendimiento que hasta ahora no se ha dignado averiguar qué fertilizante y para qué cultivo es necesario desde el punto de vista de la experiencia y la ciencia, cómo utilizar un fertilizante determinado, etc. (¡un hecho!). El resultado de todo esto: grandes gastos y mucha técnica por un lado, empeoramiento de la labor de los campos y un efecto económico insignificante por otro.

Estas deficiencias son un gran peligro económico (¡y político!) para nosotros. Pueden descomponer nuestros sovjoses de cultivos agrícolas. Pueden desprestigiar nuestros koljoses y obligar a los campesinos a abandonar los koljoses como organizaciones no rentables.

Es necesario:

1) Renunciar a la política de ampliación indiscriminada de superficies tanto respecto a los koljoses como (¡especialmente!) a los sovjoses (especialmente en la línea de los cultivos que requieren mucha mano de obra);

2) Hay que inmediatamente y de forma decidida reorientar toda la atención del Comisariado del Pueblo de Agricultura y sus trabajadores hacia las cuestiones de mejora de las labores del campo, de aumento del rendimiento, de formación y mejora de los cuadros, de la dirección operativa del trabajo corriente de las EMT, etc.;

3) Hay que enseñar y reeducar, sistemática y sólidamente, al personal dirigente y a los obreros de todas nuestras EMT, convirtiéndolos en trabajadores permanentes de las EMT;

4) Hay que descentralizar la dirección de nuestras EMT, asegurando a nuestros órganos regionales cierta participación en esta dirección;

5) Hay que descargar al Comisariado del Pueblo de Agricultura y separar de él todos los sovjoses cerealistas y ganaderos en un comisariado aparte, dejando al Comisariado del Pueblo de Agricultura todo lo koljosiano, todo lo que se produce en los campos koljosianos, y haciendo del sistema de EMT el eje del trabajo del Comisariado del Pueblo de Agricultura, representando la espina dorsal de la agricultura koljosiana, es decir, campesina (no estatal).

Creo que estas y otras medidas similares son absolutamente necesarias para sacar a la agricultura del actual callejón sin salida organizativo.

Por ahora es todo. ¡Saludos!

I. Stalin.

17/VII/32

P.D. Acabo de recibir la carta de Varéikis sobre la mejora del trabajo de las EMT. La carta es buena. Las propuestas de Varéikis son correctas.

La información de Varéikis sobre la salida de campesinos de los koljoses por ahora no conviene distribuirla entre nuestros dirigentes regionales. Estas salidas son un fenómeno temporal. No merece la pena hacer ruido sobre ellas.

I. St.

Den a leer la carta a Mólotov.

Stalin y Kaganóvich. Correspondencia. 1931-1936. Pp. 231-233.

RGASPI. F. 81. Op. 3. D. 99. L. 91-104.

NOTA.

Los miembros del Reichsbanner eran integrantes de la organización paramilitar "Reichsbanner" (Reichsbanner), creada en 1924 por iniciativa del Partido Socialdemócrata Alemán, el Partido Democrático Alemán y el Partido del Centro para la defensa de la República de Weimar frente al extremismo de izquierda y derecha. El número de miembros del "Reichsbanner" alcanzó a finales de los años 20 un millón de personas.

El 30 de julio de 1932, "Pravda" publicó la resolución de la II Internacional sobre la cuestión de la situación en el Lejano Oriente y el artículo editorial acompañante "Una evasiva socialreformista bajo la presión de las masas".

El 8 de agosto de 1932, el BP adoptó la resolución "Sobre la conferencia algodonera en el Comisariado del Pueblo de Agricultura": "a) Considerar que las previsiones de la conferencia algodonera sobre el aumento de las superficies algodoneras están exageradas. b) Encargar al Comisariado del Pueblo de Agricultura elaborar la cuestión del aumento de la producción de algodón, especialmente a cuenta del aumento del rendimiento".

El 23 de julio de 1932, el BP aprobó en lo fundamental las propuestas de Varéikis sobre la mejora del trabajo de las EMT. La redacción definitiva de la resolución fue encomendada a una comisión presidida por Mólotov.