¡Saludos, camarada Kaganóvich!

1) Ayer les escribí en cifrado sobre la reducción parcial del plan de requisas de grano para los koljoses e individuales especialmente afectados de Ucrania. Es posible que después de los discursos en la reunión de secretarios (finales de junio) y en la Conferencia del Partido Ucraniano, mi propuesta les haya parecido (a Usted y a Mólotov) extraña. Pero aquí no hay nada extraño. Finales de junio (reunión de secretarios) e inicio de julio (Conferencia del Partido Ucraniano) fueron el período de organización de las requisas de grano y de disposición de fuerzas para el cumplimiento del plan de requisas. Hablar en ese período sobre una reducción del plan (aunque fuera a título de excepción), a la vista de todos y en presencia de los secretarios regionales, significaba desmoralizar definitivamente (a los ya desmoralizados) ucranianos, desorganizar a los secretarios regionales y frustrar las requisas de grano. Así estaba la cosa a finales de junio e inicio de julio. Otra cosa es mediados de agosto o finales de agosto. En ese intervalo de tiempo, en primer lugar, las perspectivas de cosecha se habrán aclarado (¡ya se han aclarado!) como indudablemente buenas para toda la URSS; en segundo lugar, las fuerzas partidarias y soviéticas ya estarán movilizadas y dispuestas para el cumplimiento del plan; en tercer lugar, un conocimiento más cercano de los asuntos de Ucrania para ese período ya habrá evidenciado la necesidad de ayudar a los koljoses ucranianos mediante una reducción parcial del plan; en cuarto lugar, finales de agosto (insisto en finales o, en todo caso, en la segunda mitad de agosto) es el momento más adecuado para, prestando ayuda, estimular la siembra de invierno y los trabajos otoñales en general.

Creo que 30 millones de puds de grano serán suficientes para este asunto. En último caso, se puede ir hasta 40 millones de puds. Los ucranianos pueden exigir que esta suma se distribuya entre todos los koljoses, o que a los individuales se les preste la misma ayuda que a los koljoses. Si hay tales exigencias, hay que rechazarlas. Hay que tomar solo los koljoses afectados, reduciéndoles en promedio el 50% del plan. A los individuales, reducirles solo 1/3 o incluso 1/4 del plan.

2) Leí la nota de Grinkó. Él (y Mariásin) tienen algunas exageraciones, unilateralidad departamental, etc. Pero en lo fundamental Grinkó y sus colaboradores tienen razón, y hay que apoyarles.

¡Saludos!

Stalin.

25/VII/32

Stalin y Kaganóvich. Correspondencia. 1931-1936. Pp. 244-245.

RGASPI. F. 81. Op. 3. D. 99. L. 115-119.