A Kaganóvich, Mólotov, Kuibyshev.

Cooper es un gran insolente y está mimado por la facilidad con que es recibido por los funcionarios soviéticos. Estoy casi seguro de que no tiene encargos concretos, ni políticos ni comerciales. Lo más probable es que quiera participar en la construcción de nuestras nuevas centrales hidroeléctricas en el Volga. No hay que mimarlo. No obstante, hay que recibirlo cortésmente, escucharlo atentamente y anotar cada palabra, informando de todo al CC.

No quiero verme con él, ya que los intereses del asunto no lo exigen.

Stalin.

Stalin y Kaganóvich. Correspondencia. 1931-1936. P. 252.

RGASPI. F. 558. Op. 11. D. 78. L. 100.

NOTA

Respuesta al cifrado del 29 de julio de 1932, firmado por Kaganóvich, Mólotov y Kuibyshev: "Sochi. A Stalin. Cooper, que ha llegado, declaró a Kuibyshev que está autorizado por los círculos empresariales decisivos de América para negociar las relaciones entre la URSS y los EE.UU. Preguntó a Kuibyshev si podría reunirse con toda la composición del Buró Político, tan excepcionalmente importantes son, según él, las cuestiones con las que ha venido.

Kuibyshev, naturalmente, rechazó tal planteamiento y dijo que lo informaría al gobierno y le comunicaría si el gobierno está dispuesto a negociar y a quién designará para las negociaciones. Cooper expresó el deseo de que el 31, cuando se le ha prometido una audiencia con Mólotov, se le diera respuesta sobre el consentimiento a las negociaciones y quién está autorizado. El 31, Cooper informará con más detalle sobre las tareas que le han encomendado los círculos empresariales. Pidió una entrevista con Usted. Kuibyshev prometió dar respuesta también el 31. Les rogamos nos comuniquen su opinión...".

Al día siguiente, Stalin recibió de Mólotov y Kuibyshev otro cifrado: "Tenía Usted absoluta razón en que Cooper no tiene propuestas serias, ni políticas ni comerciales. Todo se redujo a la cuestión de la llegada de 10 grandes figuras bancarias e industriales, republicanos y demócratas, y eso en una forma extremadamente indefinida tanto en cuanto a plazos como en cuanto a composición.

El centro de la conversación fue la cuestión de los 30 negros que vinieron a la URSS para participar en el rodaje de una película. Cooper se enteró de esto en el barco camino a la URSS. Insistente y tenazmente, durante una hora, Cooper demostró que la llegada de negros a la URSS, y más aún el rodaje de la película como ejemplo de propaganda antiestadounidense, sería un obstáculo insuperable para el reconocimiento.

El propio Cooper no se considera en condiciones de continuar su trabajo en la URSS ni de participar en la campaña por el reconocimiento si se realiza esa película. Al parecer, Cooper esperaba propuestas de un nuevo trabajo. Siguió insistiendo en una entrevista con Usted.

En respuesta a su petición sobre los negros, nos limitamos a observaciones de que el asunto no está en la película y que no son tales hechos los que constituyen un obstáculo para el reconocimiento. Sobre la delegación de los círculos empresariales, simplemente escuchamos, y él tampoco insistió en una respuesta concreta.

Mañana Cooper viaja a Dneprostrói, adonde pidió que se le comunicara la respuesta sobre los negros y sobre la entrevista con Usted. Proponemos no dar ninguna respuesta sobre los negros y rechazar cortésmente la entrevista con Usted".

Stalin aprobó estas propuestas. El 1 de agosto de 1932, en el orden del día del BP figuraba la cuestión "De los negros", propuesta por Kuibyshev. El BP encargó a Postyshev y Piatnitski adoptar medidas sobre la base del intercambio de opiniones realizado. El 22 de agosto, a propuesta de Piatnitski, el BP adoptó la siguiente resolución: "a) No anunciar la renuncia total al rodaje de la película 'Blanco y negro'. b) Encargar a los cc. Postyshev y Piatnitski revisar el guion de la película en la dirección de una seria modificación de la película de conformidad con el intercambio de opiniones realizado".